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domingo 19 de octubre de 2014

La increíble aventura de los Niños Cantores ya es una novela

Hoy, en la Feria del Libro, se presenta De Mendoza a Tokio, obra que narra un viaje del coro. Fue publicada tras un gran esfuerzo de Uno Medios y el Ministerio de Cultura. Fue escrita por Fernando G. Toledo

Selva Florencia Manzur
manzur.florencia@diariouno.net.ar

Una aventura de novela. Sólo así se puede definir el viaje de 103 días que en 1971 emprendió el Coro de Niños Cantores de Mendoza y que los llevó a Japón. Tan increíble resulta esta historia que 43 años después, finalmente se convirtió en una novela de no ficción que cuenta las vicisitudes de aquel grupo de pequeños coreautas que se alejaron de sus hogares para cumplir un sueño de la mano de su director, el maestro Víctor Volpe.

La historia tiene todos los condimentos que hacen a un relato atrapante. Esto se debe a que la aventura comenzó como un sueño, pero pronto se convirtió en una travesía contra viento y marea y finalizó como un hito en la historia coral mendocina.

De Mendoza a Tokio es la novela que narra esta fantástica historia y que fue escrita por el periodista y poeta Fernando G. Toledo a partir de los testimonios de Alejandro Scarpetta, Eduardo Llorente, Federico Zanettini y Daniel de la Llana.

Este libro es el resultado de una coedición entre Ediciones Culturales de Gobierno de Mendoza y la editorial Primera Fila, con auspicio de Diario Uno, Canal 7 y Radio Nihuil.

La presentación oficial será hoy, a las 18, en la Feria del Libro, que se realiza en el espacio Cultural Le Parc.

Como parte del evento, habrá una presentación especial del Coro de Niños Cantores de Mendoza y el grupo Coral Víctor Volpe.

De Mendoza a Tokio estará a la venta hoy en la feria y desde el miércoles, en Diario UNO (Pedro Molina 435, Ciudad), en horario de comercio.

Una travesía inolvidable
Corría el año 1971 cuando al maestro Volpe se le ocurrió la insólita idea de llevar a su coro en una gira que comenzara en Argentina y terminara en Japón. Para hacerlo, eligió un viejo micro de línea, que estaba fuera de servicio, y con él fueron presentándose en diferentes pueblos y ciudades mientras recorrían América Latina, pasando por Perú, Ecuador y Costa Rica.

Y aunque todo arrancó muy bien, la empresa no tardó en volverse peligrosa cuando a poco de emprender el camino, el grupo se quedó sin recursos y la ayuda gubernamental con la que contaban, desapareció.

Contra todo pronóstico, el grupo –formado por 32 niños y siete adultos– continuó el viaje y fue ganándose la vida y el techo haciendo lo que mejor sabían hacer: cantando.

La historia se fue llenando así de contratiempos, angustia, peligros y emoción. Todos estos sentimientos, claro, marcados por el fuerte amor por la música que sentían todas y cada una de las personas que formaron parte del viaje.

“Durante gran parte de estos 43 años, Alejandro (Scarpetta) insistió con que teníamos que hacer algo para que esta historia no se perdiera y un día nos juntó para preguntarnos si queríamos hacer un libro y todos estuvimos de acuerdo, pero claro que no teníamos idea de cómo hacerlo”, contó a Escenario Eduardo Llorente, uno de los protagonistas.

“Siempre les decía que si no lo hacíamos, esta historia se iba a morir con nosotros y nadie la iba a conocer. Hace unos 10 años dije que no podíamos esperar más para ponernos a trabajar”, agregó Scarpetta.

Tras un largo proceso de recopilación de datos, historias y de hurgar en sus propios recuerdos, Scarpetta, Llorente, Zanettini y de la Llana entendieron que debían dejar su historia en manos de un escritor que pudiera darle vida. En este punto, fueron valiosísimo el aporte de Zanettini.

“Yo fui uno de los pocos que escribió un diario de viaje, en el que fui plasmando todo lo que pasó hasta el último día, lo cual nos ayudó a ir hilando muchos de los eventos”, relató Zanettini.

Fue entonces que entró en escena el periodista Fernando G. Toledo, que fue propuesto por Ariel Robert (coordinador editorial de Uno Medios) cuando los ex Niños Cantores llegaron a Uno Medios a solicitar colaboración para su idea. Mediante un titánico esfuerzo de Marcela Postigo (en la coordinación de Uno Medios), equiparable casi al viaje de los Niños Cantores, se contrató al autor para que escribiera la historia y se trabajó intensamente en todos los procesos editoriales que exige un trabajo así.

 “De inmediato me sentí atraído por el proyecto porque es una historia que yo conocía y que siempre me había parecido interesante. Cuando leí lo que tenían, encontré que esta era una aventura que merecía ser contada como una novela de no ficción”, explicó el autor.

A partir de ese momento, Toledo empezó un proceso de investigación y reconstrucción de parte de lo que hasta ese momento habían recopilado y armado los cuatro viajeros.

“El objetivo es que quien no conozca la historia ni los conozca a ellos, pueda disfrutar de esta novela como de cualquier otra porque fue una aventura increíble la que vivieron”, agregó el escritor.

El legado de este viaje trascenderá entonces a los 39 que los hicieron y pasará ahora a inspirar a quienes lo revivan a través de las páginas.

“Lo que vivieron dio lugar a una historia que representa valores, sueños y anhelos. Esta es una historia protagonizada por mendocinos que, a nivel planetario, muestra una enorme pasión por la música y demuestra que los sueños se pueden cumplir”, concluyó el autor.

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