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miércoles 20 de abril de 2016

Antiguos alumnos de la UTN se recibieron tras décadas

Estudiantes que abandonaron la carrera durante los años '70, '80 y '90 retornaron y se graduaron.

Roberto Quiroga tenía 53 años cuando se levantó un lunes de 2012 decidido a concluir lo que durante más de dos décadas había postergado.

Es cierto que trabajaba desde hacía tiempo en una empresa constructora. Siempre había estado ligado al mundo de la ingeniería. El título no le iba a cambiar la vida ni el trabajo, pero necesitaba cerrar esa cuenta pendiente. Ya no aguantaba ver cómo sus apuntes y sus libros de estudiante se empolvaban en algún rincón remoto de su biblioteca, o los tiraba o los usaba.

Optó por lo segundo. Salió a buscar a ex compañeros que quisieran recibirse de ingenieros y "así suturar la herida", como dice Roberto.

En esa búsqueda encontró a Víctor Soria, alguien que estaba en la misma que él.

Juntos se acercaron a la UTN, presentaron el proyecto a las autoridades, gestionaron los fondos y dos años más tarde, en 2014, empezó el programa Volvé y recibite.

Además de ellos dos, se recibieron otras 57 personas hasta hoy. Para principios del año que viene habrá alrededor de 170 más, entre ellas estudiantes de hasta 73 años.

Primera camada
Con cumplir una serie de requisitos, como tener la libreta de trabajos prácticos vigentes hasta el año 2000 y dos tercios de la carrera aprobada, cualquier ex estudiante de la UTN se puede anotar.
La primera camada tuvo 52 inscriptos, todos de Ingeniería en Construcción, que durante la década del '90 se convirtió en Ingeniería Civil.

Al cabo de dos años de cursado, los 52 nuevos alumnos se pudieron recibir. Algunos no se conforman con ser ingenieros en Construcción y rendirán siete materias más este año para ser ingenieros civiles.
Segunda camada

En 2015, ya con financiamiento de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación, el programa se amplió. Se anotaron ex alumnos de Ingeniería Electromecánica, Electrónica y Química.

En total, fueron 176 los que se inscribieron en esta segunda camada. Siete de ellos ya se recibieron, porque no todos cursan las mismas materias. Los otros 163 siguen cursando su segundo año y esperan graduarse a fines de 2016 o principios de 2017.

En total, entre la primera y la segunda generación, son 228 ex alumnos de Ingeniería que van a cerrar esa cuenta pendiente, igual que lo hizo Roberto.

Desde adentro
"Muchos de ellos ejercían en empresas dedicadas a la actividad. El condimento de tener estudiantes con experiencia en el campo laboral hace mucho más ricas a las clases", dice la ingeniera Viviana Brusadini, secretaria académica de la UTN Facultad Regional Mendoza.

Walter Juaneda, 59 años, volvió a cursar Ingeniería Electromecánica: "Ingresé en el '75 y dejé de cursar en el '82. Abandoné por motivos laborales y familiares. De joven uno cree que tiene mucho tiempo y deja cosas. Esa es la realidad", cuenta.

Walter rescata a sus compañeros. Dice: "Todos tenemos un mismo objetivo". Siempre estuvo vinculado a empresas constructoras, en puestos técnico-administrativos.
Podrá, al fin, colocar delante de su nombre las tres letras: "Ing.".
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