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domingo 25 de septiembre de 2016

Su talento la lleva de Mendoza a Nueva York

La joven bailarina clásica, nacida y formada en nuestra provincia, ganó la beca Julio Bocca para estudiar en el American Ballet Theatre

Asunción Domínguez empezó danza clásica de la mano de su mamá, Eliana Dimarco, a los 5 años. Hoy, con 15, ya sabe de la estricta disciplina de este arte y que, más allá de los escenarios y las clases, se requiere una conducta de vida para terminar de formarse como artista.

Hace unos días su sacrificio tuvo un meritorio resultado: ganó la beca Julio Bocca, con la cual asistirá seis semanas a clases en el American Ballet Theatre (Nueva York, Estados Unidos), considerado uno de los mejores del mundo.

Se trata de un curso que comenzará en junio de 2017 y el premio consiste no sólo en las clases, sino también en los pasajes, alojamiento y estadía.

El exigente certamen está avalado por el Consejo Argentino de la Danza, entidad que tiene 38 años de actividad y tiene su sede en Buenos Aires, en tanto que la beca que lleva el nombre del más célebre bailarín argentino se otorga desde hace siete años.

La preselección se inicia los primeros meses del año y culmina en setiembre, en este caso en el teatro El Globo, en Buenos Aires. "La selección de bailarines es en todas las provincias. Se trata de un maestro súper reconocido, Julio López, que se toma el trabajo de ir por toda la Argentina y elegir bailarines entre 15 y 18 años. Él viaja todos los años. Una vez que elige, los seleccionados tienen que pasar un video con variaciones del repertorio estipuladas por el Consejo Argentino de la Danza y se envía el material a Buenos Aires, donde un jurado elige a un grupo. Esto sucede en clásico y contemporáneo", explica Eliana Dimarco.

Una vez superada la etapa de los videos, se selecciona a 17 bailarines de todo el país que deben enfrentar la instancia final: la audición en vivo frente a un jurado de grandes maestros: Julio Bocca, Lidia Segni, Oscar Araiz y Andrea Chinetti.

A partir de se momento los bailarines se separaban de sus maestros y debían entrar solos a camarines, para, luego de una clase de ballet, prepararse para la audición.

"Tuve que maquillarme y vestirme sola y eso me ayudó a sentirme más madura, porque en las funciones siempre tenía la ayuda de mi mamá. Allí estaba completamente sola y pude lograr estar lista en el tiempo estipulado y cumplir con los cambios de ropa", cuenta Asunción.

El público –entre el que se encontraban su madre, su hermana y otras jóvenes del ballet de Dimarco que habían viajado para tomar cursos– no podía aplaudir. Debía asistir a todas las presentaciones en silencio y con los nervios contenidos. Hasta el momento en que anunciaron la ganadora de la beca y el mismo Julio Bocca le entregó la distinción.

"No me lo esperaba, siempre era como un sueño muy lejano y ahora que lo tengo tan cerca no lo puedo ni creer. Estar delante de ese jurado fue una presión muy grande, además porque los chicos eran los mejores de la Argentina. Pero yo iba a disfrutar la experiencia, estaba relajada, muy confiada en mí y en eso me ayudó mi mucho mi mamá, porque estuvimos preparándonos muchos meses para este momento", recuerda la joven.

Ese día –8 de setiembre– se había iniciado a las 9 y culminó a las 19. Luego de la premiación se hizo una gala con la gente del teatro Colón, del Argentino de La Plata y el teatro General San Martín, los más reconocidos referentes del ballet nacional.

Made in Mendoza
Cuando el talento de Asunción comenzó a madurar, muchas fueron las voces que le aconsejaban que se fuera a Buenos Aires, porque la mayoría de los bailarines que lograban despegar en su carrera pasaban por allí, sobre todo en el Colón o en ballet del Teatro Argentino de La Plata.

"Asunción nunca se preparó en Buenos Aires. Las clases se las doy acá, en Mendoza, y toma cursos como cualquier profesional que se empieza a perfeccionar, pero creo que este un gran logro, porque a veces los mendocinos tendemos a pensar que lo de afuera siempre es mejor. Ella se ha formado en nuestra provincia, ese es nuestro orgullo", refiere su maestra y madre.

Conducta de vida
Asunción ensaya cuatro horas por día, y esta rutina se había extendido antes del certamen sin siquiera respetar fines de semana. Ahora van incrementando las horas, para llegar a las ocho que deberá cumplir en las exigentes clases del American Ballet.

Mientras tanto, la joven también ha acelerado sus estudios de inglés y se prepara para vivir sola por primera vez en su corta vida, ya que allá tendrá tutores pero, por ahora, su madre no la acompañaría.
"Voy sola. Nunca he vivido sola y para mí va a ser algo totalmente nuevo, pero ya me estoy preparando. Estamos trabajando más para aprovechar al máximo la experiencia, las clases. Creo que me voy a hacer grande de golpe", concluye.

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