Mendoza - DGE DGE
martes 23 de agosto de 2016

Bullying en el Tomba: según una mamá, quienes acosan a otros chicos son abanderado y escolta de esa escuela

El caso de un niño de 8 años que denunció el acoso escolar violento, que obligó a cambiarlo de escuela reavivó una eterna polémica.

Un grupo de padres se reunió con los directivos del Instituto del Club Godoy Cruz Antonio Tomba a raíz de un violento caso de bullying que afectó a un niño de 8 años dentro de esa escuela y que cobró estado público a partir de la difusión del caso en este medio.

Tras la charla, a la que asistieron unos de 20 padres, las autoridades dieron su versión.
Adriana Lemos, directora del Nivel Primario del establecimiento, resaltó que no existen en ese colegio otros casos de acoso escolar.

A su vez, aclaró que no pasó una semana desde el momento que se enteró de la situación y el pedido de cambio de escuela que realizó la madre de la víctima.

No obstante, los padres dijeron que en la reunión sí se habló de otros casos de bullying.

"Estamos al tanto de dos casos por lo menos: uno de un niño de 4º grado y otro que hubo hace dos años a un alumno de 1º, a quien tuvieron que cambiar los padres", dijo Magalí, madre de la víctima de 8 años.

Respecto del manejo de la situación, Lemos dijo que la escuela debió acogerse a la resolución 635, que establece un protocolo de procedimiento en estos casos y admitió que aún no sabe quiénes fueron los agresores.

"Hay que seguir una serie de pasos para hablar con el alumno que es el victimario. Se hace una investigación para identificarlo. Si los padres lo autorizan, se lo saca del curso y se le habla para que reflexione. Luego se le aplica una acción reparadora que puede implicar una derivación para que asistan al niño", explicó la directora, quien estuvo en la reunión junto con Norma Matiazzo, supervisora de la Dirección General de Escuelas (DGE).

Como respuesta, Magalí, la mamá denunciante, dijo: "En este tipo de circunstancias no se puede esperar, porque el niño sigue sufriendo. Hay que actuar de inmediato. Inclusive me dijeron que viniéramos los familiares a cuidarlo en los recreos. Yo trabajo, cómo voy a hacer eso. Lo tuve que cambiar de escuela".

"Es mentira que no saben quiénes son –añadió–. En la reunión les dijimos los nombres. Ellas dicen que mi hijo les dio sólo un nombre y después se desdijo, pero a mí, con quien tiene confianza, me dijo que son cuatro: uno de ellos abanderado y otro escolta".

Al margen de los dimes y diretes entre padres y directivos, Magalí enfatizó que "esto no es para pedir por mi hijo, sino para que no vuelva a pasar. A mi hijo ya lo cambié, pero no queremos que esto pase otra vez".

El caso testigo
La víctima, cuya identidad no se revela por ser menor de edad, cursa tercer grado y ayer inició una nueva etapa en otro colegio.

"Está retranquilo, a pesar de todo lo que pasó", dijo la madre.

Según lo que contó Magalí, a su hijo lo acosaban sistemáticamente cuatro alumnos de 7º grado.
Durante los 15 minutos que esperaba entre la finalización de las clases y la llegada del transporte, lo golpeaban en los genitales, le robaban la merienda, lo obligaban a comer "fruta sucia y podrida" (sic) y lo llevaban al baño para bajarle los pantalones y agraviarlo.

Cuando hace una semana se enteró del hostigamiento a través de una consulta que realizó en el pediatra, Magalí dio aviso a los demás padres por un grupo de WhatsApp. Con la noticia, se destapó una olla a presión que alertó a los padres de diferentes grados.

La DGE no tiene estadísticas de acoso escolar
La Dirección General de Escuelas (DGE) no tiene estadísticas válidas de los casos de bullying ni de otro tipo de problemas de salud escolar.

Miguel Conocente, titular de la Dirección de Orientación y Apoyo Interdisciplinario a las Trayectorias Escolares (Doaite), dijo que "hay (estadísticas) pero no son válidas porque hasta el año pasado sólo el 35% de los profesionales cargaba los datos, con lo cual no son representativas".

Además, la DGE no tiene injerencia sobre los colegios de gestión privada como el Instituto CGCAT, donde asistía el niño de 8 años que fue víctima recurrente de acoso escolar violento.

"Lo que hacemos es asesorar a los equipos que tienen las escuelas si nos lo piden. Y, además, tenemos más de 50 grupos de psicólogos, psicopedagogos, fonoaudiólogos y trabajadores sociales que asisten a las escuelas de gestión estatal", precisó Conocente.

"Hay que seguir una serie de pasos para hablar con el alumno victimario. Se hace una investigación para identificarlo" (Adriana Lemos, directora del Instituto CGCAT)

"Estamos al tanto de por lo menos dos casos: uno de un niño de 4º grado y otro que hubo hace dos años a un alumno de 1º" (Magalí, 25 años, madre del niño acosado).
Fuente:

Más Leídas