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lunes 02 de mayo de 2016

"Sólo los fuertes sobreviven"

Aaron Paul es uno de los actores de "Enemigo invisible", que llegó la semana pasada a las salas. Además, después del éxito de Breaking bad, protagoniza la serie The Path.

Aaron Paul mantiene la cara de jovencito pillo y bondadoso que conquistó al público en Breaking bad, serie de culto que, según admite, le cuesta distanciarse, aunque sabe que lo conseguirá porque "sólo los fuertes sobreviven".

"Ese fue el mejor consejo que recibí en Hollywood", confesó el actor de 36 años ganador de tres Emmy.

A veces, es difícil distinguir entre Paul y su personaje en aquel mítico show, dos tipos unidos por su buen corazón y un sentido del humor muy particular.

"Hablando en serio. Tenía 17 años cuando me dijeron aquello y se me quedó grabado. Uno debe luchar siempre por sus sueños y no permitir que nada ni nadie te detengan. Si lo quieres con la suficiente fuerza y por los motivos adecuados, ocurrirá", manifestó.

A esta altura de su carrera, Paul tiene un objetivo entre ceja y ceja, y es escapar de los guiones que inundan las mesas de sus agentes con personajes que recuerdan constantemente a aquel drogadicto de buenas intenciones que era Jesse Pinkman.

"Me han ofrecido innumerables ofertas con el mismo papel. Siempre las he rechazado", indicó.
Su último intento es Triple 9, una cinta de acción con la firma de John Hillcoat en la que un ex miembro de las Fuerzas Especiales lidera un grupo de policías corruptos y ex soldados envueltos en una turbia operación, repleta de robos, engaños y traiciones, orquestada por una jefa mafiosa.

El reparto incluye a estrellas como Chiwetel Ejiofor, Anthony Mackie, Clifton Collins Jr., Norman Reedus, Woody Harrelson, Casey Affleck, Teresa Palmer, Gal Gadot y Kate Winslet, entre otros.

Allí, Paul es uno de esos efectivos envueltos en la trama, un experto en armas atormentado por la trágica pérdida de alguien cercano.

"Creo que Breaking bad me ayudó a perfeccionar a los tipos problemáticos", reconoció, y agregó: "Cuando empecé en la serie no diría que era un actor terrible, pero tenía mucho que aprender. Aún lo pienso. Allí adquirí mucha práctica. Lo cierto es que me atraen los personajes con conflictos, emocionalmente desgarrados. Me encantan los tipos malos con buen fondo".

En el caso de Triple 9, considera que su papel: "Es un regalo imposible de rechazar. El tipo de personaje intenso, honesto, profundo y con capas que siempre persigue en su carrera". En este caso aderezado por el hecho de contar con Hillcoat tras las cámaras, un tipo que rueda cine "especial, brutal y oscuro".

No le ha ido nada mal a Paul tras Breaking bad: firmó la frenética Need for speed y compartió escenas con el fallecido Alan Rickman en Enemigo invisible, cinta bélica que se estrenó el jueves pasado en Mendoza y sigue en cartelera.

En esa cinta, él es el piloto Steve Watts, quien recibe la orden de bombardear el escondite de unos terroristas, pero al ver que ingresa una niña, atraviesa un conflicto moral.

También estuvo a las órdenes de Ridley Scott en Éxodo: dioses y reyes.

Y todo se lo debe, como siempre reconoce, a Vince Gillian, el creador de Breaking bad. "Me dio una carrera que nunca soñé fuera posible. Llegué a Los Ángeles con 17 años luchando por mis objetivos.

Era feliz haciendo anuncios de cereales. No era mi sueño, pero al menos trabajaba y era feliz. Vince cambió todo", declaró.

Tanto es así que no hay lugar al que acuda donde alguien no le reconozca y grite: "Yo, bitch!", la célebre expresión de Jesse Pinkman.

"A veces es divertido y otras, no. Hay momentos para todo. Si estoy cenando con mi mujer o en familia y viene alguien y te grita, no es apropiado. Si estoy en un festival de música, bailando de un escenario a otro y me lo sueltan, subo el pulgar, me río y doy las gracias", explicó.

Prendido a las series
El intérprete también está agradecido por una serie como Better call Saul, que profundiza en el pasado de personajes clave de Breaking Bad.

"Soy un fan enorme", sostuvo, y no descartó aparecer en ella.

"Espero que ocurra. Lo hemos hablado varias veces. Si ocurre, y con esto no quiero decir que no haya ocurrido ya, será por las razones adecuadas. No sería algo gratuito. Necesita su momento y su lugar adecuado", indicó Paul, que regresó a la televisión hace poco en la serie The path, una serie original del servicio de streaming de Hulu.

"Ni se me pasaba por la cabeza hacer otra serie, pero era algo imposible de ignorar. Es una historia demasiado buena", aseguró.

Ese show explora el misterioso y desconocido mundo de la organización con rasgos de culto denominada Movimiento Meyerista. Justo en el centro de este movimiento se encuentra Eddie, al que encarna Paul, un esposo en un grave conflicto de fe y un conflictivo pasado que se une al meyerismo tras una grave crisis, poniendo en peligro su relación con su hijo y su devota mujer, Sarah.

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