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lunes 16 de mayo de 2016

Un libro que antes fue película

Entrevista. Erika Halvorsen es la autora de El hilo rojo, historia que llegará al cine este jueves. Tras terminar el guión, escribió la novela.

El escándalo del motorhome entre Carolina Pampita Ardohan, Benjamín Vicuña y Eugenia la China Suárez motivó el interés del público por saber más cerca de El hilo rojo, película que Vicuña y Suárez estaban filmando cuando se desató el romance que ambos mantienen hasta hoy.

La cinta, que se estrena el jueves en los cines, tiene escenas rodadas en la Mendoza y hasta habla de su cepa emblema: el Malbec.

Pero el detalle más interesante de la historia es que nació como guión de película y devino una novela que desde el mes pasado está en librerías. Su autora es Erika Halvorsen, una santacruceña que hasta ahora se dedicó a la dramaturgia y la televisión, pero que fue "picada" por el bicho de novelesco.

Diario UNO dialogó con ella para conocer detalles sobre una de las películas más promocionadas del año en Argentina.

–Tenés una trayectoria en teatro y televisión, ¿cuándo y cómo te decidiste a escribir una novela?
–Un productor me llamó con un disparador para escribir un guión de cine sobre una azafata y un pasajero que tenían un flechazo, luego no se veían más y después de años se encontraban. Con sus vidas ya encaminadas, hijos de por medio. Me interesó el universo, quise contar la historia de una gran pasión, de deseo, de lo inesperado que puede ocurrirnos desde el cuerpo y poner en jaque todos nuestros planes. Empecé por el tratamiento cinematográfico. Lo trabajé en detalle. Necesitaba describir y meterme dentro de las cabezas de los personajes. Ahí vi la semilla de la novela y presenté el proyecto en la editorial Sudamericana. Me lo aprobaron unos meses después y me lancé de lleno a la versión novelesca. El protagonista masculino tiene mucho que ver con el vino, así que en Mendoza se sentirán identificados. Mi asesor fue Juan José Canay, experto en la industria vitivinícola. El Malbec ocupa un rol fundamental en El hilo rojo.

–¿Cuándo fue la primera vez que escuchaste de la teoría de "El hilo rojo" y qué te cautivó de ella?
–Cuando estaba comenzando el proceso de escritura, aún sin título para el guión, Alex Kahanoff, que fue el generador del proyecto, me mandó por mail la teoría. La había escuchado mil veces, pero nunca le había prestado atención. Los procesos creativos son así: de repente algo que siempre estuvo ahí captura tu atención de una manera diferente. Así fue con El hilo rojo. Empezó a aparecer por todos lados. Cuando uno escribe sobre un tema el tema te asalta, te acorrala. Es como cuando te gusta un chico que tiene determinado auto y ves el auto en todas partes.

–En esta novela, el erotismo es casi el tercer protagonista. ¿Por qué quisiste incorporar este plus, que no tienen todas las novelas de amor?
–Siempre escribo para la acción, para ser dicho en voz alta. La idea de tener al lector en silencio, leyendo, me habilitó un espacio de intimidad. Lo tomé como una oportunidad, una nueva manera de relacionarme con el espectador/lector. Esta historia tiene una fuerte carga de intimidad, de erotismo, de sexualidad. Y las palabras que usé son las que se usan en ese espacio íntimo, sin caretas, sin hipocresía.

–¿Qué expectativas tenés para la película, que se estrena este jueves en todo el país?
–Es una súper producción, una gran apuesta. Ojalá vaya muy bien así se sigue apostando al cine como industria, y de calidad.

–¿Fue muy diferente el proceso de escribir el guión de la película a hacer una obra de teatro?
–Escribí el guión original de El hilo rojo. La película que se estrena es una adaptación de mi guión. Con respecto a mi proceso, sí, siempre el teatro es diferente. El teatro implica una limitación de tiempo y espacio. El teatro es la fuente, es la madre y es lo más difícil, en mi experiencia.

–¿Sentís que la controversia que hubo alrededor del rodaje puede ayudar a que más gente vaya al cine?
–No tengo idea. A veces, lo mediático no se traduce en tickets. Puede haber mucha gente hablando de tal o cual peli u obra de teatro, pero luego nadie paga una entrada. Me acuerdo en la época más mediática de Ricardo Fort: todo el mundo hablaba de él, estaba en todos los programas, pero en la calle Corrientes la sala estaba vacía o llena de invitados.

–¿Tenés planes de volver a la televisión con algún guión o quizás otra serie?
–Estoy escribiendo Amar después de amar, junto con mi coautor, Gonzalo Demaría. Ya se empezó a grabar y saldrá al aire en agosto por Telefe. Es una gran apuesta. Son 70 capítulos y los protagonistas son Isabel Macedo, Eleonora Wexler, Mariano Martínez y Federico Amador.

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