Mendoza - San Rafael San Rafael
viernes 22 de septiembre de 2017

Habló el adiestrador del perro sacrificado: "No había manera de reinsertarlo"

Pablo Lima fue quien tras el primer ataque del perro le dio una oportunidad para que no lo sacrificaran, sin embargo el can volvió a atacar a una nena.

Pablo Lima es adiestrador de perros y fue quien en su momento le dio una segunda oportunidad a Connor, el perro que acaba de ser sacrificado por orden judicial. Su experiencia no terminó bien porque a pesar de que pudo mejorarlo en muchos aspectos el perro terminó atacando a una nena de 2 años a quien casi mata.


Dolido por la situación ya que en los ocho meses que tuvo al perro éste se convirtió en "su" perro, opinó que para este caso no había otra salida que el sacrificio por la "rabia" que Connor había tomado hacia los niños, sentimiento que tiene origen en provocaciones que recibía a través de un portón cuando era chico. Vale la pena leer y escuchar el testimonio que le dio a Canal 6 de San Rafael (video con la nota completa al final del texto).


"El perro cuando lo recibo fue justamente porque la familia con la que vivía ya no podía hacerse cargo después de haber vivido esa situación (se escapó y mordió a una nena y a su madre). Me lo llevo para mi casa porque estaba en el canicomio y ahí una de las salidas era sacrificarlo; para darle una segunda oportunidad me lo llevo, era inestable pero se notaba que el manejo que había tenido en la casa donde vivió había sido muy básico, se desenvolvía según su propio parecer", narró.


Sobre el carácter de Connor (antes se llamaba Connan pero como parte de la reeducación le cambió el nombre) dijo que "era un perro que era bastante dominante pero la dominancia no tiene que ver directamente con la agresión, sino con una característica del perro, me lo llevé para que no lo sacrifiquen y poder reeducarlo. Al pasar el tiempo pude lograr avanzar con él en un montón de situaciones, como el trato con la gente adulta o con los perros".


"Era un perro –añadió- que hacía caso, que movía la cola pero que había que tenerlo controlado porque tenía carácter. Cuando sucede lo de Bianca (la nena atacada) sucede al lado de mi casa y lo único que yo no había logrado mejorar era la socialización con los niños, era muy difícil poderlo recuperar de esa situación".


Sobre el origen del encono hacia los niños explicó que "el perro vivía sobre un portón que daba a la calle a la vuelta de un colegio primario, por lo que me contaron sus dueños anteriores hubo situaciones donde le tiraban coquitos, piedras, le pegaban con palos a las rejas, eso sumado a la falta de sociabilización en su etapa de cachorro armó ese combo de tener esa percepción hacia los niños".


Respecto al incidente que dejó a la hija de sus vecinos con serias lesiones, contó que "vivo en una finca y el perro estaba en un canil de 3 x 6, el tejido del costado era de 1.70 y él pudo avanzar apoyándose sobre la tela, se empezó a poner ansioso y bajó el alambrado a tal punto que se salió a la parte de la finca que tengo con alambre perimetral de 1.80, también se salió de ahí y fue a buscar los perros de al lado y justo se encuentra con la madre de Bianca y la tía. Bianca cuando lo ve grita y ahí el perro se le tira encima".


"La tía -agregó- tuvo un acto de valentía enorme, se le tiró encima al perro y lo sacó. Eso me marca como fue la situación porque el perro no quiso seguir mordiendo a la tía o a la madre, fue una reacción puntual hacia la nena; hasta el día de hoy no puedo superar esa situación, en ese momento lo hice por el perro, trabajo con perros porque me apasiona pero me di cuenta que puse en riesgo muchas cosas por tratar de salvar al perro. Yo trabajo reeducando perros y termine sufriendo ciertas consecuencias que no esperaba, pero no me arrepiento de haberle dado esa oportunidad, lo hice de la mejor manera y no me salieron bien las cosas".


Sobre la decisión de la fiscalía a cargo de Florencia de Diego comentó que "para reeducar un perro me tengo que involucrar emocionalmente, Connor paso a ser mi perro, yo lo sentía así. El tema de los niños fue el limite porque el ya tenía una idea, eso de que los veía como presas, no era una cuestión de tiempo, no hay manera de mejorar esa situación, no podés ponerle niños cerca a ver cómo reacciona, es una cuestión instintiva del perro; el perro había que sacrificarlo no había manera de reinsertarlo por el riesgo que se corre de que volviera a repetir la situación, solo bastaba que tuviera la chance".


Embed

Fuente: UNO San Rafael

Más Leídas