Mendoza - Junín Junín
lunes 24 de julio de 2017

La manzana con más historia del Este

Nadie se anima a confirmar una fecha exacta, pero todos aseguran que el Hotel de los Inmigrantes, de Junín, tiene más de 100 años.

No hay manzana con más historia en el Este. No hay otra esquina donde se concentren mejor los orígenes de cientos, de miles de familias.

Nadie se anima a confirmar una fecha exacta, pero todos aseguran que el Hotel de los Inmigrantes, de Junín, como se identifica al extenso edificio de dos plantas que ocupa toda la esquina de 25 de Mayo y Defensa, en La Colonia, tiene más de 100 años. "No sé. Cuando yo nací ya estaba ahí", contó en su momento Elías Santos Llaver, más conocido como Taño, apodo que heredó de su padre Antonio y que llegó del Líbano hace más de un siglo.

"Mis abuelos y los abuelos de la mayoría de los que vivimos en el Este bajaron del tren y se alojaron acá", dijo en setiembre de 2012 el intendente Mario Abed, cuando el Municipio de Junín pagó $400.000 y compró el edificio, que ya era Patrimonio Histórico.

En los últimos tiempos el edificio había sido ocupado. En la ochava funcionaba un bar y en algunas de las 17 habitaciones, las menos deterioradas, se alojaban hombres y mujeres del submundo de la noche. Nada tenía habilitación formal ni superaba ningún control, pero era casi imposible evitar que reabrieran al menor descuido.

"Primero se avanzó con un plan de expropiación, pero luego se encontró a los dueños (sucesión Dumit) y se llegó a un acuerdo de venta, que finalmente se concretó", informó Abed en ese momento.

Fue casi un precio simbólico ($400.000), ya que esa ubicación, solo por el terreno, tiene un valor muy superior.

Esta es una de las primeras construcciones de hormigón armado, ladrillos y cemento que hubo en la zona. Así se hizo no por precaución por los sismos, sino porque se temía que las vibraciones provocadas por el constante paso de los trenes provocara grietas y derrumbes. Por esto hoy la estructura del edificio, de unos 1.600 metros cuadrados, está en muy buen estado.

En la esquina opuesta al Hotel de los Inmigrantes, que entre los años '60 y '90 se llamó hotel Monterrey, existía otro alojamiento, que se conocía como el Hotel de los Crotos. La esquina es (todavía le pertenece) de la familia Llaver. "Acá se alojaban los que venían a la cosecha, los que vagabundeaban, los que tenían poca plata", recuerda Elio Llaver.

Pero también en esa manzana funcionó el primer albergue transitorio de la región.
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