Al frente de la fábrica de la UNCuyo que suma premios

Se trata de Mónica Mirábile, directora y responsable del espacio en el que nacen alrededor de 20 productos alimentarios. Sus aceites de oliva vienen de obtener reconocimientos a nivel internacional en dos concursos.

"El viernes estaba en San Juan recibiendo el premio, pero ya pensando en el lunes y en los zapallos al almíbar, y si el cloruro de calcio iba a penetrar". En una anécdota Mónica Mirábile (42) deja al descubierto el ritmo, el interés y la responsabilidad que le aporta, como engranajes de un motor, al funcionamiento de la fábrica experimental de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo.

Por ser su directora y responsable técnica, fue la encargada de recibir durante los últimos días dos importantes reconocimientos a los aceites de oliva que allí se producen. A nivel internacional las líneas De la Facultad Arauco y el blend De la Facultad, obtuvieron los galardones Gran Prestigio Oro y Prestigio Oro en Olivinus 2017, donde compitieron con 202 empresas de 17 países. Por otra parte, el blend obtuvo el segundo premio en Frutados Verdes Amargos/Picantes Ligeros del VII Concurso Internacional de Aceite de Oliva Virgen Extra Argoliva.

"De corajuda me largué a que concursáramos. Aprovechando que la facultad cuenta con un Panel de Cata homologado por el COI (Consejo Oleícola Internacional), integrado por dos reconocidas profesionales que ayudaron en la selección de los cortes", contó la licenciada en Bromatología, celebrando que las dos elecciones fueron las victoriosas.

Ese, destaca, es apenas uno de los factores que han hecho posible que la calidad de los aceites de oliva, que son su producto estrella, sean cada vez mejores. También Mirábile resaltó el trabajo en equipo, al asegurar: "Por más voluntad y ganas que una le ponga, nada sería posible sin el trabajo de todos. Estoy convencida de que ninguna corporación o empresa puede lograr estas metas si no nos salimos del yo".

Sin embargo, tanto desde dentro de la fábrica que se ubica en el campus de Chacras de Coria, como en la facultad, destacan como sumamente valiosa la labor de esta profesional que tiene una maestría en Gerenciamiento de Agronegocios y que llegó desde el sector privado hace 5 años a dirigirla, aunque lleva ya 19 dictando la cátedra de Bromatología.

"Todas las temporadas lloro, me pongo nerviosa, me angustio por la presión. Vengo de la actividad privada y sé lo que es perder un minuto de trabajo", confesó entre risas al hablar de cómo se involucra diariamente para manejar una empresa que no es para nada pequeña. En la fábrica de la UNCuyo se producen más de 20 productos, entre los que se destacan dulces y mermeladas de frutas como alcayota, ciruela, damasco, durazno, frutilla, pera, tomate, membrillo y uva. Además se producen néctares, tomates en varias presentaciones, zapallos en almíbar, miel y duraznos en almíbar, entre otros.

Para que esto ocurra, el establecimiento trabaja diariamente y, en temporadas altas, como en la de la olivicultura, y se organizan en equipos para aprovechar las 24 horas del día. "Después de estos premios aproveché para decir qué agradecida me siento de poder vivir de lo que una ama, que no es fácil y no siempre pasa", agregó Mirábile, que como deseo personal apuesta a que sean un referente del desarrollo de productos y en tecnología para Mendoza.

Cómo funciona
Según el escalafón de este espacio que lleva más de 40 años, además de las autoridades de la facultad, detrás de esta profesional a cargo hay un equipo y se suma la colaboración de los alumnos de las distintas carreras en las prácticas.

"Ven el proceso, pero también participan en él", comentó la bromatóloga, detallando que ellos pueden optar por las becas de prestación de servicios o pedir una concurrencia de producción. También participar en el programa Aprender Haciendo, que es en los propios campos de la universidad. Es que toda la materia prima surge de las fincas o parcelas de producción que tienen.

Excepto las aceitunas, que reciben de unos 100 productores con menos de una hectárea, a través del sistema façon, que consiste en la contratación de terceros para llevar a cabo parte de la producción. Luego de darles el producto, comparten porcentaje de la manufactura con ellos.

Ahora, gracias a un convenio con el Instituto de Desarrollo Rural (IDR), que los proveyó de mejor tecnología para hacer procesos continuos, han podido duplicar lo que se procesó en 2016, cuando el sector se vio desfavorecido por las lluvias. Vienen de una temporada en la que molieron 120.000 kilos de aceitunas, frente a 60 mil de año pasado.

"A los productores los incentivamos para que entren en el canal formal de comercialización. Les ofrecemos un contrato de elaboración para terceros y les prestamos el registro de establecimiento. Esto dista mucho de ser netamente comercial", dijo sobre el aporte comunitario, que también buscan.

Perfil
Trayectoria.
Mónica Mirábile egresó como licenciada en Bromatología de la UNCuyo. Da clases allí desde hace 19 años y se dedicó a trabajar también hasta 2012 para el sector privado. Está casada y tiene dos hijos: Lautaro (7) y Matías (5). Vive en Las Heras

Los premios.
Los galardones que recibieron fueron en el Olivi-nus, que integra el Ranking Mundial de AOVE, y en el Argoliva, que organizan desde San Juan.

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