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domingo 03 de abril de 2016

En medio de mucha tensión, la radical Norma Trigo se hizo cargo de Santa Rosa

Juró en una ceremonia sencilla, en la que no hubo aplausos para no alterar el clima político, de por sí bastante caldeado tras la detención y renuncia del peronista Sergio Salgado

Santa Rosa. Ya está. Se terminó una etapa. Ahora bastará saber si lo que viene será menos complejo. Ayer a la mañana el Concejo Deliberante de Santa Rosa aceptó la renuncia de Sergio Salgado a la intendencia y asumió provisoriamente Norma Trigo (UCR), que hasta ese momento presidía el cuerpo de concejales. La sesión se hizo a puertas cerradas, para evitar incidentes. Afuera, vecinos de Santa Rosa, en su mayoría mujeres, repudiaron el acto mientras una importante cantidad de policías custodiaba el edificio.

Norma Trigo, previo a iniciar la sesión y todavía como presidenta del Deliberante, solicitó a los ediles no aplaudir ninguno de los actos que allí se iban a realizar, para "evitar que se confundan con una expresión de alegría", teniendo en cuenta esos aplausos podían ser escuchados desde afuera, por las cerca de 40 personas que habían querido presenciar la sesión y que quedaron en la vereda, por razones de seguridad.

Luego, se leyó la resolución en donde se aceptó la renuncia de Sergio Salgado y la designación como intendente de Norma Viviana Trigo "que tendrá vigencia hasta el 28 de febrero de 2017", día en el que culmina su mandato como presidenta del Concejo. Sin embargo, según quedó refrendado en el acta, el Concejo se comprometió a que ese plazo no supere "los tres o cuatro meses". Así lo dijo en la misma sesión la intendenta Trigo, quien sostuvo que "este será un gobierno de transición, hasta que se normalice la situación del departamento y se pueda hacer la convocatoria a elecciones".

Además, Trigo convocó a los ediles a "formar parte este gobierno y a aportar sus puntos de vista en cada una de las decisiones importantes que se tomen".

El justicialista Celso Carmen Retta, que fue designado ayer presidente del cuerpo, dedicó su tiempo a subrayar la ausencia en la sesión del edil demócrata y ex intendente Antonio Ponce. "Acá falta el concejal Ponce, que no está cuando las papas queman. Para acusar, siempre está, pero después no da la cara. Él fue el autor de la ordenanza que pedía la investigación de Salgado, y hubiera sido importante que esté presente, porque después va a salir con otra cosa y nos va a querer hacer un juicio a usted, a mí o a cualquiera", dijo. Luego Ponce, en declaraciones a este medio, daría su argumento.

A su turno, el edil PJ Marcial Ibarra, quien ocupó distintos cargos en las gestiones de Salgado y uno de los hombres de mayor confianza del intendente, pidió que quedara bien claro que el llamado a elecciones fuera dentro de los "3 o 4 meses" mencionados por Trigo, y pidió garantía de continuidad para los trabajadores municipales. Además, se dirigió a su partido y dijo que "tenemos que tener autocrítica, tenemos que reflexionar sobre lo que hicimos mal. Creo en la Justicia, más allá de que me sorprende la velocidad con la que está actuando", dijo.

Y agregó que "espero que no haya revanchismo. Vivimos en un departamento de graves y viejas divisiones, y es tiempo de superarlas", y subrayó que "esta transición nos habra un proceso democrático rápidamente". Finalizó remarcando que "no todo se ha hecho tan mal y la gestión de Sergio le ha dado muchísima importancia a la educación, que es lo que puede formar mejores dirigentes del futuro".

Entre tanto la edil radical Débora Quiroga, una de las principales críticas de Salgado, dedicó su discurso a "agradecer la actitud, la entereza, la buena voluntad y altura de los concejales justicialistas, que siempre pusieron la cara y trataron de calmar la situación".

Trigo ingresará por primera vez a la Municipalidad mañana.

La tensión enmarcó el acto oficial
La sesión en donde asumió Norma Trigo como intendenta estuvo cargada de tensión, especialmente en la calle. Allí se reunieron unas 40 personas, en su mayoría mujeres que pretendían estar presentes y que reclamaban que fuera un justicialista el que remplazara a Sergio Salgado. Quien llevó la voz cantante y que naturalmente se transformó en la líder de ese reclamo fue María Araujo de Salgado, madre del ex intendente.

Para evitar incidentes, la misma Trigo pidió que la sesión fuera sin público y dispuso que también abandonaran el Concejo los simpatizantes radicales, que habían llegado temprano.

Pero las mujeres salgadistas permanecieron afuera durante toda la jornada, mientras unos 20 efectivos policiales se formaron frente al edificio para evitar el ingreso. Salvo cánticos y algunos insultos aislados, no se produjeron incidentes.

Esta presencia frente al Concejo hizo que el edil demócrata Antonio Ponce eligiera no estar en la sesión.
"Llegué hasta dos cuadras antes. Hablé con la presidenta (del Concejo) y me sugirió que entrara trepando la pared del fondo. Pero yo le dije que no. No soy un cagón, soy prudente, y no quise que mi presencia pudiera generar incidente", le dijo Ponce a UNO. Quien sí saltó la medianera fue la secretaria de Ponce, que presenció la sesión.
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