Mendoza - Mendoza Mendoza
martes 03 de mayo de 2016

Bares y restoranes de Mendoza acusan 30% de caída en las ventas

El menor poder adquisitivo ha cambiado hábitos de consumo gastronómico. Ya casi nadie pide entrada ni postre y se decide por un plato principal para compartir. Suben los impuestos.

"Ni entrada ni postre. Un plato principal y para compartir". Ese parece ser el repetido pedido que oyen los mozos de bares y restoranes mendocinos, que no sólo perciben este ajuste en el hábito de consumo de los clientes sino que a esta altura del año ya acusan una baja del 30% en las ventas. Según aseguran algunos referentes, hoy la carga impositiva que soportan es tal que en valor alcanza el 40% del costo de un plato.

El combo de menos venta y más impuestos hace que sobrevuele en algunas zonas de la Ciudad de Mendoza el fantasma del cierre de locales.

"Cuando cae el poder adquisitivo de la gente lo primero que se recorta es el ocio. La gente ya no sale a cenar afuera, sale a picar algo, algunas tapas por ejemplo, y en la medida en que se pueda hasta comparten un plato principal. Eso lo vemos en la caída de la facturación, que ya es del 30%", confirma Fausto Manrique, vicepresidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines (AEHGA), quien ya vio reflejada la baja en sus dos bares de Ciudad.

cuadro-1.jpg

Las mesas de bares y restoranes de calles que concentran esos negocios, como peatonal Sarmiento o Arístides Villanueva, o la conocida San Martín Sur de Godoy Cruz son mudas testigos del recorte gastronómico de los mendocinos.

Dependiendo del nivel del lugar y la ubicación, un plato principal en esas zonas de Mendoza ronda entre los $110 y los $160 y una botella de 330cc de una bebida sin alcohol cuesta de base $30 y llega hasta los $60, mientras que una cerveza nacional en alguno de estos bares tiene un costo inicial de $75, después de su último aumento del 7% de esta semana. Con estos costos, cada vez es más frecuente que una pareja pida por ejemplo un plato de rabas para compartir y una bebida de litro que complete el ahorro, para que el ticket final no supere los $200.

Si la elección se inclina por la economía que supone una pizza acompañada de una cerveza, hay que saber que los precios de ese menú típico también han crecido luego de la reciente suba del 18% del queso cuartirolo, lo que obviamente se traslada al precio final. En Godoy Cruz, hoy una pizza de 8 porciones varía entre los $100 y los $150 dependiendo de los ingredientes que se requieran.

"Los primeros indicadores de baja vienen desde hace un año, pero en estos meses se nota aún más la restricción de salir a comer afuera. El cliente que viene recorta en entrada y postre y pide el vino más barato y cada vez son más los que apelan al delivery", asume Fernando Barbera, heredero de una familia gastronómica, quien asegura que antes la merma en ventas, propia de fin de mes, se notaba los días 25 o 26 y ahora se trasladó a mediados de mes.

cuadro-2.jpg

De 60 a 100 cubiertos por día
La experiencia que le da tener un restorán desde hace más de una década le permite a Fernando Barbera comparar el incremento que sufrieron los costos para poder mantener actualmente un negocio gastronómico. "Antes si vendías 60 cubiertos diarios pagabas los costos, ni ganabas ni perdías. Hoy necesitás vender 100 cubiertos diarios para equiparar y eso es un nivel importante. Sobre todo si calculás que el 40% del valor de un plato lo tenés que invertir en carga impositiva", aseguró (ver infografía).

A eso habría que sumarle los costos fijos que tiene quien pretende mantener un bar, por ejemplo en calle Arístides Villanueva de Mendoza. Allí un alquiler va de los $30.000 a los $70.000 y los servicios también han subido considerablemente. "Nosotros pasamos de pagar $12.000 de electricidad a $27.000. La factura de gas pasó de $2.000 a $6.000 y del impuesto por tener mesas en la vereda pagamos $25.000, por lo que la baja en las ventas nos influye mucho", admitió Raúl Roitman, socio de una cadena de restorán de Ciudad y Godoy Cruz.
Fuente:

Dejanos tu comentario

Más Leídas