Mendoza - Junín Junín
jueves 14 de julio de 2016

El diácono que cultivó un romance polémico fue sancionado por la Iglesia

Suspendieron el estado clerical de Stanko Cad Krulc por su relación con una joven discapacitada, hecho que conmovió a Junín hace dos años.

La Iglesia resolvió que Stanko Cad Krulc ya no sea más diácono y le suspendió el estado clerical que ejercía desde hace ya muchos años en Junín. La medida fue adoptada después de un extenso proceso que duró más de dos años y que se inició cuando una familia de esa ciudad del Este mendocino lo denunció por haber mantenido una relación amorosa extramatrimonial con una joven mujer que tiene una disminución de sus facultades mentales.

La decisión fue dada a conocer a la comunidad juninense por el Arzobispado de Mendoza, a través del sacerdote Horacio Day, quien en las celebraciones religiosas del 2 y 3 de julio lo informó a los feligreses, luego de comunicárselo previamente a Stanko Cad Krulc y a la familia afectada.

El mismo padre Day fue quien confirmó la información a este medio e indicó que después de cumplir con todos los pasos contemplados por el derecho canónico, “el resultado fue que Stanko Cad Krulc perdió el estado clerical y ya no es diácono de la Iglesia Católica”.

Además el sacerdote aclaró que desde el mismo momento en que se efectuó la denuncia Cad estuvo suspendido en sus funciones y que “se le brindó acompañamiento permanente a la familia” que efectuó la acusación. “Se realizó un proceso administrativo penal, en donde se llegó a esta resolución final”, informó.

También la Justicia ordinaria tuvo actuación en el caso pero después de una serie de peritajes se determinó que no había delito en el hecho denunciado, debido a que la relación entre Cad y la mujer fue consentida, y que si bien la supuesta víctima presenta un leve retraso mental, éste no le impide ser consciente de lo que hace y decidir libremente.

El caso
Fue en junio de 2014 y todo Junín se conmocionó, ya que Cad –tenía 68 años en ese momento– era el diácono histórico de la zona, además de ser el único. Asimismo, la familia denunciante es muy querida y conocida.

Estas denuncias, que se radicaron en la Oficina Fiscal y en el Arzobispado, indicaron que la mujer afectada tenía en ese momento 36 años y un retraso mental moderado y concurría asiduamente a la parroquia de Junín.

Primero la mujer se relacionó directamente con un grupo de monjas, pero luego comenzó a tener trato directo con el diácono, que la guiaba en su formación religiosa y en las actividades que hacían en la iglesia.

Un día la madre de la chica comenzó a detectar que su hija recibía llamados telefónicos en horarios poco convencionales y también mensajes de texto. La denunciante logró leer algunos de ellos y descubrió que tenían un fuerte contenido sexual.

La familia llamó al número de teléfono de donde provenían, que resultó ser el del diácono, al que le pidieron que fuera hasta la casa de ellos para darles explicaciones. El hombre fue y reconoció la relación, pero prometió “no hacerlo más”, e incluso cuentan que se puso de rodillas para pedirles perdón.

Sin embargo tiempo después la familia descubrió que el diácono le daba cartas manuscritas a la mujer, con el mismo contenido sexual que tenían los mensajes de texto.

Entonces decidieron denunciar al diácono.

Hasta allí el caso era sólo conocido por los directamente involucrados pero una publicación en Facebook de un integrante de la familia denunciante desató el escándalo en el pueblo.

“Ante la inoperancia que tuvo la denuncia que realizó mi familia (…) mediante el Arzobispado de Mendoza, por las palabras, gestos, abusos verbales y de poder que podrán leer en estas cartas, escritas por puño y letra del diácono de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Junín, Mendoza, personalmente he decidido que todos y todas puedan leerlas! No busco venganza, sólo exijo justicia”, escribió en su muro el hermano de la mujer acosada, junto con las imágenes de las cartas mencionadas.

La causa judicial
Si bien la familia sostuvo que la mujer tiene una deficiencia mental “que le dificulta comprender lo que le dicen”, las pericias que ordenó la Justicia determinaron que no había delito en lo ocurrido.

“La mujer tiene comprensión y dominio de sus actos. Comprende qué es bueno y qué es malo y puede decidir qué quiere hacer o dejar de hacer”, resumió una fuente judicial en ese momento.

“No surge nada que justifique una imputación en contra del hombre. Sólo puede haber un cuestionamiento moral, que a la Justicia no le corresponde hacer”, agregó.

Lo que dijo la Iglesia
Cuando el caso se hizo público, la Secretaría Pastoral del Arzobispado de Mendoza indicó a través de un comunicado que “ante los hechos sucedidos en la ciudad de Junín, que involucran a un diácono permanente de la Arquidiócesis”, la cabeza de la Iglesia Católica mendocina recibió “con dolor la noticia de supuestas conductas irregulares de ese diácono hacia una integrante de la comunidad parroquial”.

Además se informó oficialmente en ese momento que “se ha iniciado la investigación preliminar según el Código de Derecho Canónico, la cual será remitida a la Congregación de Doctrina de la Fe”, del Vaticano, y se subrayó que ese es el “único órgano competente para llevar adelante esta situación, según la legislación eclesial”.

En esa nota que dio a conocer a la prensa y que tuvo amplia repercusión no sólo en Mendoza se sostuvo que el Arzobispado “lamenta profundamente el daño causado a la persona involucrada y a su familia, a la familia del diácono permanente y a todos los fieles de la comunidad eclesial” y se acotó que “se brindará toda la colaboración que requiera la Justicia a fin de esclarecer este lamentable suceso a fin de conocer la verdad y estar disponibles a lo que ella determine”.

Ahora, después de dos años de proceso, mientras el diácono estuvo suspendido preventivamente en sus funciones, se resolvió “suspender su estado clerical definitivamente” y sólo es un laico más, que puede concurrir a la Iglesia y recibir los sacramentos como cualquier feligrés.

Comunicado oficial
“Respecto a la causa penal canónica que involucró al diácono Stanko Cad Krulc, el Arzobispado de Mendoza comunica que habiéndose desarrollado el debido proceso penal canónico –según la legislación eclesial vigente– y como resultado del mismo, el diácono Stanko Cad Krulc ha perdido el estado clerical. En consecuencia, está inhabilitado para ejercer cualquier función ajena al ministerio diaconal”.

Mendoza, 2 de julio de 2016, Arzobispado de Mendoza
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