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lunes 27 de junio de 2016

Exitosa cirugía a una mujer que fue mordida por perros

La intervención se realizó el 13 de junio en el hospital Español donde estuvo internada los últimos quince días. Martha del Carmen López se recupera en la casa de una de sus hijas. Le injertaron piel en los brazos y cabeza

Martha del Carmen López (57) tuvo que esperar casi un mes para someterse a la primera cirugía de reconstrucción tras el feroz ataque que sufrió cuando una jauría de perros la mordió a pocos metros de su casa y le produjo lesiones gravísimas en sus brazos y la cabeza. Fueron más de 50 mordeduras que la dejaron al borde de la muerte.

La mujer que trabajaba en un jardín maternal que depende de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia (DINAF), permaneció internada desde el 18 de mayo y fue operada el 13 de junio en el hospital Español por los cirujanos plásticos Franco Rosso y Darío Biancotti .

Es que Martha, tras el ataque de los perros en calle Cantoni 1300, fue trasladada de urgencia al hospital Schestakow donde fue sometida a una intervención que duró cuatro horas e incluyó una transfusión de un litro y medio de sangre.

Allí le suturaron las heridas más importantes situadas en los brazos y en la cabeza y la empezaron a preparar para una cirugía de reconstrucción. En este escenario la internaron en una sala de aislamiento hasta que su Aseguradora de Riesgos del Trabajo (ART) decidió su traslado al hospital Español.

El 13 de junio le realizaron la primera cirugía de reconstrucción para tapar las profundas heridas en los brazos y en la cabeza donde la mujer perdió el 70% del cuero cabelludo.

En diálogo con UNO San Rafael, Franco Rosso, uno de los cirujanos del Schestakow que la operó, explicó que "decidimos hacer una sola intervención para que no sea tan traumático el proceso para la paciente que tiene una edad avanzada y antecedentes cardíacos".

Para realizar los injertos, los médicos utilizaron piel del muslo derecho de Martha. "Se necesitaron 800 centímetros de piel que se usaron como parches en los brazos y en la cabeza", dijo Darío Biancotti, el otro cirujano que participó en la intervención.

Además, se reconstruyeron los tendones en cada uno de los brazos que fueron afectados por las mordeduras. "Luego se colocaron los parches y se suturó", dijo el doctor Rosso.

La operación que duró casi tres horas e incluyó la reducción de la herida que tenía Martha en la cabeza. Allí se utilizaron, en un 80%, algunos colgajos de los costados de la cabeza y el 20% restante de la cirugía se completó con piel de los muslos. "Lamentablemente Martha no recuperará el cuero cabelludo debido a las lesiones que sufrió", añadieron.

Tras la intervención quedó hospitalizada un par de días y luego fue a vivir con una de sus hijas. Es que la mujer decidió, por ahora, no volver a su casa porque le trae malos recuerdos, ya que el ataque ocurrió a pocos metros de su hogar.

"La paciente se recupera normalmente y su evolución fue muy buena desde la primera intervención hasta la cirugía de reconstrucción", aclaró Biancotti, y agregó que "por suerte la batería de antibióticos que se le suministró impidió infecciones".

Según los especialistas, "ya no hay riesgo de muerte y ahora hay que controlarla para que el cuerpo no rechace los injertos".

En este marco, Rosso advirtió que "se realizó la primera fase de la reconstrucción que no incluyó estética, sólo se taparon las heridas para que no se genere tejido necrótico" y ahora "hay que esperar la evolución para empezar a corregir detalles estéticos, pero eso dependerá de la paciente".

"Lo cierto es que Martha dejó de estar en riesgo y ahora enfrentará un nuevo desafío para recuperarse", mencionó Rosso, quien confesó que "el cuadro que presentaba era gravísimo y que no murió gracias a la ropa que llevaba puesta, que la protegió de las múltiples mordeduras que sufrió".

Otros casos
El ataque que sufrió esta mujer fue gravísimo, quizás el más cruento de los casos que fueron atendidos en el Schestakow. Tras la primera intervención hubo otros tres casos graves, dos en San Rafael y otro de Bowen, que fueron atendidos por los mismos cirujanos.

En este escenario, el peor de estos tres fue el de la mujer alvearense que sufrió mordeduras en sus brazos. "Si bien no fueron múltiples, la profundidad era importante y hubo que suturarla para evitar infecciones", recordó Darío Biancotti.
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