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domingo 12 de junio de 2016

"Sin Rusell no habría podido sobrevivir a esta película"

Ryan Gosling, el actor canadiense, protagoniza con el australiano Rusell Crowe "Dos buenos tipos", la nueva película de Shane Black.

Cuando Ryan Gosling pisa el pedal de su automóvil convertido en Holand March en «Dos buenos tipos», suenan los acordes de la guitarra de la canción «September», interpretada por Earth, Wind & Fire. Estamos en los años 70, en Los Ángeles, y los carteles de los cines promocionan «Tiburón 2». Con la actitud «groovy» de la época, esta comedia contiene tanto tintes dramáticos, como acción, humor negro y toneladas de golpes, y está protagonizada por Gosling y Russell Crowe, una pareja que consigue acertar con la fórmula de su química. «Nunca había hecho este tipo de filme, para mí es nuevo, pero tenía claro que quería trabajar con Russell porque siempre le he admirado. Jamás había hecho acción y me he sentido como un bebé en mitad del bosque. Sin Crowe no hubiera podido sobrevivir», explica Gosling. Revelándose como un gran cómico, Ryan lleva tres años sin protagonizar una sola cinta independiente, sin embargo, parece empeñado en explotar su vena cómica. Lo hizo en «Crazy, Stupid, Love» junto a Steve Carell y repite ahora: «Rodar esta historia ha sido muy divertido por su exigencia, nunca había hecho comedia física, ni me había permitido tanta improvisación. Es completamente diferente a cualquier otro filme que haya protagonizado», reconoce el actor canadiense.

Considerado uno de los hombres más atractivos de Hollywood, Gosling es, sin temor a equivocarnos, el galán de moda, un actor hecho a la antigua para la modernidad del milenio. En persona es accesible, reservado, sin aires de divo, tal vez porque creció en la industria desde niño y sabe el importante papel que juega la humildad en las distancias cortas. En su camino apenas hay errores, basta repasar su biografía empezando por los años de The Mickey Mouse Club compartiendo protagonismo con Justin Timbelake y Britney Spears. «Desde niño ya conectaba con el personaje arquetipo. Desde que vi la película 'Rambo. Acorralado'. Creo que ese filme me cambió por completo, yo me creía Rambo y fui al colegio al día siguiente con un cinturón lleno de cuchillos de cocina para tirárselos a mis compañeros de clase. Gracias a Dios no le di a ninguno. Me echaron y aprendí mi lección. Pero mis padres me ataron en corto, prohibiéndome ver películas violentas. Mi programación se redujo a películas bíblicas y National Geographic. Lo que trato de decir es que entiendo el embrujo que las películas provocan en el público», admite Gosling.

Una relación quijotesca

Pero volvamos a Healy y March, los protagonistas de «Dos buenos tipos», dirigida por Shane Black, el fundador de un nuevo híbrido en Hollywood: el thriller cómico. «Es lo que Shane hace mejor. Mi personaje podría ser el hijo del protagonista de 'Arma Letal' que pierde la virginidad viendo 'Kiss Kiss Bang Bang'», explica Gosling, haciendo un juego de palabras con los títulos estrella del cineasta. Lo cierto que Shane golpea con acierto en la mandíbula gracias a su sentido del humor; lo hizo en «48 Horas» y repitió con «Arma Letal». «Los protagonistas resuelven su temperamento a puñetazos y, sin duda, Shane ha vuelto a escribir un gran guión», dice Gosling, que da algún detalle: «Cuesta explicarlo. Es una relación quijotesca. Mi personaje es un soñador y el de Russell soluciona todo a golpes, pero al final acaban siendo uno. El talento de Shane brilla cuando se vuelve subversivo».

Considerado un actor serio durante años, Gosling se reinventa en su carrera protagonizando comedias, haciendo imitaciones en programas de televisión. «No. No creo que sea bueno para hacer imitaciones. Me encantaría. Mi tío estaba obsesionado con Elvis y, aunque no se parecía en nada a él porque tenía bigote y una cicatriz en su cara, le imitaba de una forma impresionante. Él se hacia sus disfraces y vivía en nuestro garaje. Yo le veía convertirse en Elvis y me fascinaba, fue él quien me enseñó cómo representar un personaje. Fue él quien me inspiró para convertirme en actor».

Después de «Dos buenos tipos», Gosling estrenará una comedia romántica musical con el director de «Whiplash» y un filme, sin titulo, con Terrence Malick, además del esperado remake de «Blade Runner». «Ahora me siento más creativo que antes. Tal vez por eso me interesa más mi trabajo. Hace dos años no sentía el deseo de seguir interpretando. No recibía personajes que me interesaran. Hasta que empezaron a surgir y mis ganas de actuar volvieron», admite divertido. Antes de despedirse le pregunto quien querría ser si pudiera transformarse en algún otro actor y, sin dudar, contesta «Bill Murray».
Fuente: abc.es

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