Educación pública: buscan en sus casas a 1.861 alumnos en riesgo escolar

Se trata de chicos de primaria y secundaria que faltaron más de 28 días y a quienes el Gobierno quiere asistir.

Luego de que la Dirección General de Escuelas pusiera como límite máximo 20 inasistencias para considerar a un alumno en riesgo escolar, con sus correspondientes llamados a los padres para que se responsabilicen de esa situación, la Subsecretaría de Desarrollo Social de Mendoza a través de los órganos administrativos atendió 1.861 casos de chicos que dejaron de ir al colegio.

El rasgo de este grupo es que casi siempre al tener el derecho a la escolaridad vulnerado, también sufren la vulneración de otros derechos, ya sea porque tienen a cargo hermanos menores, trabajan o padecen abusos por violencia.

En este contexto es que se puso en marcha una red de abordaje que comprende la DINAF (Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia), la DOAIT (Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares), los OAL (Órgano Administrativo Local, los municipios y los propios colegios para traer a estos chicos de nuevo al sistema. Este trabajo derivó en la creación del programa Podés, mediante la firma de un convenio entre la DGE y Salud que tiene recursos asignados por Nación desde agosto pasado por $1.200.000.

De esta forma el Gobierno de Mendoza reacciona ante el abandono de los estudiantes que luego van a engrosar las filas del sistema de educación de adultos, al no terminar dentro de la edad esperada su paso por la educación obligatoria.

Según explicó Emma Cunietti, subsecretaria de Gestión Educativa, "para dar un ejemplo, tenemos un 94% de egreso en primaria, que es un buen nivel, pero ese 6% restante es importante. En cantidad son alrededor de 5.000 chicos los que sufren la pobreza extrema. Entonces la meta es deserción cero en primaria y reducir mucho la deserción en secundaria".

Por varias generaciones
Si bien la mayoría de los chicos vuelven a la escuela cuando los padres son citados, no todos lo hacen y además se revela una serie de situaciones de abandono familiar. Desde el equipo Podés que aportó Desarrollo Social fueron asistidas 20 familias, con alumnos con problemas tan complejos que difícilmente puedan retomar las clases este año, porque son estudiantes cuyos padres, abuelos, bisabuelos, es decir varias generaciones, no han ido a la escuela y esto ha sido naturalizado.

Marcela Fernández, subsecretaria de Desarrollo Social, indicó que "esta propuesta tiene que ver con que esto casos no sean derivaciones de las que nadie se ocupe, sino trabajar para ver qué hay detrás de este ausentismo escolar. Por eso este programa nos tiene muy interesados en los OAL ante las demandas que nos llegan para dar un abordaje integral y concreto a la familia".

De alguna manera lo que se plantea con el Podés es una medida de prevención para que los chicos que deben estar en la escuela no terminen en hogares estatales, o en el Sistema de Responsabilidad Juvenil, que son los casos graves que debe atender la DINAF o los OAL.

En detalle
En el análisis sobre los datos informados, de los 1.861 casos abordados, 1.551 fueron atendidos por los OAL, sólo 195 por la DOAIT y 115 por las áreas de Niñez de los municipios. Además puede observarse dónde es mayor el problema del ausentismo escolar, ya que lideran el número de intervenciones Las Heras con 320 casos, San Martín con 273, Maipú con 262, Rivadavia con 181 y Capital con 171 casos; Tunuyán registra 116 abordajes y San Rafael 114. El resto de los departamentos ha pedido asistencia muy pocas veces.

Un aspecto adicional al problema de los chicos que dejan de ir al colegio es el cobro de la asignación universal por hijo, que exige como contraprestación la regularidad del niño y los controles médicos, del mismo modo que la vacunación. Esto derivó con el tiempo en que muchos directivos estuvieran presionados por firmar certificados de escolaridad, más allá del que el niño tuviera escasa presencia en el aula.

Por esto mismo, desde el gobierno escolar le han pedido al Gobierno nacional que cruce los datos de los colegios con los de ANSES y que en lugar de pedir un certificado de regularidad pidan uno de riesgo escolar basado en la asistencia del chico, de modo tal de revisar la titularidad de la asignación. A la vez, con esto se busca sacarle al director la responsabilidad de garantizar la asignación y trasladarla a un familiar.

Otro dato que arrojó la política de limitar las faltas es que subió 9 puntos el presentismo en la secundaria respecto al segundo trimestre del 2015. Y quedaron 972 chicos como alumnos condicionales al pasar el límite, mientras que otros 386 están haciendo trayectorias escolares alternativas.

-Vulnerables. El programa Podés ya detectó que los chicos que dejan de ir al colegio no sólo tienen vulnerado su derecho a la educación sino que también sufren violencia y abandono familiar.
-La asignación. La AUH exige un certificado de regularidad de los chicos sin mirar su asistencia diaria al colegio, por lo que el gobierno escolar ha pedido a la ANSES que cruce datos y pida un certificado de riesgo escolar.
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