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domingo 16 de octubre de 2016

Enfermedades infecciosas: por año las heredan unos 500 chicos

En Mendoza nacen unos 35.000 niños en el año, de los cuales 8.700 quedan expuestos a infecciones heredadas. Buscan que la embarazada se realice diagnósticos periódicos para detectarlas antes del parto y prevenir los contagios

La desinformación de algunas embarazadas, la falta de sensibilidad de algunos médicos que no piden los controles necesarios y en algunos casos la escasez de acceso a un efector público de salud son el combo explosivo para que muchas mendocinas terminen transmitiéndoles a sus bebés alguna de las 7 enfermedades infectocontagiosas que hoy son fáciles de detectar. En la provincia nacen 35.000 chicos por año, de los cuales unos 8.700 quedan expuestos a alguna de estas infecciones. Se cree que de no mediar ningún diagnóstico previo del sistema de salud, unos 500 niños padecerían graves consecuencias de esas infecciones.

"Todavía hay lugares en los que no sólo no se piden los controles durante el embarazo, sino que tampoco se hacen en el momento del parto. Y cuando se detecta alguna alteración en un recién nacido y se investiga la causa se descubre que tiene VIH y se lo transmitió su madre. Quizás porque tal vez su mamá no tenía el virus pero se lo contagió durante el embarazo y como no le hicieron los controles periódicos que se recomiendan...", apunta la bioquímica Norma Martínez, quien trabaja desde hace 10 años en el Centro de Medicina Preventiva Emilio Coni.

En nuestro país por ley es obligatorio que los médicos tratantes soliciten a las embarazadas distintos diagnósticos con el objeto de prevenir la transmisión a sus hijos de enfermedades como VIH, Chagas, sífilis congénita y estreptococo B, y el Ministerio de Salud recomienda también que se busque detectar la hepatitis B, la rubeola y la toxoplasmosis congénita.

Sin embargo, con la certeza de que aún se puede avanzar en la detección de estas enfermedades y unificar criterios entre médicos y bioquímicos, fundamentalmente para evitar malformaciones, infecciones o incluso la muerte del bebé, la Asociación Bioquímica de Mendoza, la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Mendoza y la Universidad Maza organizaron ayer un Consenso Médico Bioquímico de enfermedades infecciosas.

Casos de VIH, sífilis y hepatitis B
En la provincia, las estadísticas de transmisión vertical de enfermedades de transmisión sexual, como son el VIH, sífilis y hepatitis B, muestran que el 1% de los bebés (unos 350 al año) se contagiaron de sus madres, lo que remarca que esa embarazada pudo desconocer que tenía el virus, algo que tampoco detectó el médico que siguió su embarazo y que también obvió al momento del parto.
Para evitarlo es obligatorio repetir el diagnóstico de la enfermedad durante el embarazo y solicitarlo también a la pareja sexual de la embarazada.

"Si la enfermedad se contrae durante la embriogénesis es mucho más alto su impacto y más graves las consecuencias que podría tener el niño. Por eso se insiste tanto en que la mamá debe realizarse el análisis durante el primer trimestre para que si se detecta comenzar allí mismo el tratamiento", remarcó la médica Sara Papa, a cargo del área de Obstetricia de la Dirección de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud.

Aún hay Chagas y toxoplasmosis
Ya que Mendoza se sigue considerando una zona endémica respecto del contagio del mal de Chagas, no debería sorprender que esta enfermedad también esté presente entre las embarazadas, y que haya riesgo de que ellas lo transmitan a su hijo y este sufra problemas cardíacos.

"En esta enfermedad puntualmente algunos médicos desconocen que para tener un diagnóstico más adecuado es recomendable solicitarlo por dos técnicas, y si no lo especifica, el laboratorio que lo hace lo realiza por una sola técnica, y si se hace en lo público seguramente se hará la más barata, que es la que cubre la obra social. Eso nos lleva no sólo a lamentar la transmisión vertical de la madre al hijo sino también a tener estadísticas que no son reales", aseguró Martínez.

Otra preocupación para los médicos locales es el contagio de toxoplasmosis, que de heredarla el niño puede sufrir algún retraso mental, alteraciones auditivas u oftalmológicas.

"Por eso es fundamental que la madre, aún cuando el examen le pudo revelar que tiene anticuerpos para la enfermedad, tiene que saber qué hacer para no contraerla durante el embarazo y conocer las consecuencias que le puede generar a su bebé", concluyó Sara Papa.

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