Mendoza - Rivadavia Rivadavia
sábado 02 de julio de 2016

El dique El Carrizal ha vuelto a tener un inmenso lago

La presa está llegando a su nueva cota máxima de 787 metros. El vertedero ha sido elevado en un metro y medio.

Rivadavia. El lago es inmenso, como nunca antes. El paisaje de El Carrizal es impresionante.

El lago ya está llegando a su nueva cota máxima de 787 metros, después de que se elevara en un metro y medio el vertedero y permitiera así recuperar la capacidad del embalse, que se había perdido por la cantidad de sedimentos que se acumularon desde 1971, cuando se inauguró la represa.

"Hay que pensar que el dique ha perdido gran parte de su capacidad y que ya no estaba cumpliendo con su objetivo de regular el riego en el Este provincial. Había perdido entre 35% y 38% de la capacidad total del embalse. Ya no podíamos satisfacer la cantidad de volumen que se requiere en primavera para el riego. Tomamos como decisión alargar la vida útil de El Carrizal con una obra de tres etapas y ahora hemos finalizado la primera", aseguró el superintendente de Irrigación, José Luis Álvarez.}

El lago ahora invade una mayor superficie y ha dejado bajo el agua varias construcciones de los clubes, especialmente algunos quinchos y churrasqueras que aún no han sido derrumbados.

Esta semana, mientras Diario UNO recorría el lugar, apenas se veían algunos pescadores navegando en el lago casi planchado, sin olas, mientras que los clubes estaban desiertos y la mayoría no había iniciado los trabajos de reacondicionamiento y adaptación a la nueva geografía.

"Estas obras nos permitirán tener una planificación mucho más eficiente. Este año hemos tenido que erogar agua sin necesidad porque no teníamos capacidad para guardarla. Hemos estado durante bastante tiempo largando agua por el río Tunuyán porque al no tener capacidad no podíamos acumularla y después en la primavera nos falta. Una incongruencia que vamos a solucionar y precisamente estamos trabajando para lograr que la capacidad del embalse le permita a la Subdelegación del Tunuyán Inferior y a las inspecciones de cauce y a todos los productores planificar de manera más adecuada los turnos de riego y realmente poder volver a los cultivos de invierno, algo que se ha perdido en la zona Este", explicó Álvarez.

Cuando se anunció que se elevaría la cota del lago se generó una fuerte polémica. Los clubes se quejaron porque perderían superficie y algunas obras de infraestructura. Sin embargo hubo un argumento determinante para que se concretara el plan: todas las obras que finalmente quedaron bajo el agua no estaban autorizadas. Ahora, si bien los clubes perdieron esto, ganaron en calidad de plazas y en belleza ya que el lago luce mucho mejor. Sólo queda el desafío de agudizar el ingenio para saber cómo aprovecharlo mejor.

"Está muy bien. Hay mucha agua, que es lo principal. Sólo queda saber cómo resistirá la presa", dijo un lugareño que caminaba por la costa. Hasta aquí, la represa no ha registrado ningún impacto.

La etapa de mejorar el monitoreo

La primera etapa de elevación de la altura original del vertedero de El Carrizal, trabajo que consistió en el aumento en 50 hectómetros cúbicos de la capacidad total del dique (cada hectómetro cúbico es un cubo de 100 metros de lado), comenzó a desarrollarse en el mes de agosto del año pasado y finalizó en enero pasado, con una inversión aproximada de $16 millones.
Ahora se está llevando adelante la segunda etapa. "Consiste en la reinstrumentación de toda la presa. Todos los embalses de la provincia poseen un sistema de monitoreo y control permanente y de eso se trata esta etapa. La tercera etapa es la construcción de una trampa de sólidos aguas arriba, es decir muros de contención para que no sigan ingresando los sólidos que llegan con el agua y de esta manera aumentar la vida útil de El Carrizal a por lo menos 50 años más", sostuvo Álvarez.

Beneficio para más de 20.000 productores de cinco municipios

El Carrizal regula el caudal proveniente del río Tunuyán superior y lo distribuye para riego en los 5 departamentos del Este a través de la cuenca del Tunuyán inferior y de una extensa red de canales; lo comparten Luján y Rivadavia. Comenzó a construirse en 1965 y fue habilitado en 1971, con una capacidad máxima de 390 hectómetros cúbicos de agua para riego. Con el paso del tiempo y la acumulación de sedimentos, ese volumen se redujo 30% hasta los 275 hm3. Ahora habrá mayor volumen de agua para distribuir de acuerdo con la demanda. Se beneficiarán más de 20 mil productores. Se preservará el acuífero subterráneo y habrá mayor capacidad de almacenamiento.
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