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jueves 10 de noviembre de 2016

Cómo hacen los consumidores de porno para no contagiarse de virus

Una guía de recomendaciones que sigue las prácticas de quienes más se exponen a este tipo de ataques.

El porno genera tantos movimientos en Internet que ningún buscador lo tiene en cuenta a la hora de publicar las cadenas de búsquedas más utilizadas. Según estadísticas sobre consumo de contenidos para adultos de 18 a 35 años -no tan recientes por cierto- alrededor del 55% de las mujeres y del 70% de los hombres ve porno en Internet por lo menos una vez a la semana. Si reducimos la muestra y tomamos una diaria los números cambian: el porcentaje de mujeres que consume estos materiales a diario merodea el 30%, el de hombres baja al 60%.

El 12% de la red total corresponde a sitios pornográficos. Este volumen de tráfico crea oportunidades sin parangón para quienes fabrican virus, addware, malware, troyanos, spyware y otras alimañas molestas que al mismo tiempo generan enormes dividendos para sus desarrolladores. Esta combinación, sumado a que cuando alguien consume estos contenidos no suele prestar mucha atención a nada más, hace que la alianza entre porno e infecciones digitales sea muy saludable y difundida. Un dato más para tener en cuenta: el 60% del dinero que se mueve en Internet... corresponde a este sector de contenidos.

Ahora... ¿cómo hace toda esa gente para no infectarse? La respuesta es relativa: la mayoría se infecta, pero muchos de ellos se cuidan.

Algunas pautas que evitan el contagio de virus en sitios porno

Racionalidad: evitan hacer click en todo lo que ven. No es habitual conseguir infecciones en tu navegador sólo con visitar una web... salvo que hagas click en algún lugar. Tanto anuncios publicitarios como elementos emergentes están diseñados para que hagas clicks en ellos, por lo que son ideales para hacer que la gente se autoinfecte. Algo muy practicado en este sentido es configurar el navegador para que solicite permisos explícitos para ejecutar software de terceros en tu PC.

Desconfianza: no hacen caso de elementos emergentes engañosos. Miles de ataques se disfrazan de antivirus y quienes ven porno tienen mucho miedo de infectarse por lo que... mostrar un antivirus falso u otras estafas similares en una ventana emergente es una forma fácil de cazar desprevenidos/as. Para evitar estos contagios, no sólo no dan click a nada que diga 'Descargar' ni a ningún ejecutable, ni siquiera cierran los anuncios embebidos en contenidos porque cada vez que se los cierra aparecen ventanas emergentes... con más amenazas para vos. Para evitar estos elementos, configuran su navegador para que los impida.

Limpieza: Limpian la caché de su computadora, que es el lugar favorito de estos intrusos porque les permite reaparecer cada vez que el navegador está abierto (sin necesidad de que alguien mire porno nuevamente). Para evitar esto recurren a borrar el historial por completo.

Navegador: quienes consumen porno a diario -o quienes se ven expuestos a las infecciones- utilizan todos los días un navegador específico para esto, desactivan la mayoría de las extensiones (salvo las referidas a seguridad), lo mantienen actualizado constantemente y muchas veces navegan en modo incógnito (para que no haya historial ni cookies infecciosos).

Precaución: jamás entran en sitios sospechosos. Hacen caso de las alertas de Google y de desarrollos como Stop Badware, que están a la búsqueda de infecciones y las incorporan en su base de datos. Igualmente esto es relativo ya que la recolección de información sobre posibles infecciones y webs maliciosas se hace de forma automatizada y arroja millones de falsos positivos a diario.

Descargas: descargan sólo desde foros y comunidades dedicadas al contenido para adultos. Esto permite tener un control más estricto sobre los contenidos ya que se puede denunciar una infección en el mismo lugar donde está la descarga en cuestión. Por otra parte, las comunidades de contenido para adulto realizan una vigilancia muy alta respecto de la legalidad de los contenidos que allí se difunden. Existen comunidades como PornBB que directamente dan de baja material ante situaciones ambiguas, como puede ser cuando no puede determinarse con seguridad la edad de los actores o actrices del video.

Mirones atentos: comprueban todo el tiempo las extensiones de los archivos. Muchas infecciones se comparten engañando a los usuarios, confiando en su habitual práctica de no leer y comportarse irreflexivamente abriendo cualquier cosa que les pongan enfrente. Así, archivos JPG, TXT, MP4, AVI y similares sirven de canal para infecciones con ejecutables (nombrando un programa atacante como FotoDePepita.jpg.exe o Enlaces_Peliculas_Porno.txt.vb).

Antivirus, antimalware y Firewall: la más elemental de las protecciones. Mantienen su antivirus actualizado y realizan escaneos periódicos (o cada vez que hay una sospecha). Configuran manualmente su firewall para evitar intrusiones. Si estudian al respecto pueden lograrse configuraciones realmente fuertes.

Leen: Teniendo prácticas seguras de navegación, bajan ejecutables en los que confían, pero leen los términos y condiciones. Mucho addware es instalado como software complementario de otros (sobre todo las 'barras de búsqueda' y similares). Leer los términos y condiciones asegura que nadie les instale un virus con su propia autorización.

Correo electrónico: quienes consumen mucho porno reciben mucho spam. El spam muchas veces llega a las bandejas de entrada, por lo que abren muy pocos emails de remitente desconocido, y cuando lo hacen revisan la dirección desde la que lo reciben, prestan mucha atención a que los dominios a los que derivan los enlaces interiores lleven efectivamente a donde los enlaces dicen llevar. Algo muy habitual es deshabilitar las carga automática de imágenes.

Profilaxis: tienen mucho cuidado de las memorias USB y de las máquinas de uso compartido. Cuando una máquina se comparte (porque es pública o de uso común) el mantenimiento y las medidas de seguridad suelen hacer agua porque o no se les presta atención por desinterés o cada usuario hace lo que quiere, esto aumenta los riesgos de infección. Muchos incluso tienen un usuario específico en su sistema para este tipo de prácticas y de esta manera se aseguran llevar un control celoso de la protección. Por otra parte, los pendrive son un gran canal de difusión de virus y otras amenazas ya que pueden contener autoejecutables que se accionan al conectar la memoria en la computadora. Siempre las escanean, en ocasiones con más de un antivirus, para chequear que no contengan archivos maliciosos.

Previsión: otra práctica muy habitual en quienes tienen este tipo de gustos a la hora de navegar, es tener copias de seguridad actualizadas de todos sus archivos personales. De esta manera, basta con formatear la máquina y reinstalar el sistema si existe alguna infección difícil de manejar o los virus se han apoderado de su computadora.

En fin, si en tu navegación incorporás los contenidos para adultos, ya tenés una pauta liviana pero efectiva de cómo hacen quienes consumen estos contenidos para evitar una infección.

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