Mendoza - Tupungato Tupungato
lunes 28 de marzo de 2016

Buscan preservar la historia y el edificio de la "vieja Chaca"

Los vecinos de Tupungato lucharon para que la primera escuela céntrica fuera declarada Patrimonio.

El sustento de todo patrimonio cultural es la historia que hereda y su injerencia en el rescate de la identidad de una comunidad para su transmisión hacia otras generaciones. Y esto es lo que vienen defendiendo desde hace años los tupungatinos, que a través de exposiciones y firmas de petitorios, a fines de 2015 lograron que la vieja escuela Chaca –como se la conoce– fuera declarada Patrimonio Departamental, evitando su demolición. Ahora continúan activos, buscando avanzar en su rescate patrimonial. Para ello reconstruirán sus memorias a partir del relato oral de los pobladores y están elaborando un proyecto para reactivar el espacio y gestionar su restauración.

Son los mismos vecinos los que promovieron la conservación de este edificio, que data de la década de 1930 y está ubicado frente a la plaza principal de Tupungato, sobre la calle Mathons. Su fachada es un ícono de la historia escolar de esta comuna, ya que allí funcionó la primera escuela céntrica (la Emilia H. de Toro); luego, la Sarmiento y la Dionisio Chaca.

Hoy allí dicta clases el CEBJA (Centro de Educación Básica de Jóvenes y Adultos) Monseñor Fernández, utilizando la parte trasera del edificio y en el ingreso está ubicada la biblioteca popular Mirador de Estrellas. El resto de su estructura está muy deteriorada, al punto de que habían ordenado su demolición desde el Concejo Deliberante.

Esa decisión movilizó a referentes de distintos sectores, que buscaron que fue declarado Patrimonio cultural. Y lo lograron.

Conseguido el primer objetivo, ahora avanzan en su preservación. Para eso, convocaron hace unos días a las autoridades de la Dirección de Patrimonio Cultural y Museos de la Provincia.

"La gente ha hecho una gestión muy importante para proteger el edificio. Es fantástico lo que están haciendo y están bien encaminados. Nosotros nos hemos puesto a disposición, ya sea en lo técnico o en el asesoramiento acerca de algunas formalidades", comentó tras la visita a Tupungato Marcelo Nardecchia, titular del cartera provincial, destacando que el primer paso en el proceso de recuperación de un edificio patrimonial está dado.

Según detalló el funcionario, ahora este equipo, que se ha puesto el objetivo al hombro, deberá darle entidad al programa de actividades y usos que busca desarrollar en este espacio, definiendo desde un nombre a cómo actuarán las instituciones que hoy allí funcionan. A partir de eso, especificó que deben armar un proyecto que avale estas acciones pero, principalmente, detallando qué presupuesto requieren para trabajar la parte edilicia.

"Podría demandar una financiación viable. En lo técnico, todo es posible y, aparte, no hay nada que no se pueda recuperar. Y este es un momento oportuno para hacerlo, sobre todo porque Tupungato ganará un centro de difusión histórica con el que hoy no cuenta", describió Nardecchia.

Los tupungatinos, por su parte, celebraron la buena predisposición de las autoridades provinciales, pero resaltaron la importancia de que sean los mismos pobladores los que intervengan en materia patrimonial.

"Es la misma comunidad la que debe considerar qué es importante para ella como patrimonio y no que vengan impuestos por intereses superiores, políticos o económicos. Porque tal vez puede resultar que ellos no se sientan identificados con eso", comentó Karina Castañar, vecina y especialista en Patrimonio.

Más allá de los recursos que deberán reunir para lo técnico, ellos buscan reconstruir su historia a través de la recuperación de la memoria colectiva y oral de este espacio. Eso harán a lo largo de este año a través de uno de los proyectos de extensión que otorga la Universidad Nacional de Cuyo. Se titula "Memoria, identidad y participación comunitaria" y en él intervienen distintas instituciones educativas, como el IES 9-009, la Escuela Artística 5-018, el CEBJA Monseñor Fernández y otros referentes de la comunidad. El trabajo de campo será con entrevistas y proyectan reunir fotografías para armar un archivo gráfico.

"Por allí pasó la mitad de la población adulta de Tupungato"
Este edificio histórico se encuentra situado en calle Mathons, frente a la plaza General San Martín y se estima que se construyó a fines de la década del '30 para que se instalara allí la escuela Emilia H. de Toro. Según documentación recolectada, el inmueble albergó a la primera escuela de la villa cabecera y a la biblioteca General Espejo. En ese entonces, la población del departamento era de 4.223 habitantes.

En 1953 la Sociedad Cooperadora de la Escuela Provincial Nº201 gestionó ante el gobernador la construcción de un edificio nuevo para la Toro, que se inauguró unos años después. Luego de este traslado, los vecinos y docentes gestionaron que el establecimiento se usara para el primer colegio de nivel secundario, el Domingo Faustino Sarmiento.

El 16 de mayo de 1956 abrió sus puertas el instituto secundario, que daba paso a la carrera docente.
Para que sus egresados contaran con un departamento de aplicación del ciclo magisterio y por disposición del Ministerio de Educación, se creó en 1964 la escuela Dionisio Chaca, siendo ellos sus primeros maestros.

Esta escuela funcionó ahí hasta el año 1996. Luego por sus aulas pasaron estudiantes del IES Nº 9-009 y en la actualidad funciona el CEBJA Nº3-062, pero en un sector construido recientemente.

"Es que hay que destacar que por allí pasó la mitad de la población adulta de Tupungato", dicen los memoriosos, destacando la importancia del edificio.

Entrevistarán a los que cursaron allí
Bajo el título "Memoria, identidad y participación comunitaria", los tupungatinos llevarán adelante un proyecto de extensión del programa Mauricio López, de la UNCuyo, buscando rescatar la historia oral de sus alumnos.
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