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martes 13 de septiembre de 2016

El nuevo Procurador analiza eliminar el turno noche de las oficinas fiscales

Según el plan de Alejandro Gullé, esta idea se aplicaría en las más pequeñas. Los fiscales de turno solo asistirían en caso de que el delito sea grave

El nuevo procurador de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, Alejandro Gullé, adelantó que analiza eliminar el turno noche de las fiscalías más pequeñas.

La idea es que si el delito cometido es algo que puede esperar, como el robo de un celular o de una rueda, la denuncia sea tomada por un policía de la comisaría correspondiente y al día siguiente, la misma sea ingresada por el personal de las fiscalía.

Ahora, en caso de que hubiera un delito en curso o muy grave, los fiscales de turno serán convocados al terreno.

Según explicó Gullé, en la actualidad en algunas fiscalías existen turnos rotativos, donde un grupo trabaja por la mañana una semana, a la siguiente por la tarde y otra por la noche.

Organizar la vida
Esta organización es vista por el actual procurador como algo negativo "porque no le permite a este personal organizar bien su vida, o poder estudiar ni tampoco tener otro empleo si lo necesitara".

Sin embargo, aclaró que en las fiscalías más grandes de los departamentos el turno noche será mantenido para brindar atención las 24 horas, donde habrá ayudantes fiscales y la estructura completa que actualmente funciona.

La idea es redistribuir ese personal hacia otras tareas en las fiscalías especializadas por delito, por ejemplo, para que los contadores trabajen en las pesquisas de delitos económicos, o los psicólogos puedan actuar en caso de abusos sexuales ya que, según detalló, muchos de estos profesionales ahora están haciendo tareas administrativas.

Habrá que ver sí esta idea del nuevo procurador encaja con la del Gobierno provincial de sacar más policías a la calle, más preparados y descansados, redistribuyendo sus horarios con menor carga de servicios extraordinarios.

Una clave
Esta decisión se explica porque según su exposición ante los legisladores, no necesita más personal, sino rearmarlo en funciones que sean útiles a los objetivos planteados, que se reflejan en gran parte en la ley vigente.

En este sentido, también defendió la necesidad de manejar los recursos financieros que están disponibles, y anticipó que el año 2017 el presupuesto que solicitarán será menor.

Sobre este aspecto la coordinadora de la Procuración, María Teresa Day, indicó que alcanzará con obtener el manejo del 35% de la recaudación por el cobro de tasas judiciales para hacer estas reformas.

Si bien no aclaró cuánto menos será la pauta de gastos del año que viene, dio algunas detalles al sugerir que estará por debajo de las proyecciones de la inflación anual.

El año pasado, el presupuesto votado para el 2016 fue de $ 2.400 millones, de los cuáles el 97% está financiado por Rentas Generales de la Provincia, es decir, impuestos como el Automotor, Ingresos Brutos, Coparticipación, y el resto por el cobro de tasas judiciales.

De este porcentaje, el 35% es para el Ministerio Público y el 65%, para la Corte Suprema. Lo que sucedía hasta ahora es que este dinero, unos $30 millones, no era remitido al Ministerio Público.
Con la ley se garantiza esto justamente, y por eso Day afirmó que "el año pasado lo pedimos y no nos dieron. Este año sí lo vamos a tener, y con esto vamos a poder hacer las reformas que proponemos".

De ahí que será creado un departamento financiero, donde habrá tres contadores.

Falencias
Además, la funcionaria recalcó que lo más serio es la falta de espacios físicos disponibles para que los fiscales trabajaran.

Recordó cómo le fue negado al procurador anterior, Rodolfo González, un lugar para que funcionara la oficina de atención de los casos de violencia de género.

Por otra parte, durante el encuentro en la Legislatura, Gullé se quejó del pésimo estado en las que están las oficinas fiscales de la provincia y la falta de espacios en el propio edificio de Tribunales, por lo que informó que están trabajando con la Corte para poder reacondicionarlas y obtener otros lugares donde poder desempeñarse.

Un ejemplo claro de esto son los defensores para los juicios de flagrancia, que no los pueden llevar adelante justamente por la falta de un sitio donde contener a dichos funcionarios.

Algunas preguntas hechas por escrito en la reunión de ayer serán contestadas del mismo modo y esperan que lleguen a la Casa de las Leyes el martes próximo, lo que permitiría tratar el proyecto al día siguiente, siempre que sea consensuado con la Bicameral.
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