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lunes 07 de agosto de 2017

El detalle de la polilla de la vid, plaga que estuvo ausente hasta 2008

La polilla de la vid o, científicamente, la Lobesia botrana, había sido erradicada de Mendoza, pero hace unos diez años ingresó nuevamente en maquinarias agrícolas que venían desde Chile.

El Gobierno nacional, finalmente y luego de una larga peregrinación de entidades y de las provincias, subsidiará la lucha contra la polilla de la vid, una plaga que afecta a toda Mendoza, que estuvo ausente hasta 2008 e, incluso, afecta a provincias vecinas, entre ellas San Juan, y que causa pérdidas de hasta el 50% de la producción en los viñedos.

La polilla de la vid o, científicamente, la Lobesia botrana, había sido erradicada de Mendoza, pero hace unos diez años ingresó nuevamente en maquinarias agrícolas que venían desde Chile. Si los controles fallaron, es difícil de determinar; pero en ese momento detenerla habría sido más fácil que ahora. Las medidas llegaron tarde y ya con la plaga extendida en todo el oasis norte de Mendoza, en el este y en menor medida, en el sur y Valle de Uco.

La Nación destinará U$S10.544.500 para combatir la plaga mediante la adquisición de difusores de feromona sintética, un sistema de confusión sexual por la cual los machos no pueden encontrar a las hembras y así se evita la reproducción. Es una técnica que no daña ni contamina los viñedos. A Mendoza llegarán 22 millones de difusores, el equivalente a U$S9.344.500 y el resto será destinado a San Juan.

"Realizar esta campaña sanitaria es una necesidad imperiosa. Como todos lo sabemos y como lo ha ido demostrando el Iscamen, el crecimiento de esta plaga ha sido exponencial. Por lo tanto, es una necesidad imperiosa de realizar esta campaña sanitaria, sabemos por otros países que la Lobesia es una plaga exterminadora de la planta", opinó Carlos Iannizzotto, de Coninagro.

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El cooperativista dijo que espera que en setiembre ya se estén distribuyendo las feromonas. "Este año está subsidiado, pero la verdad es que sería una injusticia que lo tuviesen que devolver los productores porque la falla por la que entró la plaga fue del Senasa", apuntó.

Alejandro Molero, presidente del Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza (Iscamen), dijo que se comprarán las feromonas, insecticidas y se contratarán horas de vuelo para hacer la difusión sobre los viñedos.

Alejandro Molero quiere gobernar General Alvear.
Alejandro Molero.
Alejandro Molero.

Los recursos se distribuirán en 12.000 fincas repartidas en 9.000 productores, sobre un total de 130.000 hectáreas. "De 160.000 hectáreas con viñedos que tiene Mendoza en promedio, vamos a llegar a cerca del 80%. Las zonas más afectadas son el oasis centro, el sector de Maipú y el este", señaló.

La ley para el control de Lobesia, sancionada en 2015, prevé cuatro años de campañas para combatir el insecto. "Creemos que en esta primera etapa vamos a estar en condiciones de limpiar el oasis sur y el Valle de Uco, y bajar la presión en los otros sectores", consideró.

Molero, a diferencia de Iannizzotto, dijo que no se puede culpar a un organismo como el Senasa del ingreso de la plaga. "Si hay algo de responsabilidad es de no haber actuado con mayor celeridad, ya lleva casi diez años en la provincia, si la hubiéramos combatido antes, hoy no tendríamos plaga. Pero esperamos, a Chile le llegó de Europa, es muy difícil echarle la culpa a un organismo", opinó.

Una plaga que estuvo ausente hasta 2008
La Lobesia estuvo ausente en Sudamérica hasta el año 2008, cuando el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) de Chile detectó su presencia en su territorio. En febrero de 2010 se detectaron en trampas, ejemplares adultos de la polilla en dos predios de Maipú. Un mes después se declaró la emergencia fitosanitaria.
El insecto produce daños directos al provocar pérdidas en la producción, menor rendimiento por planta, y afecta la calidad de la fruta tanto para consumo en fresco como para vinificación. Favorece el ataque de diversos hongos patógenos que provocan la podredumbre del racimo. En uva para vinificar, los residuos que dejan estos hongos transmiten mal olor y sabor a los vinos.
La ley sancionada en diciembre de 2015 prevé la asignación de una partida presupuestaria especial para la adquisición de los insumos para combatir la plaga.
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