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viernes 24 de junio de 2016

"Miembro de un cine periférico, lo que hago es cada vez más pequeño"

El cineasta mexicano Arturo Ripstein, autor de filmes como "La mujer del puerto" y "Profundo carmesí", se encuentra en Argentina junto a su esposa y guionista Paz Alicia Garciadiego brindando conferencias y charlas.

El cineasta mexicano Arturo Ripstein, autor de filmes como "La mujer del puerto" y "Profundo carmesí", se encuentra en Argentina junto a su esposa y guionista Paz Alicia Garciadiego, y ofrecieron una charla pública sobre el proceso creativo en sus películas en el auditorio de la Fundación Osde de Buenos Aires.


Con la coordinación del crítico Fernando Martín Peña, Ripstein y Garciadiego participaron del ciclo "Diálogos de Cine", que se llevó a cabo desde las 18 en el segundo subsuelo de la avenida Leandro N. Alem 1067, con el auspicio de la carrera de Diseño de Imagen y Sonido de la UBA y la Universidad del Cine de Buenos Aires.

El autor de "La reina de la noche", entre otras oscuras y trágicas visiones sobre el ser humano y la existencia, está en la búsqueda de películas cada vez más pequeñas y contundentes, ya que le otorgan más libertad para tomar riesgos estéticos y narrativos.

En su última visita a Buenos Aires, Ripstein dijo que "como miembro de un cine periférico, lo que hago es cada vez más pequeño. Me asusta mucho la posibilidad de que nadie lo vea, pero seguiré filmando de ese modo porque las películas pequeñas y baratas me eximen de la obligación de responder al éxito y me permiten tomar riesgos narrativos, experimentar y volver a jugar con el cine".

Hijo del productor Alfredo Ripstein ("El crimen del padre Amaro"), Arturo tuvo a los 15 años su primer contacto con el cine, y en el camino del aprendizaje se topó con el cineasta español Luis Buñuel, con quien compartió una gran amistad, aunque ayer el propio Ripstein se encargara de desmentir un mito muy difundido que indica que fue su asistente de dirección.

"Yo no entendía nada de lo que Buñuel hacía", confesó el cineasta, a pesar de lo cual sí rescató una enseñanza ética encerrada en una frase: "Si quieres hacer películas, ten respeto por el oficio que elegiste".

"Buñuel me enseñó que hay que tratar de hacer películas sin por ello traicionarse a uno mismo. El aprendizaje ético era ese: el respeto y la reflexión que hay que tener frente a cada obra", recordó el cineasta, quien ofreció un consejo un tanto cínico a los que -como él hace muchos años- quieren iniciarse en el cine: "Persistir sin esperanza".
Fuente: Télam

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