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miércoles 01 de junio de 2016

La Muni de Mendoza accionará contra un policía que arrestó a una supervisora de Tránsito

El inspector Ariel Blanco llevó esposada e introdujo en una celda de la Comisaría 3ª a la funcionaria Marisa Neira porque no le hizo una multa a un auto con oblea de Prensa.

La Municipalidad de la Ciudad de Mendoza iniciará acciones legales contra el inspector policial Ariel Blanco, de la Unidad de Patrullaje de Capital (UEP), por haber llevado esposada y detenida a una supervisora de la Dirección de Tránsito. Lo hizo porque la mujer se negó a hacer una multa a un auto que estaba estacionado con la oblea de Prensa, en la calle Garibaldi, de Ciudad. No sólo la llevó en esas condiciones a la Comisaría 3ª, sino que una vez allí, la introdujo en un calabozo como si se tratara de una delincuente, impidiéndole con ello proseguir con sus tareas encomendadas por Tránsito.

Pero no conforme con esto, prima facie un abuso de autoridad, también la denunció en la Oficina Fiscal Nº1 de Capital, por incumplimiento de los deberes de funcionario público y en ningún momento le informó al fiscal de Capital, Gustavo Pirrello, que la tenía encerrada en una celda.

La funcionaria municipal estuvo aprehendida durante 3 horas en el calabozo para pasar luego a Sanidad Policial. El fiscal Pirrello, con buen criterio y hasta tener reunidas en sus manos todas las pruebas necesarias, caratuló momentáneamente la causa como averiguación incumplimiento de funcionario público.

El caso
Este hecho ocurrió el 25 de mayo a las 19.30, cuando el efectivo convocó al lugar a la supervisora de Tránsito, Marisa Neira, y le ordenó (no puede hacerlo) que le hiciera una multa a un remisero que estaba trabajando en una cobertura periodística y exhibía en su vehículo la oblea de Prensa, que otorga el Municipio de Capital.

El chofer, Omar Pérez, había tenido que circular 20 metros en contramano porque la policía había cortado la avenida San Martín, en el Kilómetro 0, debido a que más de un centenar de personas, hinchas de River, estaban conmemorando el aniversario de su club. Todo esto con los trastornos que ocasionaba en el tránsito vehicular.

Pérez en esas condiciones fue hasta donde había estacionado el auto en calle Garibaldi y transitó 20 metros en contramano, dado que una horda de fanáticos se le venía encima .

Procedimiento policial
El inspector Blanco se acercó al remís, le pidió a Pérez la documentación, que le fue entregada en el acto –según contó a Diario UNO el chofer– e incluso, le dio una fotocopia de la misma. No obstante, de mala manera, lo obligó a retirarse del lugar.

El hombre dijo que estaba dispuesto a hacerlo, pero le pidió por favor que se identificara porque él tenía que informar de quién había recibido la orden de irse, ya que estaba trabajando. Lejos de hacerlo, el efectivo prácticamente lo insultó y le dijo: "Rajá de acá porque si regreso, te meto una multa y vas preso".

Llamó a la supervisora
El efectivo llamó a la supervisora que estaba en otro control. Ella llegó a calle Garibaldi y el policía Blanco le ordenó que sancionara a Pérez. Es más, el remisero le había pedido momentos antes al mismo policía que le hiciera el parte, cosa que no se animó a hacer. Por eso le ordenó a Neira que labrara la sanción.

Esto él no lo podía hacer porque la autoridad de aplicación es la Municipalidad de Capital a través de la Dirección de Tránsito. Como respuesta, la funcionaria le manifestó que le dejara analizar el tema porque la calle San Martín estaba cortada y ese estacionamiento del chofer respondía a un trabajo periodístico. Además, le advirtió que el auto tenía oblea de Prensa y que un periodista estaba cubriendo una nota.

Esto no sirvió de nada y el efectivo, a pesar de que ella estaba uniformada e indefensa, le dijo que la llevaría aprehendida porque no hizo la multa. La funcionaria quedó azorada porque la policía, el personal de Tránsito y Preventores se conocen y trabajan en conjunto.

Esto no hizo mella en el efectivo, quien, sin más, la subió al móvil esposada y la llevó a la Comisaría 3ª, donde la metió en un calabozo como si hubiera cometido algún delito ante el asombro de la mujer, que pensó en un primer momento que se trataba de una broma de mal gusto, aunque no era así.

Luego fue llevada a Sanidad Policial y en total permaneció aprehendida más de tres horas sin poder proseguir con su trabajo.

La gravedad del caso ameritó la intervención inmediata de Tránsito de Capital, ante un hecho que los memoriosos de sucesos policiales no recuerdan.

Una citación incorrecta
El remisero Pérez cuando llegó a su vivienda luego de finalizar su trabajo a eso de la 1 de la madrugada, recibió un llamado de la Comisaría 3ª que lo intimaba a que se presentara a esa hora en la dependencia.

Acá nuevamente la Policía no procedió correctamente porque para citar a una persona hay que hacerlo en forma personal y notificarlo que se presente. Al día siguiente, el remisero concurrió alrededor de las 9 a la Comisaría y allí le querían "pintar los dedos" como si hubiera cometido algún delito que sanciona el Código Penal y no eventualmente uno que responde al Código de Faltas.

El hombre se negó manifestando: "No soy ningún delincuente y a mí no me van a pintar los dedos".

Ante esto un oficial que estaba allí pretendió intimidarlo diciéndole: "Está bien, si no te los pintás acá, lo tendrás que hacer en un Juzgado de Faltas". De todos modos, el trabajador se negó a hacerlo. Y aquí otra vez se está frente a otra intimidación cometida por otro policía que será motivo de estudio por parte del fiscal Gustavo Pirrello, quien deberá decidir cómo caratulará ahora la causa penal.
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