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lunes 17 de octubre de 2016

Campo Las Lajas: 24 acusados van a juicio oral por 77 víctimas

Comenzará el 27 de octubre. Habrá una audiencia por semana, ya que la Justicia federal aún no termina el megajuicio.

El campo de concentración de detenidos y desaparecidos Las Lajas, en Mendoza, ha sido uno de los más misteriosos tras la finalización de la última dictadura militar. Aunque las Madres de Plaza de Mayo y el Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos comenzó a escuchar de este centro clandestino de detención y torturas a mediados de los '80, no fue sino hasta el 2004 que se dio con los restos del centro y salió a la luz.

Doce años después comenzará el juicio oral y público por crímenes de lesa humanidad de Campo Las Lajas.

Será el 27 de octubre, a razón de una vez a la semana, ya que paralelamente todavía continúa en la etapa de alegatos del megajuicio de lesa humanidad.

El juicio por Campo Las Lajas tendrá 24 acusados de las distintas fuerzas de seguridad y 77 víctimas por la que los sospechosos deberán responder.

Además, junto con este caso se ventilarán otro puñado de causas con fuerte relevancia.

Una de ellas es el juicio al comisario general retirado Carlos Rico, ex subsecretario de Seguridad durante el gobierno de Celso Jaque.

Rico, quien tuvo una larga trayectoria en la policía retirándose con el grado policial más alto, no volvió a la luz pública hasta 2009, cuando un viejo conocido suyo, el abogado y ministro de Seguridad Juan Carlos Aguinaga, lo convocó para ser su mano derecha en el combate contra la inseguridad.

Su aparición sacó a relucir, de parte de los organismos de derechos humanos, las denuncias de que Rico pudo haber participado en un grupo de policías de elite conformado especialmente para el Mundial '78 y de haber estado a cargo, según las denuncias, de secuestrar a perseguidos políticos que luego eran enviados a los calabozos del D2, centro clandestino de detención y torturas ubicado en pleno centro de la ciudad, más concretamente en el Palacio Policial de calle Belgrano.

Ese antecedente forzó su salida del gobierno de Jaque y dos años después, en 2011, Rico sería imputado por la Justicia federal por su rol en la dictadura y el grupo de elite. El mismo gobierno de Jaque que lo había contratado luego se presentó como querellante para acusarlo.

Con el avance de la investigación, en 2013 sería detenido y desde entonces Rico espera el juicio tras las rejas. Para los organismos de derechos humanos el caso Rico es tan emblemático como el de Las Lajas, porque fue una de las revelaciones que surgieron en estos últimos años.

Muy cerca y muy escondido
El ex campo de concentración de Las Lajas fue siempre una instalación de la Fuerza Aérea Argentina y aunque estaba cerca del centro estaba a la vez lo suficientemente retirado como para pasar desapercibido.

Hoy está un poco más allá de los barrios Municipal y El Sol, en Las Heras, y llega hasta el ex centro por una generosa huella de montaña, aunque sigue costando bastante. Escondido entre el monte de cardos y yuyos, y en el medio de la nada, se encuentra este tétrico lugar utilizado para mantener secuestrados, para torturar y para matar.

En la década del '70, la urbanización llegaba sólo hasta el barrio Infanta y recién entre 1978 y 1980 se empezó a levantar el barrio Municipal, por lo que el centro era inaccesible para cualquier persona común.

El de Las Lajas es un caso muy similar a La Escuelita o La Casita, ubicada pasando La Favorita y el autódromo San Martín, por un paraje de montaña pedregoso y seco, en el que no se ven ni árboles, y que de golpe encontraba una hondonada que ingresaba a una quebrada y allí, al fondo del barranco estaba La Escuelita, que había funcionado como tal, dicen, para puesteros de la zona en otros tiempos.

Anotación clave
Uno de los que dieron cuenta de aquel centro de detención fue el ex legislador mendocino Ricardo Puga, quien permaneció allí detenido y reconoció el lugar porque dejó escrito su propio nombre en las paredes.

La Escuelita, como Las Lajas, no estaba a más de 15 kilómetros del centro hacia el piedemonte, pero era tan poco accesible que los militares no dudaban en utilizarla para detener, torturar y matar a los desaparecidos de la subversión o el terrorismo, como ellos les llamaban.

Mientras estos campos de concentración, se habla de otro similar en la zona de Papagayos que nunca se ubicó, operaron sin preocupaciones en pleno centro de nuestra ciudad, otros centros legales e ilegales de detención funcionaron en las sombras.

El D2 en el Palacio Policial, el Liceo Militar General Espejo y la Compañía de Comunicaciones, además de la penitenciaría provincial ubicada en Boulogne Sur Mer.

Año 2004. Recién ese año se dio con las instalaciones del llamado Campo Las Lajas, donde hubo secuestrados y asesinatos, pero ya se hablaba de su existencia en la década del '80.

Zona inhóspita. El predio está a pocos kilómetros de la Ciudad, pero pasó desapercibido mucho tiempo por estar ubicado en una geografía de difícil acceso. La posterior urbanización fue clave para poder llegar al lugar.
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