Mendoza Mendoza
domingo 25 de septiembre de 2016

Crearon el carpetómetro para el reciclado de papeles

El proyecto nació en un colegio de Tupungato y propone que los jóvenes les den otros usos a hojas, folios y carpetas. La idea ahora se replicará en otras escuelas

"Si ahora vemos a alguien arrojando un papel lo perseguimos hasta lograr que lo alce y lo tire donde se debe. Antes todo nos daba lo mismo y ahora estamos atentos a cómo podemos colaborar desde nuestro lugar o en nuestras casas", confesó Virginia Sánchez (17), asegurando que hubo un antes y un después a partir del proyecto de separación de residuos que creó el colegio P74 Compañía de María , donde ella cursa el cuarto año, y que involucró a todos los jóvenes del Nivel Secundario.

Lo que empezó como un proyecto institucional inspirado en el nuevo diseño curricular de la modalidad de Economía, que hace foco en la responsabilidad social empresarial, se convirtió en un modelo de cuidado ambiental que ahora será replicado en todo el departamento. A partir de los que decidieron llamarlo carpetómetro –inspirados en el chupetómetro de Carlitos Balá–, los alumnos iniciaron una campaña para reciclar papeles y afiches usados, alentando a los demás jóvenes a que no tiraran todos las hojas de sus carpetas al término del año. Ahora irán por todas las escuelas incentivándolos a que se sumen y el Municipio ayudará con la difusión del proyecto y con la recolección y el traslado de los papeles hacia una planta de reciclaje.

"Los chicos entendieron lo importante de ocuparse cada uno de su propia basura", comentó María Mansilla, directora de esta institución escolar de Tupungato, acerca del espíritu que tuvo la propuesta que surgió, en un principio, por una experiencia vivida en la Feria de Ciencias realizada en 2015. Allí un grupo presentó una propuesta sobre separación de residuos para el departamento pero se encontró con una problemática básica: descubrieron que no servía de nada poder separarlos en los hogares si luego de la recolección volvía a juntarse.

"En nuestra casa es fácil, pero nos dimos cuenta de que no tiene sentido si después vuelve a estar todo junto", detalló Ornella Giuliani (16). El obstáculo los alentó a ir más allá, solicitando y dándole uso a la banca del vecino del Concejo Deliberante, donde plantearon la problemática. Y también organizaron un foro sobre tratamiento de residuos domiciliarios en el que convocaron a las autoridades y referentes locales.

En una de las mesas de debate surgió de los mismos chicos la idea del carpetómetro.

"Ese día nos preguntábamos qué podemos hacer desde acá con nuestras basuras y vimos que todos teníamos un montón de hojas que después tirábamos el último día y que con eso podíamos hacer algo", detalló Candela Castillo (17).

Más allá de tener la intención de que esos papeles fueran reciclados, desde este colegio entendieron la necesidad de capacitarse para entender y diagramar cómo poder completar el circuito. Por eso algunos docentes y directivos realizaron cursos en el IES 9-009 y también asistieron a reuniones invitados por la ONG Valos para tomar el ejemplo de cómo trabajan algunas empresas mendocinas con el reciclaje.

"Lo que valoramos es que al ser una propuesta de jóvenes esto puede servir para que se masifique, porque cuando los chicos ven lo que hacen otros chicos tratan de imitarlos", cerró Fernanda Aruani (15).
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