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domingo 03 de abril de 2016

La industria del vino bajo la lupa de una periodista internacional

La periodista mexicana Gabriela Frías, conductora estrella de CNN en español, pasó por Mendoza

Paola Alé
ale.paola@diariouno.net.ar

"Ya extrañaba los tacones", dice la periodista mexicana Gabriela Frías, conductora estrella de CNN en español y quien actualmente sale al aire con dos creaciones suyas en el canal de noticias más grande de habla hispana de Latinoamérica.

Estos programas son Portafolio global, panorama económico que va de lunes a viernes y busca informar con sencillez acerca de los avatares de las finanzas mundiales, y Fuerza en movimiento, presentación cuya finalidad es mostrar el mundo de los negocios de y para los latinos.

Perfecta en su vestimenta, con una actitud sumamente abierta, a pesar de las muchas entrevistas brindadas a distintos medios locales, Frías permaneció en Mendoza grabando un especial dedicado a la industria vitivinícola.

Con este objetivo visitó una serie de bodegas, caminó por los viñedos mendocinos y extrañó mucho sus zapatos altos. "Hace varios días que me muevo con jeans y calzado deportivo, pero estoy acostumbrada a los tacos. No me cuesta caminar con ellos porque durante muchos años practiqué ballet. Caminar con zapatillas de punta es mucho más difícil", contó la periodista, que recuerda aquella vida pero se siente apasionada por esta, en la que el periodismo y la economía son sus ejes.

Sus comienzos
Cuando Gabriela tenía 26 años, ya egresada con excelentes calificaciones de la escuela de periodismo Carlos Septién de Ciudad de México, ingresó como redactora en el diario Reforma. "Fue una hermosa época de aprendizaje", cuenta la presentadora. Fue su puerta de entrada a CNN.

Corría el año 2000 y el diario en el que Gabriela se desempeñaba realizó una sociedad con el canal, con el fin de poner al aire contenidos para televisión en español.

Realizó las pruebas y quedó seleccionada. Aprendió a manejarse en el mundo de la televisión y ahora cuenta al respecto: "Te acostumbras, para mí es algo cotidiano, que realizo con absoluta normalidad". No hace falta que lo diga, puesto que se nota en la frescura con la que se muestra en todas las entrevistas que brindó en Mendoza y en cada conversación se desenvuelve de igual manera que frente a la lente inquieta de una cámara.

Desde ese momento nunca más se despegó de su trabajo en TV.

Fue tentada a trasladarse a trabajar a los estudios en Atlanta y así lo hizo. Emigró de su México natal y comenzó su brillante carrera en la emisora de noticias.

De todas formas, fue paso a paso. En un principio fue productora y colaboradora en el programa de negocios que se transmitía en horario nocturno.

Luego consiguió su propio espacio dedicado al periodismo económico: fue en 2001 y por un plazo de diez años. El programa se llamaba En efectivo. En 2010 moderó México 2020, una iniciativa que sirvió para plantearse el futuro de ese país desde diferentes perspectivas. También desde ese año, fue la coconductora de CNN Dinero junto con el presentador Xavier Serbiá.

Sin embargo, Gabriela no se limitó únicamente a los aportes de periodismo financiero y de negocios. También cubrió el ataque terrorista del 11 de setiembre a las Torres Gemelas, la guerra de Irak y la reforma sobre inmigraciones en Arizona.

Entre las mejores entrevistas que recuerda haber realizado menciona a Muhammad Yunus, el premio Nobel de la Paz, por su iniciativa de los microcréditos; también a la de directores del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde y Dominique Strauss-Kahn (director gerente del FMI durante la crisis financiera).

Muy preparada
Desde el inicio, la calidez de Gabriela pone al entrevistador en una posición de igual a igual que genera confianza. Por eso no se puede hacer más que tutearla.

–¿Te costó abrirte paso y hacer carrera en el mundo del periodismo económico, en donde predominan los varones?
–No me costó porque llegué muy bien preparada. Además, ya no es tanta la preponderancia masculina en esta rama. Lo que sucede aún es que hay mucha competencia entre mujeres. Esto es más difícil de superar, de afrontar. Falta más compañerismo en este sentido.

–Sin embargo, en cuanto a la economía mundial, ¿no creés que son los hombres los que siguen tomando las decisiones más importantes?
–¡De ninguna manera! Las decisiones más importantes siempre son de las mujeres, las principales administradoras. Que las mujeres se informen sobre economía y finanzas es una manera de empoderarse. Recuerdo la entrevista realizada a Yunnus, creador del sistema de microcréditos. Contaba cómo las mujeres que mantenían su hogar y recibían este tipo de ayuda sabían perfectamente cómo aprovechar la oportunidad y salían adelante.

–¿Cuál es tu principal premisa como presentadora?
–Nunca invito a mis programas a ninguna persona que no sepa explicar con sencillez y precisión al público acerca de la materia por la cual se la convoca. Pretendo llegar al público con claridad. Recuerdo cuando fue la crisis financiera en Estados Unidos (conocida como crisis de las hipotecas o burbuja inmobiliaria). Leía y me informaba permanentemente de todo lo que ocurría. Mi obsesión era contárselo a la gente con la mayor sencillez, porque no era un tema sencillo, pero esa es mi tarea y lo que busco como periodista es cumplirla lo mejor posible.

La visita de Obama y la necesidad del crédito
Acerca de la visita de Barack Obama a la Argentina, asegura que abre una nueva etapa en las relaciones con los países de Latinoamérica. Su paso por Cuba es una de las señales más evidentes de ese cambio de rumbo. Y no menos la realizada a nuestro país.

En este sentido, responde sobre la importancia de cumplir con los holdouts. "No pretendo hacer una valoración, no voy a decir si es bueno o malo cumplir con estos pagos. Sino que se trata de una operación de aritmética pura. ¿Quién necesita el crédito? Argentina. Entonces es el que tiene que intentar un arreglo para generar confianza en términos financieros, es una realidad".

De bailarina clásica a periodista
De niña y hasta la adolescencia Gabriela Frías tenía una añoranza como tantas otras chicas de su edad: ser bailarina clásica.

Sin embargo, y como sucede con casi todas las cosas que se propone, el de ella no fue sólo un sueño de zapatillas de punta, mallas y tul. Se volvió una realidad, por la que trabajó y entrenó a diario.

Durante años, las prácticas no fueron sólo una actividad más en su cotidianeidad, sino la más importante. Se esforzaba, como se acostumbró a hacerlo en todos sus emprendimientos, desde sus estudios –tenía altas calificaciones– hasta en sus demás ocupaciones.

Su pasión por la danza la llevó a querer ser coreógrafa, pero una lesión en la espalda la alejó.
Luego, en la preparatoria, tuvo una profesora con la que cursaba "Problemas políticos, económicos y sociales de México".

Esta docente fue quien despertó en Gabriela el deseo y la curiosidad por la profesión periodística.
De hecho esta docente le acercó los datos de la escuela de periodismo a la que finalmente acudió, en la que se recibió y la que le sirvió como pista de lanzamiento.

Nadie puede negar que es perfeccionista. Aprendió inglés y francés, idiomas que maneja con fluidez.
Además, cada vez que un tema le despierta un interés particular, busca toda la información que pueda obtener acerca de él y no duda en reconocer, entre risas, que se vuelve obsesiva a la hora de empaparse en un asunto que para algunas personas puede ser difícil de comprender. Su tarea es acercárselo a su público.
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