Mendoza - Rodeo del Medio Rodeo del Medio
lunes 12 de junio de 2017

La Reducción y un cementerio histórico que debería estar mejor valorado

Ese distrito de Rivadavia es uno de los sitios con más antigua historia de Mendoza. El nombre hace alusión a que allí se mantenía reducidos a los huarpes capturados

Pareciera que no hay mucho para ver, salvo campo. Yuyos y cultivos y algunas casas dispersas. Alguna escuela, algún almacén y gente sin urgencias.

Pero hurgando no mucho aparecen las huellas de un pasado lejano muy generoso en historias. El distrito La Reducción, de Rivadavia, es mucho más que uno cualquiera.

La calle Ozán nace en la Ruta Provincial 62 hacia el sur. No hay mucho tráfico, casi nada para ser exactos. Allí nomás, a poco andar, aparece el portón de hierro forjado de dos hojas que pivotea sobre dos pilares de ladrillos. A pesar del abandono, aún luce imponente. Un cartel oxidado anuncia que allí está el cementerio histórico de La Reducción.

Deben de ser unos 8.000 metros cuadrados, cercados. Pastizal y arbustos muy crecidos. Entremedio, cruces y tumbas. La mayoría ha perdido las identificaciones. Algunas son muy simples y otras han sido muy ostentosas alguna vez, aunque ahora sólo queden ruinas.

Son tumbas desde la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. Algunos apellidos se repiten. Son familias y sus apellidos se entretejen con la historia de la zona.

El primer pensamiento que surge es que es un lugar que merecería estar cuidado y dentro de algún circuito turístico histórico. Toda La Reducción merecería eso, ya que es uno de los lugares de Mendoza con mayor y más antigua historia. Sin embargo, en este camposanto está la historia más reciente ya que La Reducción fue el comienzo de la "biografía" mendocina desde la conquista hacia adelante.

Hace mucho, acá cerca
Cuando todo era huarpe, llegaron los españoles. Los registros son de aquella época.

El 17 de diciembre de 1563 la Capitanía General de Chile, por ese entonces al mando de Francisco de Villagra, le concedió al capitán español Pedro Moyano Cornejo la zona comprendida entre los ríos Mendoza y Tunuyán hasta Desaguadero. Un enorme territorio de 900 leguas cuadradas (unos 4.300km2).

Allí Moyano, el primero de una larguísima descendencia ligada con la historia mendocina, hizo toma de posesión en 1578 y ubicó su estancia y su residencia. Eran tiempos en que mandaba por aquí Alonso de Miranda.

El lugar donde enclavó su residencia, ahora La Reducción, fue conocida primero como Rodeo de Moyano y luego como Estancia de Reducción. Llegó con Pedro del Castillo, que era regidor de la zona y que cumplía funciones de policía y seguridad.

Al capitán español lo heredó su hijo Antonio Moyano y Aguilar y luego su nieto, capitán Antonio Moyano Cifuentes. Ya era 1629.

A partir de allí se forman las estancias Cañada de Moyano, Barriales de Moyano, Topón de Moyano, Retamo, Rodeo del Medio y otras tantas.

Más cerca aún en el tiempo hay registros de que en 1752 Josefa Pasambay hizo un reclamo formal de las tierras, argumentando que era territorio huarpe. Obviamente el reclamo no prosperó.

Ya en el siglo XIX, con la llegada de inmigrantes especialmente españoles e italianos a la zona, los vecinos solicitan a Arístides Villanueva que se declare "población" a La Reducción. Así se dejó formalizada el pedido de creación el 4 de setiembre de 1872. Para ello se formó una comisión integrada, entre otros, por Eulogio Ozán y Tomás Ozán. Justamente el cementerio está sobre la calle que lleva ese apellido.

La Reducción fue primero, antes que todo, incluso antes que se formara lo que luego fue Rivadavia, la cabecera del departamento, y de todos los pueblos y ciudades del Este medocino y de gran parte de Mendoza.

Por qué el nombre
El nombre reducción fue tomado porque allí, en época española y también en la criolla, se mantenían "reducidos" y les imponía la religión católica a los huarpes que eran capturados en todo el territorio.
El cementerio histórico es uno de los últimos vestigios de aquella época, aunque hay más y aún más antiguos.
Es solo cuestión de hurgar con paciencia.
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