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jueves 20 de abril de 2017

Como siguió la historia tras caerse la maniobra de la Tupac Amaru para sacar a la fiscal

Gabriela Chaves iba a dejar la investigación porque su padre se había presentado como defensor de Nelly Rojas. Pero Rosendo Chaves renunció a la defensa de la líder barrial.

La jugada del abogado de la Tupac Amaru para sacar de la investigación a la fiscal Gabriela Chaves causó gran asombro en los tribunales y fue la comidilla de los pasillos en las últimas 48 horas. Para algunos abogados y magistrados, la movida fue desalmada, pero brillante, y para otros fue una maniobra sucia que no condice con las buenas prácticas del derecho.

Como sea, la estrategia de la defensa de Nelly Rojas y su familia, acusados por varios delitos en el caso de la Tupac mendocina, finalmente se derrumbó porque quien primero la motivó luego se retractó.

El fin de semana, el defensor de la líder de Mendoza de la organización barrial, Alfredo Guevara, presentó un escrito indicándole a la fiscal Gabriela Chaves que se apartara de la investigación porque el abogado Rosendo Chaves, el padre de ella, había asumido la codefensoría (con Guevara) de Nélida Rojas y su familia.

Era un movimiento de jaque mate para la fiscal porque el Código Procesal Penal de Mendoza claramente ordena que el juez o el fiscal deben apartarse si tienen parentesco con algunas de las partes que litiga, ya sean víctimas, acusados o sus propios abogados.

La insólita situación reveló que la fiscal no tiene relación con su padre. "Hace 20 años que él no le habla a su hija", indicó una fuente confiable.

Y fue necesario que este detalle trascendiera a los medios porque algunos empezaban a imaginar una jugada armada, que incluía a la fiscal aduciendo el parentesco. Nada más lejano en ese sentido.

A Gabriela Chaves le corría el plazo y debía resolver. Estaba justamente por comunicar que se apartaría cuando su padre, Rosendo Chaves, presentó un escrito en la fiscalía, este miércoles por la mañana, anunciando que renunciaba a defender a Nelly Rojas. En los medios, el letrado dijo escuetamente que lo hizo para no afectar el trabajo de su hija.

Así la fiscal retomó la investigación que había estado paralizada por 48 horas, ya que no podía actuar hasta no resolver el apartamiento, que devino abstracto, es decir, quedó sin validez luego de que su padre se retiró de la causa.

La insólita historia de la fiscal y su padre vino a sumar un inédito incidente más a esta investigación, que está llena de accidentes que han repercutido públicamente.

Ya hace más de 10 días, cuando Gabriela Chaves decidió solicitar al Sexto Juzgado de Garantías un raid de allanamientos para detener a la líder de la Tupac, se encontró con la sorpresa de que la referente de la organización barrial se presentó espontáneamente en la fiscalía.

La fiscal Chaves no dudó en denunciar que el Sexto Juzgado de Garantías había filtrado el secreto de los allanamientos a las filas kirchneristas, lo que era un escándalo judicial.

Luego pidió los 24 allanamientos a la juez en turno, pero se los rechazaron porque la magistrada respondió que no estaban correctamente fundados y justificados.

Chaves, por su parte, pidió que el Sexto Juzgado de Garantías no quedara a cargo de la causa. Planteó una recusación que fue aceptada y esto disparó un conflicto de competencias, que al día de hoy aún no ha sido resuelto y ha dejado la causa y a Nelly sin juez que controle la investigación.

Nelly legalmente detenida
Mientras tanto, el abogado de la Tupac, Alfredo Guevara, no perdió tiempo.

Presentó ante el Cuarto Juzgado de Garantías un hábeas corpus en favor de Nelly Rojas y todos los detenidos, salvo por un hermano de la mujer, cuyo trámite ya había sido agotado.

Planteó a la jueza Alejandra Alonso que la detención de sus defendidos era ilegal y que debía ser desactivada de inmediato. No prosperó.

La Justicia le ratificó a Guevara que Nelly Rojas y su familia están detenidos legalmente y que no hay irregularidad en la privación de la libertad dispuesta por la fiscal.

Igual respuesta había obtenido la semana pasada en el Tercer Juzgado de Garantías, cuando hizo un pedido similar por un hermano de Nelly.

Tampoco hizo lugar la jueza Alonso a un pedido de la defensa para que abriera un control jurisdiccional sobre la causa, que Guevara está solicitando desde que detuvieron a sus representados y que la Justicia todavía no resuelve por el intrincado conflicto de competencia legal que se ha desatado y no define qué juez debe intervenir.

Ese control que reclama el abogado de Nelly es para pedir que se revise la acusación de asociación ilícita, extorsión, coacción y estafa que pesa sobre los acusados.

La defensa aduce que no están los requisitos legales dados para mantener estas graves imputaciones y por eso pide el control jurisdiccional para que un juez de Garantías, escuche a la fiscalía, a la defensa y diga quién tiene razón.

Este acto, de rigor y que toda defensa tiene derecho de pedir, no se puede llevar a cabo porque se está discutiendo cuál es el juez natural que debe intervenir, requisito básico para la investigación.
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