viernes 16 de septiembre de 2016

Le dijo a su esposo que se iba a fumar, desapareció y la encontraron en Instagram

La protagonista de la historia es la ex Miss Ucrania. Dijo que se escapó a Nueva York porque su esposo era violento.

Los protagonistas de esta historia de novela que está dando la vuelta al mundo son un multimillonario italiano y la ucraniana más linda de su país. Son Gianluca Cervara y Anna Zayachkovskaya, que se conocieron y se casaron hace ocho meses y tenían planeado pasar por la Iglesia el 21 de septiembre. Pero no llegaron.

Ella le dijo un día, hace un mes: "Hace mucho calor. Voy a bajar a tomar un poco de aire y a fumar uncigarrillo". Anna, la ex MissUcrania 2013 no volvió.

Pasó una hora y el italiano enamorado se empezó a preocupar. Las horas se convirtieron en días y la preocupación se transformó en desesperación. La buscó por todos lados pero había desaparecido sin dejar ni un solo rastro.

Sin embargo, no se había ido con las manos vacías. Gianluca descubrió que se había llevado documentos, el celular y unos 6 mil dólares de la caja fuerte. Ahí empezaron las sospechas.

Una historia de amor que encontró su final poco feliz en las redes sociales el día que finalmente, después de tanto buscarla, el marido abandonado confirmó la verdad más temida: Anna estaba viva y feliz en Nueva York, con nueva pareja y trabajando como modelo. Tan feliz ella que empezó a compartirlo en Instagram y así se develó el misterio.

Dicen que del amor al odio hay un solo paso. Algo así fue lo que le pasó al italiano, que ya la denunció por "violar el acuerdo prematrimonial" que tenían. "En dos meses me abandonó para pasar a la cama de otro de quien dice estar enamorada. Es muy falsa", dijo a los medios locales.

Por su parte ella, ante la prensa también, le dio un giro inesperado a la historia al responder: "Escapé del infierno. Ese hombre es un violento que me pegaba repetidamente. La primera ocasión fue en Ucrania. Tuve que ir a refugiarme en la casa de mis padres en Ivano-Frankivisk (un pequeño pueblo). No les dije lo que me había pasado y cuando él vino a buscarme decidí darle otra oportunidad. Nos casamos y creí que comenzaba una nueva vida", contó Anna.

"Pero empezó a pegarme nuevamente. No podía vivir más así. Era una jaula de oro. Tuve que decirle que iba a fumar un cigarrillo para poder huir. Me tenía prácticamente secuestrada. Ahora soy feliz", agregó.

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