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jueves 31 de agosto de 2017

Gullé, duro con los jueces de Mendoza: pidió que trabajen en doble turno

El jefe de los fiscales se despachó contra los magistrados de Garantías. Dijo que si sólo trabajan medio día, el sistema no va a funcionar y culpó a la Corte por no ordenarles atender de tarde.

"Si no se trabaja de mañana y de tarde, el sistema de justicia no va a funcionar. ¿De qué sirve que trabajemos mañana, tarde y noche si después los otros van a trabajar medio día?".

Así, el jefe máximo de los fiscales de Mendoza, Alejandro Gullé, disparó contra los jueces de Garantías y culpó a la Suprema Corte de Justicia, por no poner orden con los magistrados y hacerlos trabajar doble turno, para evitar que se empantanen las investigaciones penales: "La Corte es la que debe resolver esto y hacerse cargo de lo que le toca".

Gullé volvió a meter el dedo en la llaga, poniendo públicamente en la mira a los jueces y a los supremos como los culpables de la morosidad en la Justicia penal, que tanto exaspera a la ciudadanía y al propio Gobierno.

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Alejandro Gullé.
Alejandro Gullé.

La bronca del procurador es porque las audiencias orales pedidas por los fiscales a los jueces de Garantías, para resolver prisiones preventivas y otros planteos, ya tienen demoras de hasta dos meses.

A pesar de que a instancias de Gullé, el Gobierno logró con una ley en 2016 que los fiscales tuvieran solo 10 días hábiles para pedir la prisión preventiva en audiencia oral para evitar demoras, los jueces de Garantías no tienen obligación de resolver en ese plazo y fijan audiencias hasta 30 días después y más.

La causa de la postergación es el gran cuello de botella que se generó a partir de la puesta en marcha de la oralidad: son casi 40 fiscales y ayudantes fiscales pidiendo audiencias y 5 jueces para resolverlas.

Gullé cree que el problema tiene solución: hacer audiencias en la tarde, algo que solo sucede excepcionalmente y desata su fastidio.

Desde los juzgados de Garantías, se quejan de que no dan abasto, que la grilla de audiencias programada no se puede cumplir porque se extienden más de lo previsto en la práctica, que las tres salas de audiencias orales son insuficientes, que les queda trabajo en sus tribunales y que no hay estructura de personal para atender la demanda en la tarde.

Sin embargo, la pelea del procurador con los jueces es solo una muestra de un oscuro mar de fondo: su enfrentamiento con la Corte.

El jefe de los fiscales hizo responsable al máximo tribunal por no dar solución al problema y solo salvó al supremo Jose Valerio: "Él solo se ha puesto al hombro el tema de las audiencias para tratar de solucionarlo de una vez por todas".

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Mientras, el Gobierno prepara un proyecto de ley para quitarles a los jueces la potestad de fijar las audiencias y que esa tarea quede en manos de un funcionario.

Espacios versus ADN
Pero los chispazos del procurador con los supremos vienen casi desde su asunción –hace ya un año–, cuando estrenó su cargo con una disputa por los espacios físicos del Poder Judicial, que Gullé denunció en aquel momento y que hoy persiste.

Concretamente, reclama más oficinas para las fiscalías y dependencias que están bajo su cargo, pero la Corte no se las da.

Este desencuentro desató hace pocos días un inesperado pase de facturas que tuvo como botín el nuevo y celebrado laboratorio de ADN.

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Alejandro Gullé.
Alejandro Gullé.

Fuentes muy bien informadas aseguran que como la Corte no atendió los pedidos de Gullé, este le comunicó que desde ahora le cobrará los exámenes de ADN que soliciten los jueces del fuero de Familia y del Civil, que antes eran sin cargo.

Como el Ministerio Público y la Corte tienen desde 2017 presupuestos separados, no sería irregular.
Pero la Suprema Corte, ducha y entrenada en estos menesteres, no se conmovió por el retruco del procurador.

Al contrario, convocó al laboratorio de ADN de la UNCuyo y firmó un convenio con ella para que la universidad realice los estudios y consiguió, además, que le cobre más barato que Gullé.

El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente, negó rotundamente algún desencuentro con el Ministerio Público por este tema y dijo que lo del ADN es temporal, por razones operativas.

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El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente.
El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Pedro Llorente.

Gullé también negó que el cobro de los estudios de ADN sea por la pelea de los espacios y señaló que el presupuesto del Ministerio Público es corto.

Los ánimos están aún lejos de calmarse, más allá de que el procurador y los supremos se muestren afectuosos e hipercivilizados en público.

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Germán Garavano. 
Germán Garavano.

Todos juntos, en el Bustelo
El miércoles por la tarde, Alejandro Gullé y parte de la Corte se mostraron juntos en la apertura de las XXX Jornadas Nacionales de los Ministerios Públicos, que se realizan en Mendoza y que reúnen a procuradores y juristas de todo el país.

Allí estuvo el ministro de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Germán Garavano, quien junto con Gullé abrió las jornadas.

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Ministro. Germán Garavano.
Ministro. Germán Garavano.

Garavano destacó que los Ministerios Públicos, a cargo de la persecución del delito, tienen tres grandes desafíos por delante: "Tener una política criminal definida, ejecutar una investigación penal eficiente de la cual estamos lejos y que el proceso sea exitoso de principio a fin".
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