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Diario UNO

Mendoza

Sábado, 30 de abril de 2011

Arrastrados al fango de Juanita

Embarazadas ardientes. Mendocinos que son un “bajón”. Presidenciables que no mueven la aguja. Rogativas a Tinelli. Y un país condenado (al éxito).

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Aburrirnos nunca, bostezar jamás. Somos argentinos. Pertenecemos a un lugar en el mundo donde, por caso, los ex ministros de Economía no son señores doctos y aburridos sino desestructurados muchachones de 40 años que andan a los besos ardientes a plena luz del día con actrices muy malvadas.

Y para colmo, actrices que están embarazadas de seis meses y que tienen un marido –también actor– cuyo mote, Manguera, nos lleva a ratificar, pese a la opinión de muchas damas, que el tamaño no es lo importante.


Con el traje de papá
Hace un mes los argentinos teníamos tres candidatos a presidente por parte de los radicales, dos de ellos los mendocinos Julio Cobos y Ernesto Sanz.

Ahora en cambio tenemos sólo a uno, Ricardo Alfonsín, que es un aparente clon de aquel Raúl Alfonsín que presidió la nación en el retorno a la democracia.

La diferencia más chirriante es que el difunto mandatario era un político consumado, y este Ricardo es un enigma para el 98% de los argentinos.

¿Se puede ser candidato a presidente sólo por portar un apellido que hizo historia? Claro que sí, le dirá cualquier animador de feria, sobre todo en una tierra de oportunidades como ésta.


Sáqueme de una duda
¿Habrá que creerles entonces a los dos mendocinos que se bajaron de manera definitiva?
Del sanrafaelino Sanz le diría que sí. Del actual vicepresidente le diría que no sé. Puede ser que hoy no mida bien. Pero Cobos es un hombre de suerte, tocado por cierta varita.


La señora, sin apuro
A menos de seis meses de las elecciones presidenciales el pueblo argentino aún no ha sido anoticiado formalmente si Cristina irá o no a la reelección.

La jefa del Ejecutivo lanza señales confusas (“no se hagan los rulos con reelecciones”, “todos estamos de paso”, “no hay nadie imprescindible”) pero todo su entorno está lanzado a asegurar no sólo que ella será la candidata sino que el 23 de octubre arrasará.


Repitan conmigo
Esta última teoría está tan bien narrada por la nomenclatura K que hasta los supuestos líderes que están desparramados en la oposición la han comprado sin chistar.

A tal punto esto es así que ya ni se toman el trabajo de ponerla en duda, salvo las excepciones de Lilita Carrió y de Jorge Asís, dos personajes excéntricos, que son los únicos a los que he escuchado asegurar que Cristina no se presentará a la reelección.

El sonsonete de que a Cristina no hay con qué darle no lo afirma sólo un dinosaurio político como Carlos Menem, sino que lo repite “la calle” e incluso lo consolidan muchos analistas de la realidad que parecen haber olvidado la cantidad de veces que las encuestas le pifiaron.


Corriéndose para atrás
El domingo pasado decíamos medio en chiste medio en serio que en cualquier momento los dirigentes de La Cámpora, el sector de dirigentes treintañeros que apaña la Presidenta, iban a desembarcar en Mendoza para ordenar quiénes debían ser candidatos a concejales en Santa Rosa.

A las pocas horas, muy en serio, los medios de Mendoza anunciaban que había bajado la orden desde la Rosada de que en ciertas listas de legisladores provinciales había que dejar lugares expectantes para “cuadros” militantes de La Cámpora.

Ello obligó a que conocidos dirigentes peronistas, con historia comprobada en el Partido Justicialista de Mendoza, tuvieran que meter violín en bolsa y comerse el sapo.

Votando por un sueño
Éste es un país donde la estrategia oficialista y opositora para las elecciones tienen una obsesión coincidente: ¿qué va a hacer Marcelo Tinelli en un año electoral?
¿Estará este año el segmento de Gran Cuñado o en cambio el número uno de la TV se concentrará solamente en el Bailando y el Cantando?
Es muy difícil olvidar de que Tinelli fue uno de los escasísimos asistentes al velorio de Néstor Kirchner a los que su viuda le permitió darle un abrazo como sinónimo de pésame.

Pero también es difícil no acordarse de que en un pasado reciente pocos momentos de la TV resultaron tan cuestionadores de la realidad política como ese Gran Cuñado, al que, con tal de afirmar en el público la intención de voto, no dudaban en concurrir en persona algunos de los políticos más conocidos para interactuar con los actores que los caricaturizaban.


Bendito “land”
Este país cambiante es especialista en fagocitar títulos rimbombantes de los diarios y anuncios políticos en un año electoral
Veamos, si no, lo que pasó con el macrismo, que de ser la nueva derecha civilizada que necesitaba afianzar la república ha pasado a encapsularse cada vez más en la ciudad de Buenos Aires.

El sueño presidencial de Mauricio Macri viene cayendo sin prisa pero sin pausa a la categoría de expresión de deseos al punto tal que el propio interesado lo ha puesto en stand by.
Qué decir de ese esperpento que es el peronismo federal. ¿Qué podía esperarse de un proyecto en el que una de las voces cantantes era el gobernador puntano Alberto Rodríguez Saá, quien desde hace casi 30 años viene escribiendo con su hermano Adolfo una versión feudal de la democracia?

Bendita nación
Somos hoy un país de “malparidas”, de soñadores tinellianos, de candidatos que bajan y suben, de fuerzas opositoras que ganan elecciones y después rifan su triunfo.

Pero también un país de ex presidentes finados que vuelven a la vida transmutados en algún hijo que incluso usa los mismos trajes que el padre.

Un país en el que otros ex presidentes como Néstor son sometidos a increíbles operaciones de santificación,
Una Argentina de íconos sagrados que terminan vapuleados, como la pobre de Mirtha Legrand, “arrastrada al fango”, según su propia expresión, por una nieta desaforada que parece una extensión de su personaje de telenovela.

Pero, increíblemente, es el mismo país que sigue creyendo y apostando al futuro a pesar de la sarta de mentiras que ha sufrido y de los desengaños recibidos.

Es que a pesar de todo quizá tenga algo de razón aquel famoso dicho de Eduardo Duhalde de que “somos un país condenado al éxito”, frase que los escépticos de siempre suelen tomar para el churrete.

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Comentarios (3)

  • NoeliaAran

    02-05-2011

    21:17:05

    Es increíblemente claro y abarcador el panorama sobre la realidad social y política que brinda el artículo...
  • sabi11

    02-05-2011

    09:16:09

    muy bueno y cuanta verdad en lo dicho
  • sabi11

    02-05-2011

    09:14:47

    ijjww
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