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domingo 13 de marzo de 2016

De 1.960 aspirantes a Medicina en la UNCuyo, sólo ingresaron 95

Es uno de los años con menor cantidad de jóvenes que pasaron el estricto examen. Los motivos: cada vez hay más inscriptos pero también mayor desnivel con lo aprendido en el secundario

Este ha sido uno de los años en los que menos cantidad de aspirantes a estudiar Medicina en la Universidad Nacional de Cuyo (UNCuyo), lograron pasar el examen de ingreso. De 1.960 jóvenes que se inscribieron como aspirantes lograron pasar todas las instancias del ingreso sólo 95.
Se trata de uno de los números más bajos alcanzados en los últimos años, al tiempo que esta carrera sigue siendo la más demandada de la universidad pública.
Uno de los filtros más duros fue Química, una de las tres materias que rinden en el examen de ingreso junto con Biología y Física. Esto evidencia que la brecha entre lo que los chicos aprenden en la secundaria y los saberes que se exigen para empezar una carrera universitaria, es cada vez mayor.
El nivel de exigencia que tiene Medicina desde el comienzo hace que también tenga una tasa de retención única. El 95% de los chicos que ingresan terminan la carrera a término, en seis años.
El estricto sistema de ingreso que tiene la universidad es famoso en el país por ser uno de los más exigentes, pese a que a veces recibe críticas porque deja afuera a la gran mayoría de los aspirantes.
Las autoridades lo defienden a ultranza porque aseguran la calidad de los médicos que egresan. Si bien el resto de las carreras de la UNCuyo tiene examen de ingreso, el mecanismo de selección de Ciencias Médicas es el más estricto y sus responsables lo defienden con varios argumentos.
Tanto el decano de Ciencias Médicas, Pedro Estéves, como el secretario académico, Roberto Miatello, respaldaron el sistema que pone a la facultad en el centro de la escena.
"Este año hemos tenido un número de ingresantes que ha sido el más bajo de los últimos 20 años, pero sobre todo porque desde 1996 al 2008 estaba vigente el cupo de 120. Antes de 1996 durante unos años hubo examen de ingreso sin cupo. Y en 1983 y 1984 hubo ingreso irrestricto. Y más hacia atrás, también hubo un número bajo de ingresantes pero no había tantos aspirantes", explicó el secretario académico sobre el mecanismo de evaluación.
"El número de ingresantes que hubo este año representa entre el 20% y el 25% de los que aspiraban a entrar. Esto da un poco de miedo si uno piensa que hay que dejarlos entrar a todos , no porque no tengan derecho a hacerlo, sino porque aunque tuviéramos cuatro edificios más, no podríamos", sostiene Miatello.
"Tendríamos que modificar absolutamente nuestro plan de estudios, que fue reformulado para hacer una educación lo más personalizada posible. Por ejemplo, en el ciclo básico hay un tercio de las actividades que se hacen con el sistema de aprendizaje basado en problemas, que se realiza en grupos de 10 estudiantes, con un tutor. Los estudiantes no aprenden con el discurso de un profesor que dicta su materia, sino que aprenden discutiendo cada caso", explicó Miatello que fue durante varios años director de la Unidad de Admisión.
En la misma sintonía agregó el decano de la facultad: "Nosotros enseñamos la relación médico paciente desde primer año. Resolvemos problemas en pequeños grupos. Eso fue revolucionario en el momento en el que lo pusimos en práctica como método de enseñanza".

"Tenemos una capacidad educativa limitada por el número de hospitales, de centros de salud, de cadáveres y de aparatología. Pero aunque se hiciera un gran esfuerzo y se aumentara el presupuesto en el 50%, tampoco alcanzaría. Pero además, nosotros trabajamos con pacientes. Están los derechos del paciente en el medio. Cuando ha habido ingreso irrestricto, íbamos por los hospitales y los pacientes se escondían en los baños porque no querían que los estudiantes fueran a revisarlos, a tocarlos e interrogarlos. Eso lo tiene que contemplar una facultad de Ciencias Médicas", advirtió Estéves.

"Nosotros tenemos docentes para educar en forma personalizada. La docencia tiene que ser un mano a mano entre un docente, dos alumnos y un paciente. No tenemos los docentes preparados para clases masivas. La alternativa que dicen otros es bueno... 'largá el ingreso irrestricto y fulminalos en primer año con tres materias impenetrables'. Pero yo creo que eso es tapar una mentira con otra mentira. Le decimos, 'ustedes van a poder ser estudiantes'. y después los bajamos por no poder cumplir con la exigencia", explicó el decano.

Anatomía del ingreso
"Nuestro sistema de ingreso nos ha costado muchos años, lo hemos ido puliendo. Hacemos un curso de nivelación, porque el desnivel entre la secundaria y la universidad es muy grande", se lamentó la máxima autoridad de Medicina.

Este año se inscribieron como aspirantes 1.960 jóvenes. Al término de la confrontación vocacional quedaron 1.538. Esta es una instancia obligatoria pero no selectiva, es decir no se desaprueba. Los que quedan en el camino son porque decidieron no seguir. Después tienen que cumplir con una serie de trabajos, todos incluidos dentro del curso de nivelación. Al final de esa etapa quedaron 992, que fueron los que se presentaron a rendir la primera materia, que es Biología.

En total se rinden tres: Biología, Química y Física. Luego de la primera tanda de exámenes tienen recuperatorios. La condición es aprobar las tres materias, ya sea en primera instancia o en el recuperatorio. Primero rinden en la primera instancia, las tres materias y luego tienen los recuperatorios. Hay que aprobar como mínimo, con el 60% cada uno de los exámenes.

"En lo que más fallaron fue en Química. Y lo mismo pasó en la Facultad de Ciencias Agrarias. Esto evidencia el abismo que hay entre lo que se necesita y los conocimientos que los chicos tienen en el secundario", analizó Estéves.

El famoso cupo
Hasta hace tres años, la facultad tenía el sistema de cupo. Entraban 120 alumnos por año, independientemente de la nota que sacaran. La universidad influyó para que no existiera más el cupo, entonces entraban todos los que aprobaban. Después de esa medida entraron 104, al año siguiente 140 y este año 95.

El cambio para eliminar el ingreso todavía no se aplica
La discusión por el examen irrestricto en la universidades públicas alcanzó su punto máximo el año pasado, cuando por iniciativa de una legisladora nacional kirchnerista se introdujo una modificación en la Ley de Educación Superior para eliminar los exámenes de ingreso.

El proyecto se convirtió en ley en noviembre del año pasado. Pero hasta ahora no se ha reglamentado.
"Cuando se aprobó la ley, en noviembre, nosotros ya teníamos todos los exámenes armados. Ya no se podían cambiar las reglas de juego a los estudiantes. En todas las universidades pasa lo mismo", expresó el decano de Medicina, Pedro Estéves.

En dos oportunidades la facultad tuvo ingreso irrestricto: fue en 1973 y en 1983- 1984, cuando en lugar de ingresar con el cupo de 120 ingresaron entre 900 y 1.000. En ese momento hubo que dar clases en cines, con el deterioro que eso significa para la calidad educativa. "Pero además, a la larga se recibieron menos egresados que cuando había cupo de 120. En cambio ahora, ingresa un grupo seleccionado y hay que perderle el miedo a la palabra seleccionado. De ellos, egresa el 95% a los seis años, apto para el sistema de salud de la provincia. Este año tienen 209 plazas de residencia. No hay 3.000. Es lo que Mendoza puede pagar para seguir capacitando a estos médicos, porque no basta sólo el título. En algún momento hay que aplicar la selección", acotó el decano.

Roberto Miatello, el secretario académico de Medicina, también defendió el ingreso restringido."La ley de Educación Superior que ahora se ha modificado, en su artículo 43, establece que ciertas carreras -que se consideran de interés para la población porque tienen una responsabilidad especial- requieren de evaluaciones periódicas para constatar su calidad. Esa ley obliga a que esas carreras tengan acreditación periódica por algún organismo reconocido. En Argentina es la Comisión Nacional de Evaluación Universitaria. En el 2002 tuvimos la primera acreditación y nos ubicamos entre las dos mejores facultades del país, con Tucumán. En el 2009 volvimos a acreditar con muy buenos resultados. La modificación que se hizo el año pasado no tocó este artículo. Por un lado plantean el ingreso irrestricto pero por otro exigen que la educación sea de calidad. Es absolutamente imposible mantener la calidad educativa si hay ingreso irrestricto", cerró.

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