Mendoza - Alfredo Cornejo Alfredo Cornejo
domingo 20 de agosto de 2017

"Hay mucha politiquería barata y demasiado chanta"

El gobernador brindó una entrevista en la cual dejó claro que no permite que se hable de sucesores y negó ser autoritario

Cuando analiza a la clase política, le brota una y otra vez la palabra "chanta". Se asume obsesivo y dice que cuando tiene insomnio se va a controlar operativos policiales. Admite que en las PASO pudo haber pagado el costo de las altas tarifas de gas, pero remarca que es el segundo gobernador en 20 años que ganó una elección legislativa.

Distendido, sin corbata y en la terraza de su despacho en Casa de Gobierno, el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo recibió a Diario UNO y habló de su proyección nacional y de su sucesor.

–Omar Félix marcó que en las PASO el 59% votó a la oposición...
–Decir que el 59% que no votó al gobierno es un colectivo único es por lo menos una estupidez. Es gente que no tiene nada que ver una con otra, que expresan cosas distintas. Hubiesen hecho un frente con todos esos a ver si ganaban. No lo intentaron ni se podría hacer. Ni siquiera pueden votar juntos en la Legislatura.

–¿Sirven las primarias? ¿Son el piso para las legislativas de octubre?
–En el 2015 fueron piso y después conseguimos 3 puntos más en las generales. Las elecciones intermedias son un calvario para el que está gobernando, porque lo terminan sacando de agenda y poniéndolo en discusiones estériles porque hay mucha mediocridad en la oferta política. Mendoza ha sufrido muy malos políticos, poco profesionales, muy chantas y seguimos teniéndolos, no es que yo me atribuya los méritos. Si hay una reforma integral de la Constitución hay que contemplar que hay 13 provincias que no tienen elecciones intermedias, que tienen una única elección y no sé si Mendoza no debería ir hacia eso, a una elección cada 4 años.

cornejo.jpg

–¿Evaluó el posible arrastre negativo de la figura de Macri?
–Lo hablamos mucho con los intendentes cuando íbamos a convocar a las elecciones y decidimos apostar por un proyecto consustanciado con la Argentina. Objetivamente las aprobaciones de los intendentes nuestros como Marcelino Iglesias, Rodolfo Suarez, Tadeo García Zalazar, Omar De Marchi y Daniel Orozco en sus departamentos son de 60 a 70%. La aprobación del Gobierno provincial también era del 60%, y en cambio la del Gobierno nacional era del 35 o 40%. Leer eso llamaba a pensar por qué no desmarcarse, pero tomamos esa decisión porque la ciudadanía ve esas especulaciones como más del chanterío y la politiquería barata.

–¿No pagó usted las consecuencias de la tarifa de gas, la inflación y el ritmo de la economía con votos que se fueron a otras listas?
–No lo sé, pero si alguien cree que votando esas opciones va a cambiar algo de la evolución económica y social de un gobierno que lleva un año y medio en el país, no agrega nada. Es probable que haya ocurrido, no lo sé. La elección del Gobierno nacional ha sido buena, es la primera vez que un gobierno no peronista gana unas legislativas en un contexto de un cambio macroeconómicos grande, que había que hacer en la Argentina. Como derivado de eso hay un montón de medidas que no son nada simpáticas, como las tarifas. Tampoco hay que dejar de ver que los que ofrecen bajar las tarifas de gas son los mismos que hicieron un gasoducto en el Valle de Uco para vender gas a los chilenos y por allí viene el gas que le compramos a Chile.

cornejo.jpg

–Hay quienes ven que usted personalizó esta elección para medir su reelección...
–Tratamos de plebiscitar el gobierno, de legitimarlo con una aprobación electoral; todos los gobernadores en realidad trataron de hacerlo y hasta ahora en 20 años sólo Cobos había ganado una elección intermedia y ahora yo. Si yo buscara la reelección hubiera mandado un proyecto, como he mandado infinidad de proyectos y los he peleado y he puesto todo el peso político y el poder político que hemos construido para sacar adelante esos proyectos. Cuando quiero encarar un tema lo empujo.

–Una frase suya: "Sin reelección en Mendoza se gobierna los dos primeros años y luego de las legislativas se empieza a perder poder"...
–Hay que tener la habilidad para tener el poder necesario hasta el último día de gestión. El poder es una herramienta que tiene un significado ambiguo. Está visto como algo que corrompe, pero en realidad en un sistema democrático, en un gobierno elegido por el pueblo como el mío, es bueno si se usa para mejorar los sistemas de servicios públicos.

–Y si no piensa en la reelección... ¿está midiendo su proyección nacional?
–Mi obsesión genuina es mejorar la gestión en la provincia. Me importa poco la mirada tradicional del político que especula con otro cargo. Yo me quiero ir el 10 de diciembre del 2019 habiendo mejorado Mendoza y que los mendocinos estén un poco mejor administrados de lo que estaban cuando yo asumí. Derivado de eso, si hago bien eso y la gente lo percibe así, seguramente tendré ofrecimientos nacionales.

–¿Ya no los tiene?
–Hoy no los tengo, y cualquiera que me los hiciera me parecería un desubicado.

cornejo risa riendose.jpg

–¿Y si lo tuviese a futuro?
–Difícilmente haya proyecciones nacionales, de dirigentes del interior, en un país que se normalice económica y socialmente. La Argentina irá a lo normal, algunas variables económicas irán equilibrándose, aunque están muy lejos de lo que la ciudadanía espera, pero en circunstancias normales difícilmente haya proyección de dirigentes del interior del país. Menem y Kirchner fueron emergentes de dos crisis muy fuertes.

–Sin chances de reelección, ¿ya está mirando su sucesor? ¿Es el ministro Martín Kerchner?
(risas)–Martín es muy capaz y joven, tiene mucho futuro por delante. Pero yo no permitiría de ninguna manera que se hable de un sucesor mientras yo esté al frente del gobierno.

–¿Cuál fue su acierto en estos casi dos años de gobierno y cuál asume como error?
–El acierto es ejecutar un plan de seguridad sistemática, involucrando a la Justicia en la problemática de la seguridad. Es un acierto conceptual porque si bien han bajado los robos agravados de julio a julio 35% según las propias denuncias judiciales, todavía nos falta mucho, pero el concepto de involucrar al Poder Judicial para mí ha sido un logro. Nosotros hemos sido muy meticulosos en modificar las leyes de procedimientos para que los funcionarios judiciales tengan un protocolo. Eso no quiere decir que todos los funcionarios judiciales tengan el mismo compromiso. Dentro del Poder Judicial hay fiscales muy buenos y los hay muy chantas, los hay politiqueros y otros muy comprometidos.

cornejo.jpg

–¿Y el error?
–Mi error es creer que un decreto o una ley y mi orden sirven para que todo el andamiaje del Estado vaya en esa dirección, apelar a cierto voluntarismo que en la práctica no se da. Lo veo en el sistema de salud pública, en el educativo, en el sistema de seguridad, policial, hay que generar más incentivos positivos, e incentivos negativos para que el que no cumpla sea sancionado. Hay que profundizar eso. Hay que mover al elefante.

–¿Qué lo obsesiona?
–Los resultados. Quisiera que tengamos 180 días de clases, pero logrado eso, que los chicos en tercer grado tengan las operaciones matemáticas básicas bien aprendidas. Eso parece muy sencillo pero no estaba pasando y hasta hoy no pasa. En seguridad tenemos que ir a tasas de robos agravados de ciudades chicas, como ciudades de 300.000 habitantes. Ahora tenemos tasas altas, por día hay entre 10 y 20 robos agravados, quiero que tengamos 3 o 4 por día.

–¿Cómo define una política? ¿Consensúa o se encierra a pensar?
–El político medio es inseguro y se rodea de gente que es menos capaz en saberes específicos. Yo no hago cambios en mis equipos si los he probado. Hablo con mis funcionarios de confianza, busco una segunda opinión, pero si me dice lo mismo no me sirve, busco una que sea contraria y lo interpelo. Yo cambio de opinión más de una vez en ese ejercicio. Hablo mucho con los jefes policiales y los cuestiono. En un año y medio, he ido varios viernes o sábados a la noche –luego de sus partidos de fútbol– al CEO (de la policía). Una vez caí a las 2 de la mañana porque no podía dormir y me quedé una hora viendo los desplazamientos en el momento en que más delitos hay. Yo los cuestiono y muchas veces me han respondido cosas razonables y otras me han dichos chanteríos. He ido a las guardias del Lagomaggiore y del derivado de esa interpelación terminan saliendo algunos proyectos.
Fuente:

Más Leídas