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sábado 11 de junio de 2016

Rusell Crowe: "Soy un buen cómico si hay un buen guión"

En "Dos buenos tipos" su director, Shane Black, hace un homenaje a Jodie Foster y su protagonismo en aquellos años.

Esta es una película donde Russell Crowe revela su talento para la comedia. La ciudad que aparece en la historia obliga a la pareja protagonista a demostrar su carácter violento, tanto como su habilidad para sobrevivir.


"La primera vez que pisé Los Ángeles estaba aterrorizado porque había oído muchas historias sobre ella y me parecía enorme. Entonces la conectaba con sueños de mi juventud; hay una frase que dije en los noventa que me ha perseguido desde entonces, sobre no querer vivir nunca allí, y lo cierto es que es una ciudad extraña. Para los actores hay una dicotomía con ella, puede despertar lo más oscuro de ti y al mismo tiempo te da alas para ser lo quieras, y lo hace todos los días. Es un lugar lleno de soñadores, de nómadas, de cuentacuentos a quienes les da la bienvenida para crear vida. Es una ciudad que nos permitió inventar la industria del cine", dice Crowe.


En "Dos buenos tipos" su director, Shane Black, hace un homenaje a Jodie Foster y su protagonismo en aquellos años, introduciendo el personaje de Holly, la hija del personaje de Ryan Gosling, interpretada por Angourie Rice. "Ella nos roba la película porque, y lo digo con sinceridad, es la única inteligente que aparece en pantalla" admite Russell.

Medio desaparecido de la gran pantalla por su pasión por dirigir sus propias películas, el actor australiano regresa reinventándose dentro de un género distinto. "Soy buen cómico si el guión está bien escrito. El mérito es de Shane porque su narración es la combinación perfecta de humor y drama, solo él puede hacerlo de esta forma tan particular", reconoce Russell.

Crowe reflexiona y recuerda que "a mí me han perseguido frases que dije en mi juventud. Yo disfruto con locura de mi profesión, pero cuando llegas a una edad debes entender que los personajes disponibles para ti cambian. Si a los 52 años estuviera intentando interpretar al ingenuo de veintitantos sería estúpido y estaría tirando por los suelos la mejor parte de esta profesión, que es entender dónde debes estar en cada momento de tu vida, porque primero eres el hijo y luego debes ser el padre, y esa es la verdadera belleza de la actuación", termina diciendo.

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