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viernes 05 de agosto de 2016

Lali, a la conquista del séptimo arte

Lali Espósito debuta en cine con un rol protagónico en Permitidos y confiesa que le gustaría dirigir su propia película.

La popular actriz y cantante pop Lali Espósito, admirada por miles de adolescentes en Argentina y otros países, aborda a los 24 años su primer papel protagónico en cine con Permitidos, la nueva comedia de Ariel Winograd que se estrenó esta semana y donde encarna a una joven demasiado honesta y frontal, que rema contra la corriente en un mundo en donde reinan la mentira, la frivolidad y la infidelidad.

El interés de la joven estrella por el cine no se limita sólo a la actuación, un ámbito donde está creciendo gracias a su ímpetu y talento y donde espera seguir recibiendo propuestas con guiones que la hagan avanzar como artista, sino porque además –según reveló con una sonrisa esperanzada– algún día le gustaría convertirse en cineasta y filmar sus propias películas.

En esta entrevista, Lali afirma que le dan ganas de "dirigir y aprender el oficio del cine, aunque ese momento llegue cuando tenga 80 años. Soy muy autodidacta y tengo muchas ganas de aprender. Me encantaría dirigir películas, aunque ya dirijo mis propios videoclips. Esa es la parte que más me gusta de mi trabajo: la creativa y la de escribir", confiesa.

Carismática, profesional y entregada por completo a su trabajo, la joven actriz comparte cartel en esta nueva película con el actor y cineasta Martín Piroyansky (autor de filmes como Voley y Abril en Nueva York), donde encarna a Camila, una abogada que acaba de mudarse con su novio y una noche, entre bromas, le promete que si él alguna vez se llegara a encontrar con la modelo superficial y sexy con la que tiene fantasías, ese sería su "permitido".

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La broma le saldrá demasiado cara, ya que la fantasía imposible de Mateo se convierte en realidad una mañana, cuando por casualidad queda envuelto en el robo de una cartera, detiene por accidente al ladrón y le cae simpático a la víctima, la sensual actriz y modelo Zoe (Liz Solari) con la que soñó toda su vida sabiendo que sería imposible conocerla, relacionarse y, mucho menos, poder tener sexo con ella.

A partir de ese encuentro fortuito, que les cambiará la vida, Camila y Mateo se separan y quedan envueltos en un gigantesco malentendido que se irá haciendo cada vez más grande y confuso para todos, a causa de la debilidad de Mateo, quien obnubilado por la belleza y la fama de Zoe hace todo lo posible para seguir con ella.

"Creo que Camila representa a una piba cualquiera. Es una buena novia, se mata trabajando y está contenida en el deber ser, hasta que la vida le mueve el piso. Está bueno ver cómo se vuelve otra persona porque la infidelidad de su novio la saca de su vida cotidiana, lo cual la vuelve mucho más humana", opina la actriz, cuyo personaje se venga conociendo a su propio "permitido", otro actor famoso interpretado por el chileno Benjamín Vicuña.

Según Lali, "los seres humanos somos contradictorios y debemos ser libres de expresarnos tal cual somos. Eso es lo que la vuelve honesta a Camila, porque dice lo que piensa, tiene oratoria y fuerza al decir, sin llegar a volverse feminista. No se vuelve obvia desde ese lugar. No quiere inculcar un mensaje. Y eso la vuelve más verdadera, porque evidentemente no puede caretearlo, se convierte en la persona que realmente es", afirma.

En relación al ambiente de la televisión, el cine y los medios, que en la cinta se muestran como un universo frívolo y superficial, donde las relaciones humanas se miden por el intercambio de favores y beneficios que puedan ofrecer, Lali considera que "es muy fácil hablar del mundo del espectáculo cuando se trata el tema de la frivolidad".

"En nuestro universo estamos totalmente expuestos a la mirada de los demás. En él definitivamente todos somos un poco actores y un poco mentirosos cuando nos conviene. Es el mismo mundo pero llevado a lo profesional. La diferencia es que a los demás no les pagan por hacerlo. Yo me muestro tal como soy. Pero es cierto que estamos tan expuestos y hay tanta presión que el contexto se vuelve más frívolo", expresa.

Contenta con su participación en esta comedia romántica, que para ella "está dirigida a un público amplio y popular, con un gran abanico de edades", Lali subraya el trabajo y la actitud de Winograd, porque el director "siempre estuvo súper abierto a nuestras propuestas, incluso durante el rodaje. De ese modo, la película tiene mucho de lo espontáneo que surgía en el set".

"A nivel actoral pasó algo muy groso, porque en la televisión casi siempre actuaba hacia afuera, como una especie de payaso que exageraba lo gestual. Con Winograd aprendí que la comedia también puede ser a partir de situaciones y de cuán en serio tenés que estar para que eso resulte. Eso me abrió otro color y tono de actuación para comedia mucho más interno, y me gustó mucho", destaca.

"La verdad que con esta película y con el cine tengo todas las expectativas del mundo. Además de la música, un proyecto de autoproducción en el que estoy ocupada en su totalidad, mi gran deseo es seguir haciendo buenas películas y encontrar guiones que valgan la pena", se entusiasma la actriz.

Y concluye: "Me encanta la tira diaria televisiva, pero quiero poner el interés en películas que me hagan crecer".

-Temática en la mira. El tema que trata la peli se instaló en los medios. Mariano Torre y Elena Roger, por ejemplo, confesaron tener una relación de amor abierta a infidelidades. "Si estoy con otra persona, se lo cuento", reveló el actor.
-Cero realidad. El "permitido" de Lali en la comedia es Benjamín Vicuña y una escena de sexo bastó para rumores de un affaire que fueron desmentidos por la actriz y cantante. "No aceptaría un permitido en mi vida real", dijo ella.
Fuente: Télam

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