Mendoza - abuso sexual abuso sexual
viernes 13 de octubre de 2017

En Ugarteche pintaron un mural en homenaje a Ayelén Arroyo

La joven de 19 años fue asesinada por su padre, a quien había denunciado reiteradas veces por abusos sexuales. "Yo no voy a bajar los brazos", le dijo a una prima días antes de morir.

"Yo no voy a bajar los brazos". La frase le pertenece a Ayelén Arroyo, la joven de 19 años oriunda de Ugarteche que fue asesinada por su padre, a quien ya había denunciado por abusos sexuales. Se la dijo a una prima, días antes de su muerte, por una amenaza de su progenitor, la de matarla si seguía denunciándolo. Ahora su afirmación se lee en un gran mural, donde pintaron también su rostro y otros mensajes de lucha contra la violencia de género, en el puente de la ruta 40 que conecta esta localidad de Luján –donde la chica vivía– con El Carrizal.

La obra, de grandes dimensiones y colores llamativos, que impacta visualmente ante la recreación de una de las fotos de esta joven que protagonizó uno de los femicidios que golpeó a la sociedad mendocina en setiembre de 2016, fue una intervención en el marco de uno de los proyectos de extensión social universitaria Mauricio López, de la UNCuyo.

"Yo no voy a bajar los brazos. Construyendo redes de solidaridad y lucha con niñas, niños, adolescentes, jóvenes y mujeres" es el nombre de esta propuesta, denominación que resume el espíritu de varias de las acciones que realizan. Entre ellas la creación de un video en homenaje a la lucha desatendida de Arroyo, que tenía una hija de un año y medio cuando fue asesinada, como la creación del mural.

"No podíamos permitir que se la olvidara, porque era como matarla dos veces, pero había que recordarla en toda su magnitud. En Ugarteche se la recuerda ya de por sí mucho. La comunidad tiene un recuerdo muy fuerte. Pero el recuerdo no tiene que ser sólo de alguien que fue asesinada, sino que hay que recordar que fue por la violencia patriarcal, por la inacción del Estado, pero también no hay que olvidarnos de toda su grandeza como persona", comentó Gabriela Castiglia, haciendo hincapié en que buscan que, de algún modo, el mural movilice a la comunidad en general, para que la gente se apropie de la causa.

Parte de este objetivo, que no es el único, aseguran que empezó a concretarse en el proceso mismo que vivieron en este puente, donde contaron con la guía de la artista Luisa Olguín y en el que participaron desde niños hasta vecinos o transeúntes eventuales.

"Cada uno de los miembros fue convocando a gente de la zona o a ex alumnos o de otros lugares, a familiares. La gente que terminó pintando junta, al principio no se conocía y después terminó enlazándose", destacó esta profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y docente en establecimientos educativos de Ugarteche, que coordina el proyecto junto con Carolina Aciar, profesora de la Facultad de Educación.

Al equipo lo completan miembros de las agrupaciones sociales La Veleta y la Antena, Juventud Andina y Luchadoras Ayelén Arroyo.

Para poder concretar el mural dicen que hubo detrás un trabajo largo, en donde cada paso que dieron, desde los preparativos hasta qué dibujar o de qué color pintarlo, fue dialogado, discutido y consensuado entre quienes integran el proyecto. También tuvieron que realizar varias labores previas de limpieza de esa pared, que es adoquinada, y de la que sobresalían malezas que debieron cortar.

Después, salvo la frase dicha por Arroyo y su rostro, a todo lo demás lo decidieron mientras pintaban, gracias a los fondos que reciben de la UNCuyo que fueron invertidos en materiales y en el pago del colectivo para trasladarse. "Por momentos era desordenado, se debatía en varios grupos pequeños, en simultáneo sobre diferentes segmentos del mural, pero nunca perdimos la coherencia de la obra.
Es increíble como, cuando hay voluntad de hacer la participación realmente democrática y horizontal, se puede debatir, a la vez que se arman andamios, se dan brochazos y se toman medidas precautorias de accidente", detallaron sobre su proceso de creación.

Por último, Castiglia agregó: "Quisimos plasmar una idea de fuerza. En un contexto tan duro, no podemos dejar sólo la idea de que a Ayelén la mataron, sino que hay que seguir la lucha, pero no solas ni aisladas. Además de destacar, en comparación con otros casos, la cantidad de acciones que ella hizo para defender a su pequeña hija, a su hermano menor, las denuncias que concretó. Pararse ante el padre y decirle que a ella no le iba a hacer lo que le hizo a una hermana. Hay que tomar esa posta".

Arroyo fue degollada por su padre en la vivienda que habitaban, a quien días antes había denunciado por abuso sexual. El trágico hecho motivó al Gobierno provincial a solicitar el Jury de Enjuiciamiento contra el fiscal Fabricio Sidoti por mal desempeño, quien finalmente sólo fue trasladado al Sur.

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