Mendoza - Amado Boudou Amado Boudou
viernes 12 de agosto de 2016

Hugo Alconada Mon y su diccionario de la corrupción, en Mendoza

La piñata. Su libro refiere los casos y los personajes que han protagonizado los más grandes escándalos políticos de la era kirchnerista. Hoy estará en Mendoza, como parte del ciclo Planeta-Canal 7.

Desde hace muchos meses son tapas de los diarios. Nombres como Lázaro Báez, Hebe de Bonafini, Julio De Vido, Amado Boudou, Ricardo Echagaray, Cristina Fernández, entre otros, han sido objeto de investigaciones por diferentes causas, todas ellas atravesadas por la sospecha de la corrupción.

Uno de los periodistas que desde hace tiempo dio nombres propios es Hugo Alconada Mon, abogado y una de las plumas destacadas del diario La Nación, que este viernes brindará una charla acerca de su obra La piñata.

Este libro es una especie de diccionario, desde la A (Aerolíneas) hasta la Z (Zannini) de los principales casos y personas que han estado vinculados a lo que él denomina "capitalismo de amigos" y que hoy están bajo la lupa de la Justicia. La presentación forma parte del Ciclo Planeta-Canal 7, que cuenta con la invitación de radio Nihuil y Diario UNO y la organización del municipio de Las Heras.

La serie de charlas de escritores, que se extenderá todo agosto, se inició exitosamente el viernes pasado, con la presentación de Felipe Pigna ante un auditorio colmado por unas 4.000 personas. Como moderador de la presentación de hoy estará el periodista Andrés Gabrielli.

Alconada Mon habló de la particular situación que se vive en nuestro país, a raíz de todo lo que se ha ido develando a la luz de investigaciones como la suya.

–En tu libro hay una dato surgido del Centro para la Investigación y Prevención de la Criminalidad Económica (CIPCE) que afirma que de 750 grandes casos de corrupción registrados entre 1980 y 2007, sólo se condenó al 3% de los involucrados. ¿La corrupción en un mal endémico de nuestra clase política?
–Creo que dentro de la sociedad argentina, no sólo dentro de la política. Para una coima siempre se necesitan dos, como en el tango. La corrupción es una cuestión sistémica en la Argentina, está inserta en el sistema argentino y por ejemplo hay múltiples empresarios que no serían "exitosos" si no pudieran pagar coimas, porque no son competitivos, porque no son serios, porque en un régimen abierto perderían las licitaciones, entonces prefieren pagar las coimas.

–Si la corrupción es sistémica, ¿cómo se entiende la torpeza de tener un Rudy Ulloa o un Lázaro Báez, que pasaron de chofer y cajero a "empresarios exitosos"?
–Porque como suele ocurrir, tenés tantas versiones y tantas historias como personas. Vos tenés amigos que son reservados, inteligentes, cuidadosos y tendrás otros que son más bocones, que llaman más la atención, eso pasa en la vida cotidiana. Pero por otro lado si vas a contratar un testaferro, no necesitás una luminaria, si no un tipo que simplemente te diga que sí. A mí me suelen preguntar por qué "me la agarré" –y me dicen así–, con Amado Boudou y Lázaro López y no tanto con Julio De Vido, con Cristóbal López u otros. Mi respuesta es porque Boudou contrató a Alejandro Vandenbroele y Lázaro Báez a Leonardo Fariña y mientras tanto, Julio De Vido contrató a tres de los mejores abogados del país. Por supuesto que es mucho más difícil "entrarle" a Julio De Vido, que es mucho más astuto, aunque en el libro él también está.

–Ahora que ya hay presos, como Báez o José López, ¿creés que está cayendo la estructura de silencio que rodeaba al kirchnerismo?
–No. Yo creo que todavía falta, que todavía hay determinadas condiciones o requisitos que no están como para que empiece a caer. Sí tenés gente como Fariña, que empezó a hablar y hay algunos otros que para defenderse prenden un poco el ventilador. Puede ser que esté cayendo un poco, pero no llega a ser un quiebre del silencio, lo que los mafiosos llaman la "omertá". Y eso porque entre otras cosas en la Argentina no tenés una ley del arrepentido para los casos de corrupción y al mismo tiempo vos tenés que las penas previstas para los casos de corrupción son muy bajas.

–Es decir que nos faltan las leyes y los jueces necesarios...
–Por eso es que hablo de que la corrupción en la Argentina tiene un esquema sistémico, porque está arraigado, es parte del sistema. Vos tenés leyes que no están preparadas y segundo, los organismos de control no están preparados para controlar. La Oficina Anticorrupción tiene 100 empleados y de esos uno solo se dedicaba a hacer investigaciones de contabilidad forense, uno. ¿Y cuántos eran los secretarios y choferes del titular de la oficina?: cinco. Con lo cual vos tenías más personas para atender los deseos y gustos del titular de la oficina que para atender la contabilidad negra. La oficina no tiene internet propia, no tiene wi fi, no tiene servidores propios. ¿Qué podés investigar en una oficina como esa?

–Está todo preparado para que no lo hagan...
–¿Sabés cuál era presupuesto de la Oficina Anticorrupción? 23 millones de pesos y una serie de aportes extraordinarios que llegan a unos 63 millones. Vamos a suponer que era todo del Estado. El de "Fútbol para todos" –es una chicana, lo sé, es una simplificación para que me entiendan–, tenía un presupuesto de unos 2.400 millones, eso quiere decir que para el Estado argentino era 40 veces más importante transmitir los partidos de Aldosivi-Lanús que investigar la corrupción dentro del Poder Ejecutivo.

–Cifras contundentes...
–La Oficina Anticorrupción le paga a un chico que entra para investigar 20.000 pesos. ¿Cuánto le pagan las consultoras grandes de Buenos Aires por ese mismo laburo? 40, 50.000 pesos, por lo cual el que va a esa oficina, ¿qué tiene que hacer, perder plata? ¿Cuál es el atractivo de meterse en un baile así?

–A partir de tu experiencia, ¿vos creés que Cristina Fernández o De Vido van a ir presos?
–No, yo creo que si no cometen un error grosero, no. Porque uno de los factores decisivos es que Néstor Kirchner, que era la cabeza, el cerebro de todo esto está muerto, entonces hay toda una descarga de responsabilidad en el fallecido: "yo no sé nada", "yo no tenía idea", "él decidía". Pero así como te digo esto, ¿descarto que eso sea posible? No. Hace un tiempo yo había hecho la revelación periodística de una investigación, en 2013, y recién un año y medio después se hicieron los allanamientos, ¡un año y medio después! Lo encaré al juez para preguntarle qué esperaba encontrar después de tanto tiempo y me contentó, riéndose: "Nunca descartes la estupidez humana". Y encontraron cosas. Como lo de José López: nunca descartes la estupidez humana. A la luz de lo que hemos visto esto es posible, porque nunca cabe descartar la estupidez humana, aunque podemos avanzar contra unos más fácilmente que contra otros, que son mucho más astutos.

La piñata de Hugo Alconada Mon
Cuándo: viernes a las 20
Dónde: sala Islas Malvinas (San Miguel 1540, edificio municipal, Las Heras)
Entrada: libre y gratuita, auspician El Siete Mendoza, Radio Nihuil y Diario UNO
Producción general: Marcelo Franganillo Comunicación
Fuente:

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