Mendoza Mendoza
domingo 29 de mayo de 2016

"Con internet tenemos conocimiento a sólo un clic"

Marcos Bruno (20) estuvo dos semanas en una base de la NASA que simula ser Marte para probar un robot que él creó. Su investigación fue publicada por la comunidad científica. También trajo un microscopio de un dólar de Stanford

Arriba de una mesa hay una impresora 3D a medio armar, muchos cables, plaquetas, herramientas. Casi no hay espacio para apoyar el grabador. En la mesa de al lado hay una notebook abierta, enfrente una computadora de escritorio y al lado una batería. Detrás de todo eso, una pizarra blanca. Es la habitación de un estudiante, no de cualquiera. Es el espacio en el que Marcos Bruno (20) pensó y creó un robot que fue probado en la NASA.

El joven que estudia Ingeniería Industrial en la Universidad Nacional de Cuyo participó en un concurso de The Mars Society, una asociación que colabora con la NASA, para probar su robot en las mismas condiciones como si estuviese en Marte.

Estuvo dos semanas en Utah (Estados Unidos), en donde vivió, comió y tuvo el mismo régimen y protocolo de un astronauta y probó su invento.

Como alcanzó los objetivos que se propuso, la NASA publicó su investigación, que quedó disponible para ser utilizada en toda la comunidad científica. No contento con esa experiencia, después viajó a San Francisco y en la universidad de Stanford también fue parte de un pequeño proyecto de investigación, de donde se trajo un prototipo de microscopio que cuesta tan sólo un dólar.

–¿Cómo fue la experiencia en la NASA?
–Fue espectacular, lo que se hace es que uno se propone objetivos que los tiene que dejar en claro al principio y si al final de las dos semanas los logra, hay que hacer la publicación científica de los hallazgos y de toda la experiencia, y eso queda en la NASA y si un día por ejemplo quieren hacer algo relacionado al robot, está mi número y se sigue trabajando.

–¿Qué hacía el robot que presentaste?
–El robot es simplemente una especie de auto que tenía que trasladarse e instalar instrumental, que justo era un GPS pero está ampliado para que vaya más instrumental y también lo usó otro de los chicos.

–¿Cómo fue tu estadía allá?
–Fueron dos semanas, éramos siete chicos de Latinoamérica, y estuvo muy bueno porque había que seguir el régimen del astronauta: era comer comida seca, usar traje cuando se salía, avisar varios días antes, seguir el protocolo completo. Esto es así porque lo que se hace es probar si cada uno de los experimentos funcionará en caso de llegar a Marte y para eso tienen que probarse literalmente en las mismas condiciones. El robot cumplió y la devolución es que queda como una publicación científica.
–¿Qué pasó en Stanford?
–En Stanford están trabajando en un microscopio de un dólar, totalmente funcional, y lo quieren usar en países en desarrollo y en lugares sin muchos recursos económicos, así que trabajé con eso. Ya he hablado con la UNCuyo para que lo vean porque me dijeron que si consigo instituciones que estén de acuerdo con eso, mandan los microscopios gratis para repartir.

–¿Cómo fue el proceso hasta llegar a la NASA?
–Hasta el momento en que tomé el avión, fue todo papel y correos electrónicos. Fui a una convocatoria y había que presentar el proyecto. Te piden mucha fundamentación hasta que en diciembre me dijeron que había quedado y por eso armé físicamente el robot, lo empecé a hacer solo pero requerí un poquito de ayuda en el área de electrónica y le avisé a un amigo y lo hicimos los dos juntos.

–¿Te sirvió lo que estudiaste en la facultad?
–De la facultad no me sirvió nada, en los primeros años ves muy poco. El que quiera aprender a hacer algo así no tiene que ir a ninguna universidad, yo tuve muy poco conocimiento previo. El que quiera puede hacer lo que quiera con internet, tenemos conocimiento gratuito a un clic de distancia. Yo partí de cero. La idea fue mía, pero los conocimientos vinieron después, todo gracias a internet. No conozco una persona que no sea capaz de hacer cualquier cosa y no hay que ser un genio para eso. Hay que tocar puertas y una te la van a abrir. La posibilidad existe, sólo hay que ser perseverante.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas