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martes 21 de marzo de 2017

En 2016 fallecieron 43 niños menos que en 2015 en Mendoza

Por esa reducción la cifra cayó al 7,7 cada mil niños nacidos vivos, lo que es histórico. El año pasado murieron 301 bebés. Desde Salud apuntaron a las causas perinatales y apostaron a los cuidados y seguimientos de las embarazadas

Entre los vaivenes de los egoísmos políticos partidarios se perdieron en la provincia muy buenas iniciativas. Muchas de estas se desechaban sólo porque las había tomado alguien de otro partido. Eso no ocurrió en materia sanitaria, y allí se notó que la prevención de la mortalidad infantil se convirtió en política de Estado. Eso y la continuidad de medidas acertadas tal vez expliquen que la cantidad de muertes de niños recién nacidos haya caído notoriamente y hoy Mendoza tenga el índice más bajo de la historia: 7,7 cada 1.000 nacidos vivos menores.

"Esto es el logro de un sistema y no de un gobierno en particular. No obstante ha tenido un salto cualitativo en el 2016, cuando logramos que esta cifra bajara casi un punto, lo que es muy meritorio porque significa que el año pasado murieron 43 chicos menos que en el 2015", explicó el gobernador Alfredo Cornejo, quien aseguró que pretenden que este índice siga cayendo.

Traduciendo aquellos porcentajes a la realidad natal de la provincia, hay que decir que en el 2016 nacieron 33.416 niños y hubo 258 fallecidos, es decir 43 menos que en el 2015, cuando la cifra de fallecidos llegó a 301, lo que significó un 8,5‰ de mortalidad infantil.

Apuestan a cuidar el embarazo
Entre las principales causas de mortalidad infantil prevalecen aquellas enfermedades que se producen en el periodo perinatal, es decir desde la semana 28 del embarazo en adelante y hasta una semana después del parto.

Atentos a esto desde el Ministerio de Salud atribuyeron la baja de la mortalidad "al cuidado del embarazo, a la detección temprana del embarazo, al seguimiento del embarazo de alto riesgo, que una vez que es detectado se deriva a esas mujeres a maternidades que pueden recibir a esos bebés que pueden nacer con dificultades como son las del Lagomaggiore y el Schestakow, lo que muestra que se trabaja en una red perinatal que es un orgullo. A eso le vamos a sumar la regionalización: queremos que todas las mujeres tengan a sus hijos en maternidades seguras, que cumplan con todos los requisitos de infraestructura y equipamiento para ese nacimiento", apuntó la ministra Claudia Najul.

A las causas perinatales de la mortalidad infantil –son las que más bajaron– se suman también las malformaciones, las causas externas y las infecciones.

"Los coordinadores perinatales han estado atentos para hacer derivaciones de embarazadas, pensando siempre que la derivación es más importante intraútero, evitando siempre las derivaciones de recién nacidos. Con esto hemos logrado que los nacimientos de los bebés de más alto riesgo, que son menores a 1.500 gramos, nazcan en los que tienen que nacer, que son el Lagomaggiore y el Schestakow. Los que nacieron y tienen este riesgo son derivados al Notti que también, tiene ese nivel de complejidad", acotó la médica Mónica Rinaldi, directora de Maternidad e Infancia de esa área.
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