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lunes 02 de octubre de 2017

"La sanción social es lo que frena al que hace bullying"

El caso de la alumna de nueve años que se quiso matar por sufrir acoso puso el tema nuevamente de relieve.

"La sanción social es la que detiene al acosador", aseguró la subsecretaria de Gestión Educativa, Mónica Coronado, respecto del abuso escolar o bullying.

Esa sanción social se volvió a activar en estos días cuando una mamá publicó un video en el que su hija de nueve años contó cómo sus compañeros se burlaban de ella y que a raíz de eso tomó pastillas para querer suicidarse.

Minimizar el problema o no darle la importancia que requiere es una barrera que los adultos deben saltear. "Es importante estar formado, hay que escuchar cuando los chicos dicen que les pasa algo. Para un chico la escuela es el centro de su vida, necesita que los adultos lo ayuden cuando está pasando por un mal momento, que haya respuesta. El hecho de que no pase nada es dejarlo doblemente abandonado", explica Coronado.

La Dirección General de Escuelas (DGE) no mide los casos de acoso en forma de "estadística", es decir, no llevan un número de cuántos casos de bullying hay, como sí lo hacen algunas organizaciones no gubernamentales.

Coronado dice que al no tratarse de un fenómeno estático, que puede tener distintos niveles de gravedad, es muy difícil de cuantificar. "Las encuestas tienen muy pocas consistencias como instrumentos en el sentido de la investigación. Nosotros lo que hacemos es que se registren los casos en los libros de actas y se hace la intervención", explica.

La especialista deja en claro que la causa del bullying es la crueldad. "No es mi peso ni mi color de piel lo que produce el acoso, sino que la gente es cruel y discrimina", afirma.

Coronado dice que los casos como el de la nena de nueve años generan un enorme nivel de alarma porque crean la idea de que eso es algo que les pasa a todos los niños. "Muestran que la clave del bullying es el sufrimiento, uno se pone en el lugar del otro y piensa qué haría con un chico que se quiere quitar la vida", analiza.

Prevenir con empatía
"La idea del buen trato es la base para combatir y prevenir el acoso, se combate con respeto, con el cuidado del otro y con entender que hay personas que son distintas", afirma Coronado, quien asegura que en las escuelas trabajan en talleres de prevención desde las salitas de 4 años haciéndoles saber a los niños que las burlas lastiman.

Dijo que es importante tener acciones también con quienes son cómplices de la burla con su silencio.

"Que yo no acose no significa que por omisión no participe. El bullying se para con la amistad. El agresor es un niño que tiene que aprender que está mal y que el chico que recibe una foto de una compañera, que la borre", explica.

La funcionaria se refiere a los distintos medios de los que puede valerse el acoso, por ejemplo, a través de Whatsapp, que incluso han llegado hasta los docentes.

"Por Whatsapp se da también entre adultos contra maestros. Nos han llegado casos de grupos de padres que denigran al maestro, cualquier persona que escribe algo en donde aparece el teléfono es el autor de lo que se escribió. Si la docente quiere hacer la denuncia, está en todo su derecho", remarcó Coronado.

Supervisión en las redes
Entre los adolescentes, los casos de acoso se dan, sobre todo, en las redes sociales, que si bien trascienden el ámbito escolar, tienen un impacto en la escuela. "Es fundamental que sepan usarlas entendiendo que uno es autor de lo que escribe, de lo que retuitea o reenvía", afirma Coronado.

En la escuela José Vicente Zapata, de Mendoza capital, los mismos profesores dieron un taller sobre bullying para los padres y estudiaron el comportamiento de los alumnos frente a las redes sociales en el proyecto "Enredados, conectados e incluidos".

"Los casos de ciberbullying pasan afuera, pero impactan dentro de la institución. Lo importante es hacer prevención. En general, no hay un tipo de bullying que predomina más que el otro, el escenario actual hace que crezca el cyber, es más anónimo, es donde más se animan a hacerlo", comenta Claudio Peña, el director de la institución.

Juan Pablo Montané, profesor de Educación Física de la escuela, dijo que en el taller con los padres se enfocaron en que hay que trabajar junto con la familia, que no implica meterse en la intimidad de los chicos.

"La diferencia con el cyberbullying es que abarca las 24 horas y el daño persiste, porque lo que uno hace en la red queda ahí y el alcance es mucho más grande. Tomando conciencia de estos peligros, la idea es que los chicos se pongan en el lugar de la persona que sufre", expresa.

El docente pone énfasis nuevamente en la empatía: "Si una persona está dentro de un grupo y percibe que alguien hace daño, y esta ahí y no hace nada es acompañar ese acto, no es solamente no decir nada".
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