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domingo 08 de enero de 2017

El funcionario que se puso al hombro la modernización de la Vendimia

La implementación del voto popular que propuso Diego Gareca, sin participación de funcionarios e invitados para elegir la Reina Nacional, ocupa el centro del debate de algunas personas en Mendoza.

"Menos mal que te pusiste saco", le dicen en broma y él contesta: "Tengo uno azul y amarillo, me iba a poner ese, el del Rey de Copas". Tiene uno gris que usa para ocasiones en las que tiene que vestirse con la formalidad correspondiente a la de un funcionario de su talla. Habla unos minutos con el gobernador y luego pide una oficina para sentarse a charlar después de haber terminado un acto en el Memorial de la Bandera y antes de irse a acompañar la llegada de los Reyes Magos en Los Barrancos y después en el Le Parc. Es de Boca. Y del Boli (Atlético Argentino).

El secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, que acompaña a Alfredo Cornejo desde que los dos trabajaban en la Comuna de Godoy Cruz, puso sobre sus hombros, tras un año de gestión, la tarea de reformar, modernizar y traer aire fresco a la Fiesta Nacional de la Vendimia. Lo cual no es poco y no pasa –ni pasará– desapercibido.

Él se ríe. Lo minimiza. Pero lo que ha hecho para la Vendimia 2017 no es menor. En efecto, es mucho más de lo que se hizo en una fiesta que tiene una historia de más de ocho décadas y que es el comentario de todos los mendocinos, ya sea a favor o en contra, para criticarla o halagarla.

Gareca viene levantando polvo desde hace mucho, "desde abajo". Fundó un centro cultural en el que puso la imagen de un cuadro de Picasso en el frente y atrajo así la atención de todos los vecinos que pasaban por allí. Llevó el arte al barrio La Estanzuela.

También creó la primera biblioteca pública del barrio, a la que llamó León Gieco, que luego sería apadrinada por el artista.

Públicamente se ha definido siempre como "un tipo sencillo", lo cual parece saltar a la vista. Tiene claro que él no fue el elegido por los votantes, sino que fue el eobernador el que lo puso ahí y por eso afirma que los funcionarios tienen que salir de esa "caja de cristal" que son sus escritorios entre las cuatro paredes de sus oficinas.

Desde que era muy joven –todavía lo es, tiene 42 años– Gareca propone cambios que resultaron sustanciales y ahora va por lo que él mismo califica del mayor acontecimiento cultural de Mendoza: la Fiesta Nacional de la Vendimia.

El punto en cuestión es simple y el secretario lo dice: "No porque todo se haya hecho siempre de una forma, tiene que seguir siendo así". Y esta idea que germinó todo el año y ahora floreció y puso en marcha, la aplicó en distintos aspectos de la celebración mayor de los mendocinos.

Una candidata más y una repetición menos
El primer paso que dio en el camino del cambio fue el de incorporar a la reina de la Ciudad de Mendoza a la elección de la soberana nacional. "Son pequeños pasos que vamos dando, lo charlamos con el intendente de Capital y con el gobernador y él también se preguntaba por qué la reina no participaba", cuenta.

Sin embargo, aunque lo diga así un tanto suavizado este paso fue la punta de un iceberg de transformaciones. Tanto es así que la única vez que la reina de Ciudad participó fue en 1986, a través de una resolución pero se trató de una experiencia piloto excepcional.

Pero antes el secretario introdujo otro cambio que había resultado un poco menos mediático. Ya no habrá más tres repeticiones del Acto Central, sino sólo dos. El meollo que afrontó Gareca, a esta altura ya con la espalda más grande, fue el de cuánto del presupuesto de la Secretaría de Cultura se destinaría a la Fiesta para que ésta no sea el casi único destino del presupuesto de la cartera que comanda.

Vendimia para todos y todas
El hacedor cultural volvió a ponerse sobre su espalda un poco más peso sin temor a enfrentar el debate público. Puso a funcionar el nuevo reglamento de la Vendimia que quitó de la elección parámetros de belleza obsoletos.

No más límites de altura. No más prohibición a estar casada o tener hijos. No más discusiones sobre si una reina podía terminar o no su mandato estando embarazada y gracias a las cuales se llenaban páginas y páginas de diarios. Y, por supuesto, hubo una lógica adhesión a la ley de género y cualquier mujer cuyo documento diga que tiene sexo femenino, podrá participar del concurso.

"La Vendimia tiene una historia de 80 años, poder generar esta impronta no viene nada mal", opina el impulsor de esta modernización.

La reina de la gente
Y en ese plan, a esta altura ya casi envalentonado y más fuerte, Gareca fue por más. El hombre cuya estela de polvo tardará en asentarse también cambió la forma en la que se votará por la Reina. "No está nada definido todavía", afirma. Pero con sólo ver el historial, no es aventurado afirmar que en 2017 será la primera vez que sea el público el que elija a la soberana vendimial.

Pateó un tablero que ya estaba tambaleando y propuso, que sean 300 personas entre el público presente en el Acto Central y que hayan comprado su entrada las que voten.

Por supuesto esto generó polémica otra vez. Pero Gareca se lo toma con soda y le baja el tono. Dice que no son necios y que, si la cosa no funciona, harán los cambios necesarios.

Desierta
Quizás pasó un poco más desapercibido. Pero para el corazón de la Fiesta, para el propio acto en sí, no lo fue. Diego Gareca cambió también al jurado que elige los guiones que luego son plasmados en el Acto Central y por primera vez en la historia de la celebración, un concurso quedó vacío. Para él eso garantiza la transparencia del cambio y por eso la secretaría que conduce tuvo que volver a llamar al concurso para quienes quieran hacer la Vendimia 2018. Este es otro detallecito de los cambios que puso en marcha, elegir el guión ganador con un año de anticipación para garantizar la correcta ejecución del presupuesto y no andar a las corridas.

Transformación
Los cinco cambios que impulsó para la Fiesta en sólo un año de gestión

1-Tras asumir al frente de la Secretaria de Cultura y de que la última Fiesta Nacional de la Vendimia de la gestión de Francisco Pérez se llevara $120 millones, Gareca decidió volver a lo que él considera "la normalidad" y bajó el presupuesto y quitó una de las noches de repetición del Acto Central para la Fiesta 2017.

2-Con la idea de que "no todo tiene por qué seguir como estaba", el secretario terminó con una tradición que nadie sabe a ciencia cierta de dónde venía e incorporó a la elección de la Reina Nacional de la Vendimia la posibilidad de que también participe la candidata que representa a la Ciudad de Mendoza.

3-En esta elección comenzará a funcionar el nuevo reglamento para la presentación de las candidatas. Se puso en marcha una norma más moderna y pueden participar mujeres de cualquier edad, peso, altura, estado civil y que acrediten sexo femenino en su documento, lo cual implica que pueden participar travestis y trans.

4-El cambio quizás más polémico fue el de modificar la forma en que se elige a la Reina Nacional. Gareca y su equipo pusieron en marcha el plan de que sean 300 personas que hayan comprado su entrada y que serán sorteadas por sectores las que voten en el mismo día del Acto Central para elegir la soberana.

5-Tuvo menos repercusión, pero no por eso menos importante: fue el cambio de jurado para la elección de los guiones del Acto Central. Por primera vez en la historia de la Vendimia, cuando se presentaron las propuestas para el guión 2018, el concurso quedó vacío y ahora se llamará a una nueva licitación.

"No es una cuestión de necios, sino de poder probar avances. La Vendimia tiene una historia de 80 años y poder generar esta impronta no viene nada mal".

"Yo siempre digo que uno tiene que terminar de dar la vuelta a la manzana en un año para saber justamente con qué cosas nuevas se puede encontrar".

"Recuperamos la normalidad para una Vendimia. Los costos habían trepado al doble".

"Uno entiende que hay cosas que se pueden modificar y que valen la pena.Si nos equivocamos vamos a ser los primeros en reconocer nuestros errores y desandar nuestro camino". "Queremos ir avanzando en entender lo que es la fiesta pero ajustando algunas cosas como esas muletillas como que esto siempre se hizo así".

"La Vendimia no debe devorarse el presupuesto de Cultura".

"En la Vendimia hubo situaciones que se hicieron como sarro, que corren ciertas cosas. Por eso nosotros dijimos de hacer un jurado honorable que tenga la mirada estética y que los presupuestos sean ejecutados".

"El valor de la gestión es importante. Este equipo tiene idoneidad, como en mucho tiempo no se había armado. Tratamos de trabajar con otros mecanismos, con un compromiso marcado. Entiendo a la Vendimia como un hecho cultural de Mendoza.
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