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domingo 29 de mayo de 2016

Las familias temporarias ya no recibirán subsidios

La DINAF decidió apelar a la buena voluntad para albergar a los niños separados de sus parientes de sangre. Los seleccionados no podrán pedir la guarda de los chicos ni estar anotados en el Registro Único de Adopción

"El desafío no es tanto lo económico, sino lo temporal, que se entienda que el objetivo de las familias temporarias debe ser acoger a un niño mientras se resuelve su situación con la familia de origen o se decide darlo en adopción", dijo Belén Canafoglia, titular de la DINAF, respecto de la nueva organización que tendrán las familias cuidadoras como parte del Código Civil renovado. Es decir, que no podrán pasar más de 180 días sin definirse el destino de un niño que ha sido separado de su familia de origen porque no está siendo protegido como necesita.

El primer cambio fundamental, además de su nombre, ya que pasaron de llamarse familias cuidadoras a familias temporarias, es que las mismas no recibirán un subsidio para albergar en su hogar a los pequeños como se hacía hasta ahora.

Este sistema de subsidios generó en su momento, entre finales de los años '90 y principios del 2000, que muchas familias recurrieran a este voluntariado para recibir una ayuda económica. Lo que provocaba, a su vez, que los chicos terminaran en familias ya muy numerosas, con la única diferencia de que no estaban institucionalizados en los hogares de la DINAF.

Por eso, desde ahora las familias seleccionadas por Avome con la coordinación de la DINAF serán voluntarias y sólo recibirán ayuda para comprar algo muy específico, como un medicamento costoso o una nueva fórmula de leche.

No pueden adoptarlos
Ahora, como indica Canafoglia, para la gestión de Desarrollo Social el problema más serio es evitar las largas estadías de los chicos en estas familias temporarias.

En años anteriores hubo muchos casos de niños acogidos que se convertían en extenuantes guerras legales ya que las familias cuidadoras terminaban pidiendo la adopción de los niños porque se creaba un vínculo afectivo muy fuerte entre ambas partes, debido justamente a las demoras de la Justicia de familia en resolver si un chico volvía con sus parientes de sangre o pasaba a ser adoptado.

Por eso, el segundo cambio implica que las familias voluntarias ya no pueden pedir su guarda ni estar anotadas en el Registro Único de Adopción (RUA). Esto significa también que la familia temporaria no podrá ser parte del expediente ni podrá ir a un juzgado a solicitar medidas sobre el chico, ni ahondar en la situación que derivó en el apartamiento del niño de su familia.

Para esto, las familias temporarias una vez seleccionadas serán acompañadas periódicamente para evaluar cómo se integró el niño a ese núcleo familiar, verificar el bienestar del chico respecto a si es llevado a sus tratamientos, colegios, y también cómo se comporta mientras se intenta la revinculación con sus padres o qué sucede en el camino a su entrega en adopción.
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