Curas pedófilos en Mendoza: avanza expropiación del edificio del Próvolo

Ya tiene el visto bueno de la Nación. Quieren que se haga allí una escuela inclusiva basada en la lengua de señas.

La Secretaría de Culto del Gobierno nacional ya dio el visto bueno para que Mendoza se quede con el inmenso predio donde hasta el año pasado funcionó el instituto Antonio Próvolo para chicos con hipoacusia, y que fue lugar de horror y abusos sexuales perpetrados contra decenas de niños y niñas, durante al menos diez años.

Las gestiones las realizó la vicegobernadora de Mendoza, Laura Montero, ante el representante del área, Santiago de Estrada. "El secretario estuvo de acuerdo en respaldarnos y voy a seguir trabajando para concretarlo", aseguró la vicegobernadora.

Lo necesario para que esto suceda es hacer un proyecto de ley que autorice el proceso de expropiación, sancionarla y concretar el pago. Luego se puede efectuar el proyecto educativo que el Gobierno decida, y que favorezca a las personas a las que este proceso ha afectado en lo personal, en lo familiar, y en lo social.

El proceso
Cuando el horroroso trasfondo del instituto Próvolo para chicos hipoacúsicos salió a la luz, dejando ver un pasado oscuro de al menos diez años de abusos sexuales constantes por parte de los religiosos y otros empleados hacia los niños y niñas que tenían a su cargo, la idea de qué hacer con el imponente edificio erigido en Luján de Cuyo era lo que menos preocupaba.

Ante la situación de crisis, y mientras la Justicia actuaba en consecuencia de lo denunciado, las autoridades se concentraron en que los chicos terminaran el año, mientras se hacía una investigación y sumario administrativo. Luego del primer abordaje de la contingencia, y de que se aplacara el estupor social, quedaron preguntas sin respuesta: ¿qué hacer con los alumnos?, ¿seguirán cursando allí sus estudios?, ¿qué hará el gobierno escolar al respecto? Estas preguntas derivaron en tres respuestas: el Próvolo cerraría sus puertas, se les daba de baja a los subsidios de los maestros y los chicos se reubicarían en escuelas de educación especial cercanas a sus domicilios.

Esto provocó revuelo por parte de los padres, que no están conformes con que sus hijos sean enviados a otros colegios. "Me parece que una forma de resarcir a las víctimas es que donde hubo horror haya inclusión", sostuvo Montero.

Un proyecto sin precedentes
La vicegobernadora contó que la idea surgió de charlas que mantuvo con el defensor de las Personas con Discapacidad, Juan Carlos González, y aunque no hay precedentes de este tipo de iniciativas, llevarla a la práctica no sería utópico.

"Se trata de proyectar un colegio inclusivo, donde chicos sordos aprendan a la par de chicos oyentes, y que todos manejen el lenguaje de señas. A mí me lo dijeron personas de la Comunidad Argentina de Sordos: 'nosotros no somos discapacitados, somos personas que hablamos otro idioma que nadie entiende".
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