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domingo 22 de mayo de 2016

La desventaja de la pista del Este es que hay que hacerla de cero

Esto, porque es totalmente de césped, en contrapartida con la de La Puntilla, donde el pavimento sólo necesita ser mejorado. "No podemos depender de un pedazo de asfalto de tres kilómetros, máxime en una zona sísmica", dicen desde Aerotec

Rivadavia. "Una calle de tres kilómetros no te lleva a ningún lado, pero una pista de tres kilómetros te lleva al mundo". La frase la dijo alguna vez Mario Cardama y hoy la recuerdan sus tres hijos, Mario, Diego y José.

La frase tiene un peso especial en estos días, cuando se debate el impacto que significará el cierre del aeropuerto El Plumerillo, hasta que se completen las mejoras, y cómo se resolverá esa carencia.
Los Cardama son una familia rivadaviense, responsables de la empresa de aviación Aerotec y del aeródromo que está junto a los talleres y los hangares, y que corre a la vera del cauce del río Tunuyán, en los suburbios de la ciudad cabecera del departamento.

Nadie (o casi nadie) discute que ese lugar es el sitio ideal para una segunda pista en la provincia. En lo que hay opiniones dispares es en definir si este es el momento para pavimentarla, ya que es de césped.

Diego Cardama no quiere polemizar. Ni siquiera se lo ve molesto por la posibilidad de que se mejore la pista de La Puntilla en vez de la Rivadavia. "Nadie que ame la aeronáutica se va a quejar jamás porque se hagan obras en un aeródromo, cualquiera sea", dice. Pero, aún así, reconoce que "se piensa en resolver lo coyuntural, pero habría que tratar de pensar que, a la vez, debería hacerse un análisis a futuro".

La falta de una pista alternativa en Mendoza es algo que recién comenzó a debatirse públicamente ahora pero, en Rivadavia, el tema ya estaba muy vigente desde el año pasado.

El 3 de octubre de 2015, cuando se realizó el cierre de la Feria Agro Industrial (FAI), el entonces gobernador Francisco Pérez y el intendente local, Ricardo Mansur, consideraron "trascendental" la pavimentación de la pista de Aerotec, para convertirla en una alternativa para vuelos sanitarios, para traslados de transporte de órganos y también posible centro operativo de los vuelos de la lucha antigranizo. Más aún, el rector de la UNCuyo, Daniel Pizzi, informó ese día la intención de constituir allí el Instituto Aeronáutico y Transporte.

El acuerdo era bastante simple: Aerotec entregaba en donación a la Municipalidad los terrenos donde está la pista. La Comuna ofrecía maquinaria y personal y el Gobierno los fondos, y también maquinaria y personal, a través de Vialidad provincial. "Esto, lamentablemente, quedó relegado", dice Diego Cardama.

Lo que se analizó en ese momento y en lo que aún hoy hay un acuerdo mayoritario, es que ese punto es el ideal para una segunda pista.

Su ubicación geográfica en pleno centro de la provincia; su área libre de cualquier obstáculo, incluso pensando a futuro, ya que el río protege la pista e impide que aparezcan construcciones nuevas; un terreno perfectamente plano y despejado; infraestructura ya instalada, como provisión de combustible, hangares, pista balizada; un simple acceso por vía terrestre y un potencial desarrollo de toda la zona, fueron y son algunas de las virtudes del lugar.

Su desventaja, comparado con la alternativa de La Puntilla, es que la pista de Rivadavia hoy es de césped y el pavimento debe ser construido desde cero, mientras la de La Puntilla necesita sólo ser mejorada.

Si se realizan estas obras, allí podría aterrizar cualquier avión, aseguran desde el Este. "Con una inversión de menos de un tercio de lo que se va a invertir en El Plumerillo, acá, en nuestra pista agrandada, puede operar un Embraer, que son los aviones que utiliza Austral".

Pensar a largo plazo
Diego Cardama no se queja, pero se siente incómodo porque sostiene que, en este caso, se podrían haber manejado las necesidades coyunturales pero "pensando en una Mendoza a largo plazo".

Luego agrega con cierta preocupación: "Una provincia con 2 millones de habitantes, no puede depender de una sola pista. Hoy Mendoza es la tercera en operaciones diarias, al nivel de Córdoba y después, de Ezeiza y Aeroparque. Hay que tener en claro la dimensión de estrategia de esto. No podemos depender de un pedazo de asfalto de tres kilómetros, máxime en una zona sísmica. Cualquier incidente deja inoperable una pista y se debe tener una alternativa, siempre. Y nadie se imagina ni tiene presupuesto para obras, todo el tiempo".

El responsable de Aerotec dice que "mejorar el aeródromo de La Puntilla es bueno y lo festejamos. Tiene una ubicación privilegiada, pero la pista está rodeada y no va a dar una solución definitiva, y no es alternativa de largo plazo. Tiene limitaciones e, incluso, con las mejoras hay aviones que no pueden operar allí".

Luego, Cardama enfatiza que "con este plan, vamos a superar la coyuntura del cierre del aeropuerto. Vamos a poner colectivos a San Juan y se superarán las dificultades, pero no habremos aprendido nada porque, después, vamos a seguir teniendo una sola pista".
Abundan los ejemplos que indican que una segunda pista en Mendoza es determinante y que Rivadavia es el mejor punto. Uno de ellos, muy claro, es que los aviones de la lucha antigranizo, deben despegar sobrecargados de combustible. Esa sobrecarga es sólo previendo que pueda cerrarse la pista de El Plumerillo. Hoy, la única opción de aterrizaje más cercana, es Córdoba o San Rafael.
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