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jueves 30 de junio de 2016

La interna del PJ provoca la falta de control al oficialismo

Pasaron siete meses de la asunción de Alfredo Cornejo como gobernador y el peronismo local sigue sin reordenarse. La falta de acuerdo entre los sectores deriva en que no se nombren directores en el Casino y la IGS por la oposición

Como sucede cuando se pierde una guerra, evaluar los daños después de fracasar en las elecciones suele ser una tarea que demanda un largo tiempo para cualquier partido político. Más aún, encarar la reconstrucción y lograr acuerdos en base a lo que quedó en pie.

Estos desafíos son más profundos cuando se trata del peronismo, un movimiento político verticalista, que, por el momento, no tiene un líder político convocante.

Los efectos de la crisis interna del PJ son evidentes: la falta de control al oficialismo –en las puertas del séptimo mes del gobierno de Alfredo Cornejo los organismos públicos que requieren un miembro de la oposición en sus directorios aún no lo tienen–; una oposición ultraflexible en la Legislatura –dejan pasar absolutamente todos los proyectos oficialistas casi sin cuestionamientos– lo que a todas luces muestra las diferencias entre los legisladores y los intendentes peronistas. Lo cierto es que ninguno de sus miembros, dirigentes, ni analista político alguno puede determinar hacia dónde va el PJ. Algunos dicen que camino a un reordenamiento que se dará casi en forma natural "cuando se tenga que dar" y otros esperan un milagro, puesto que no creen que esto vaya a ocurrir en lo inmediato.

Esperando al mesías
La necesidad de un líder al cual seguir por parte del Justicialismo no es un mito urbano más. Los que pertenecen y los que no son parte de este movimiento aseguran que el PJ sin conducción es una "hidra de mil cabezas". En estos momentos no tiene un presidente, puesto que Francisco Pérez tenía mandato hasta noviembre de este año, pero renunció y quien ocupa su lugar es el ex vicegobernador Carlos Ciurca. Pero en verdad, el peronismo tiene una conducción fáctica. Se trata de un comité que toma las decisiones conformado por los cuatro sectores: el kirchnerismo, representado por Anabel Fernández Sagasti; la Corriente, por Carlos Ciurca; los azules, por Alejandro Bermejo e Integración, por Emir Félix.

Hubo reuniones hasta el mes pasado, pero no lograron ponerse de acuerdo en cuanto a los nombres de los representantes en los organismos públicos, tampoco sobre adelantar las elecciones internas y menos aún sobre una única postura opositora. Por lo tanto, lo que sucede es que las decisiones continúan tomándose sobre la marcha y, muchas veces, influenciadas por la presión de los intendentes del PJ que, a su vez, reciben las del Ejecutivo.

Sin novedades por la unidad
Hasta el momento, los peronistas consultados coinciden en que no hay posibilidad de adelantar los tiempos electorales, así es que esperarán hasta último momento para entrar en la cuenta regresiva de la convocatoria a elecciones.

En cuanto a la presentación de una lista de unidad, si bien la posibilidad existe, en este panorama podría resultar una tarea titánica conseguirla. De todas maneras, eso se decidirá con muy poco tiempo de antelación a la convocatoria a elecciones, que será en octubre.

Nueva lista de nombres
En cuanto a los organismos públicos en los que se requiere un director por parte de la oposición, hay dos situaciones que resultan difíciles de resolver: la Inspección General de Seguridad y el Instituto de Juegos y Casinos.

En el primer caso, hubo dos nombres descartados: Daniel Cassia (promovido por Félix) y resistido por los sectores más progresistas debido a su perfil de mano dura. El otro fue Carlos Aranda (del sector de Ciurca). En este último caso no hubo acuerdo con los Félix. El nombre que suena ahora es el de Claudia Torres, ex legisladora del PJ, que también pertenece a la Corriente.

En cuanto al Casino, el caso es más complicado, porque hay una puja entre los Azules e Integración que no deja que la situación se resuelva. Los nombres que sonaron y no se definieron fueron los de Diego Zacca, más ligado al sector de Jorge Giménez que al de Bermejo, pero que perteneció a la gestión de Carlos Bianchinelli en el IPJC y no tiene el aval de los Félix. El otro es el del abogado Alejandro Jardón, que responde a Patricia Fadel. No hay acuerdo para definir quién se sentará en ese directorio.

Hay dos lugares más, pero que nadie se disputa: uno es el cargo opositor en el directorio del EPAS y el otro el del Consejo Provincial de Educación, un organismo muy poco codiciado, puesto que casi no tiene influencia.

Habrá que esperar lo que ocurra en los próximos meses para ver cómo hará el PJ para encarar un año electoral clave, como el 2017, en el que se medirá el éxito de la actual gestión.
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