jueves 30 de junio de 2016

Lesiones en las uñas: cómo tratarlas

Los problemas menores en las uñas de las manos y de los pies son comunes.

Los problemas menores en las uñas de las manos y de los pies son comunes. En algún momento u otro, casi todos se han atrapado una uña en algún objeto, lo que hizo que esta se desprendiera, o se han aplastado un dedo con una puerta, lo que dejó sangre debajo de la uña. Estas clases de lesiones pueden ser muy dolorosas, pero no suelen ser graves. A menudo, usted puede aliviar el dolor y prevenir la infección de los problemas menores en las uñas en el hogar.

Normalmente, las uñas de las manos crecen alrededor de un décimo de milímetro cada día. Las uñas de los pies crecen a alrededor de la mitad o a un tercio de la velocidad de las uñas de las manos. El envejecimiento y las enfermedades que disminuyen el flujo de sangre a las manos y a los pies pueden retrasar el crecimiento de las uñas.

Los cambios comunes en las uñas incluyen:

Uñas partidas, descascaradas o quebradizas. Estos son problemas comunes que suceden cuando las manos están frecuentemente expuestas al agua, a los jabones fuertes y a otras sustancias químicas. Es posible que pueda prevenir algunos de estos problemas si usa loción y evita poner las manos en agua repetidamente.
Cambios de color.
A menudo, aparecen pequeñas marcas blancas (leuconiquia) después de lesiones menores. Es posible que duren semanas o meses y, por lo general, desaparecen por sí solas.
Es común que una uña se ponga negra después de una lesión. El color negro o púrpura oscuro es causado por sangre debajo de la uña y desaparecerá a medida que sane la lesión.
La coloración negra, marrón o púrpura debajo de una uña que no se ha lesionado podría ser causada por melanoma.
Cambios en la forma o textura de las uñas, que pueden producirse por una variedad de motivos. Algunos de los cambios en las uñas, como la formación de protuberancias, son normales con el envejecimiento. Las uñas gruesas, quebradizas u oscuras son más comunes en los adultos mayores que tienen mala circulación.
Uñas encarnadas , que suelen ser causadas por cortarlas en forma inadecuada, calzado apretado o cuestiones hereditarias. Las uñas pueden crecer dentro de la piel que las rodea, lo que causa dolor, hinchazón e infección. En raras ocasiones, podría formarse un absceso debajo de una uña (absceso subungueal).
Separación del lecho de la uña. Una vez que la uña se separa del lecho de la uña, por cualquier motivo, no volverá a adherirse. Las uñas crecen nuevamente en forma lenta. Las uñas de las manos demoran alrededor de 6 meses y las uñas de los pies demoran hasta 18 meses en crecer y adherirse nuevamente al lecho de la uña.
Infecciones y reacciones alérgicas. Estos son problemas comunes causados por las uñas artificiales.
Infecciones micóticas de las uñas , cuyo aspecto puede variar según el tipo de hongo que infecta la uña o la ubicación de la infección. No es inusual que las infecciones micóticas de las uñas aparezcan después de las infecciones del pie de atleta. Para obtener más información, vea el tema Infecciones micóticas de las uñas.

Los problemas en las uñas también pueden ser causados por:

Una lesión en una uña.
Padrastros , que podrían provocar una infección menor junto a las uñas (paroniquia), lo que causa que la piel alrededor de las uñas se hinche y se sensibilice.
Comerse las uñas, que puede provocar que las puntas de las uñas tomen color rojizo y duelan, y cutículas sangrantes. Comerse las uñas también aumenta las posibilidades de que se produzcan infecciones bacterianas alrededor de los lechos de las uñas y en la boca.
Efectos secundarios de medicamentos, como quimioterapia y medicamentos antipalúdicos.
Enfermedades de la piel, como psoriasis y eccema.
Crecimientos de la piel, como verrugas, quistes y lunares.
Otras enfermedades, como enfermedad de Addison, enfermedad arterial periférica e infecciones por el VIH.

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