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domingo 24 de abril de 2016

Candela ya tiene su nueva silla de ruedas gracias al Club Leo

Los tupungatinos se hicieron eco de esta necesidad tras leer la nota que UNO hizo de esta ejemplar alumna.

Tupungato. Los miembros del Club Leo Alegría llevan ya dos años desde su resurgimiento como programa del Club de Leones, atentos a todo lo que sucede en la comunidad y sus alrededores para ver dónde colaborar o cómo contribuir a la sociedad. Eso los llevó a que la mañana del lunes 14 de marzo compartieran en un grupo de WhatsApp la nota que Diario UNO le hizo a Candela Sandoval (15), destacando su trayectoria escolar a pesar de que no puede mover sus brazos ni piernas. "¿Y si nosotros la ayudamos para que tenga una nueva silla de ruedas?", dicen que fue la pregunta que se hicieron, ante una de las necesidades expuestas por la protagonista del artículo periodístico.
La idea, que prendió como una llama, se concretó en apenas unas semanas ya que estos jóvenes invirtieron parte del dinero con el que cuentan en un fondo solidario para comprarle esta herramienta de movilidad y se la entregaron en un emotivo acto.
El encuentro y la donación
Afuera lloviznaba y la tarde se presentaba nublada, pero dentro del salón principal de la sede del Club de Leones de Tupungato todo se vivía de forma cálida, alrededor de una larga mesa compartida entre los leones –adultos–, los leos y la familia Sandoval. En el tablero se lucía una gran torta de color rojo, como muestra de que los anfitriones veían el encuentro como una celebración.
"¿Así que fuiste abanderada en la primaria?", le preguntó Magdalena Karup (16), leo presidenta, a Candela en medio de una charla distendida en la que la mayoría buscaba conocer más sobre la vida de esta tupungatina que cursa el tercer año de la escuela técnica Camilo Carballo y que se destaca por su buen rendimiento y sus altas notas. Allí lleva un cursado normal, aunque escribe con la lapicera manejada desde la boca y usa su netbook con el mentón.
Fue ella también la que les contó a los presentes que después de que se propusieron ayudar a Candela a cumplir su pedido contaron con el apoyo de los leos, con quienes investigaron en internet los precios, consultaron con los fondos que contaban e hicieron todos los trámites para que llegara la nueva silla por encomienda a Mendoza. "Es 0 kilómetro eh", bromeó la joven creando suspenso, ya que los leo mantenían el regalo oculto.
La beneficiaria se mostraba ansiosa, como afirmó que había estado desde hacía un día, cuando su mamá le contó que le iban a donar la silla que tanto tiempo esperó. "Me alegré muchísimo, me puso muy contenta. Es que ésta ya me rompió dos pantalones", contó.
Su alegría fue en aumento cuando los miembros de este club le anunciaron que le iban a cumplir, finalmente, su deseo y le trajeron la silla de ruedas, que a simple vista era mucho más grande que la que Candela estaba usando y que lucía reluciente, debido a que no tenía uso. "Era como la soñaba", soltó la adolescente apenas estrenó su nuevo medio de movilidad, mientras que su vieja silla quedará para los leos, que la pondrán en condiciones para subsanar algún pedido de otro vecino.
Según destacó su mamá, Elizabeth Angélica, esta necesidad para su hija era de vieja data. "La silla que usaba es para un niño de hasta 10 años. Supuestamente se la iban a renovar cuando empezara el secundario. Pero acá estamos, ya está en tercer año y seguimos sin novedades", detalló esta mujer hace más de un mes cuando se publicó la nota en este medio, además de comentar que hace años que vienen peregrinando en su mutual para obtener una silla con motor, o al menos una más grande.

El caso
La joven, que hoy vive en Cordón del Plata, padece desde su nacimiento artrogriposis múltiple congenital, lo que la lleva a tener que usar silla de ruedas de forma permanente y a contar con algún familiar o amigo para que pueda trasladarla de un lado a otro. Pero eso no le prohíbe ni salir con ellos ni disfrutar de lo que hacen los chicos a su edad, mucho de lo que ha logrado gracias a la rehabilitación que realiza periódicamente y a la terapia ocupacional que siguió desde que era apenas una niña de dos años.

"Una obra que quedó guardada en nuestros corazones"

Los miembros del Club Leo Alegría, como hacen también los leones, constantemente están colaborando con la sociedad y promoviendo nuevas acciones solidarias, teniendo como premisas el liderazgo, la experiencia y la oportunidad.
En Tupungato se recreó este programa en el 2014, pero no fue por primera vez, ya que hasta los '90 funcionó uno en esta comuna en el cual participaron varios de los referentes con los que cuenta hoy el Club de Leones departamental,
Para su organización llevan distintas tareas que son determinadas según el puesto que ocupan en un directorio que conforman y que van renovando cada año. Según afirmaron, tienen el objetivo de irse rotando para que todos tengan la oportunidad de presidirlo.
Ahora, en lo que llevan como equipo de trabajo abocado a brindar servicios a la población, han organizado eventos para fechas especiales como el Día del Niño y las fiestas de fin de año, y también han colaborado con donaciones de todo tipo en todo el Valle de Uco. Entre otras acciones, recolectaron gran cantidad de ropa para los damnificados por las inundaciones en Tunuyán y 270 kilos de mercadería para un comedor de la localidad.
"Esta realmente es una obra que quedó guardada en nuestros corazones y nos ayudó a valorar cada cosa que tenemos. ¡Vamos por más! ¡Nosotros servimos!", aseguró uno de los leones que participaron con los jóvenes en el acto en el cual Candela Sandoval recibió su silla de ruedas tan esperada.

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