Mendoza Mendoza
domingo 10 de julio de 2016

La DGE quiere que los docentes formen "grupos de lectura"

Las "sociedades de lectura" funcionarán en las escuelas, donde se pretende que ellos desarrollen una actitud lectora. Se les sugerirá una lista de títulos y que se junten cuatro veces al año, dejando registros de la actividad

Sólo puede formar un lector quien es lector. Es una de las premisas en las se basó la Dirección General de Escuelas para crear un plan de trabajo que tiene a la lectura como eje para alcanzar aprendizajes de calidad. Pero no sólo está destinado a los alumnos sino que busca que los docentes también lean. ¿De qué modo? A través de "sociedades de lectura", que funcionarán como una suerte de club dentro de cada escuela, convocándolos a reunirse para compartir lecturas a partir de una lista sugerida de títulos y autores.

Según lo establecido en la propuesta de trabajo para escuelas mendocinas, creada por la Dirección de Planificación de la Calidad Educativa, se apunta a que los grupos de lectores conformados por los docentes se reúnan cada 40 días o, al menos, cuatro veces al año y que quede algún registro institucional (fotos, videos o afiches) de la actividad para que sean exhibidos ante los estudiantes y padres como testimonios de la experiencia.

Alternar las clases de textos que vayan eligiendo, nombrar un coordinador por encuentro para que oriente cada reunión que no debe demandar más de 60 minutos, que conformen una suerte de ideario para que se respete en cada "sociedad" y que se invite a escritores o referentes culturales para conversar sobre literatura son algunas de las recomendaciones que se han establecido para su funcionamiento. Lo que buscan es que desarrollen una "actitud lectora", como una determinada forma de actuar, una tendencia, una disposición hacia los textos.

"Decir que los docentes no leen es una generalización engorrosa. La sociedad, en general, no lee y les ponemos el dedo acusador a los chicos. Pero hay que entender qué quiere decir leer, si hablamos de una obra literaria o de leer el diario en internet o revistas. Por lo pronto, pensamos que la escuela tiene que formar sociedades de lectores apasionados que lleven a los niños a la lectura", expresó María Julia Amadeo, directora de Planificación de la Calidad Educativa.

La funcionaria detalló que la "sociedad de lectores" es una de las próximas acciones a implementar como parte de un plan de lectura mucho más amplio, cuya primera etapa apuntó a los alumnos y que demandó que se "militara" puertas adentro de cada establecimiento su implementación. Es que según el corpus creado, los docentes deben promover la lectura a partir de una lista sugerida de títulos para cada año de escolaridad, desde sala de 4 hasta el nivel terciario, demandando luego una evaluación de la comprensión lectora alcanzada.

"Nosotros podemos escribir una política de lectura, puede salir inclusive de una resolución –lo que ocurrirá pronto–, puede estar publicada en el portal pero si eso no salís a militarlo, si no salís a las escuelas y charlas con la gente no hay ninguna posibilidad de que se implemente realmente", aclaró Amadeo, especificando que en lo que va del ciclo lectivo 2016 tuvieron que mantener varias reuniones con supervisores y directivos para ponerlo en marcha.

La resistencia de los docentes, sobre todo del nivel secundario, a respetar la lista de textos sugerida es lo que ha llevado a que muchos se "rebelen" ante este sistema siendo la principal dificultad con la que se encontró la DGE y que asume como el próximo desafío, para poder "librar una nueva batalla", como dijeron.

"No ha sido fácil. Pero haber descubierto que es un tema sensible ha sido bueno porque significa que la lectura está viva. Que se inquietan por los textos que tienen que leer y que tienen intereses propios y que no les es indiferente",dijo.

En cuanto a los tiempos que demandará poner en práctica este plan de lectura, estiman que recién en dos o tres años puedan empezar a verse los resultados.

Predicar con el ejemplo
Somos el ejemplo. Eso se lee en la portada de un boletín con textos literarios disponible en la sala de profesores de la escuela 4-212 Camilo Carballo, que fue creado como parte del proyecto Siembra Palabras. Esta institución de modalidad técnica de Tupungato se puso como propósito, hace unos meses, que los docentes lean para animar a sus alumnos a que también lo hagan.

"Cuando lo ven ponen cara de susto. Lo primero que preguntan es ¿y qué tengo que hacer? Y yo les digo que simplemente tienen que leer, si quieren. Y que si les gusta, que se tomen dos o tres minutos y se lo lean a los chicos", contó la coordinadora del Área de Lengua, Lorena Rueda, su mentora. Que lo hagan por placer, eligiendo estilos de acuerdo con sus gustos o intereses, entendiendo que la palabra es transversal a todas las áreas curriculares es uno de sus objetivos.

"A los chicos les gusta que les leamos. Cuando lo hacemos trabajan, escuchan, prestan atención. Aparte, les damos el ejemplo. Muchas veces se escucha decir que no hay comprensión lectora, pero cuánto les leemos nosotros para que la desarrollen", amplió esta docente que creó varios cuadernillos que también circulan por la preceptoría, cocina y aulas talleres.

En su confección, apuntó a lograr atraer a sus colegas con textos diversos. Como los primeros párrafos de una novela, como anzuelo para que lean el libro entero; un romance inspirado en la Revolución de Mayo; cuentos de fútbol, tips de lectura, y hay una sección con fotos desafiándolos a que escriban.

También crearon un grupo de Facebook (Siembra Palabras) para que participen en docentes de toda la provincia, donde se comparten textos, se sugieren sitios o títulos.

La idea va prendiendo y algunos docentes han sumado producciones o sugerencias para el segundo boletín que sale pronto.

Tentarlos con un dulce que acompañe a un microcuento, que podrán sacar de un centro de mesa y armar jornadas de intercambio literario son sus próximas acciones a seguir.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas