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domingo 05 de junio de 2016

Lali Espósito: "Ante la fama me dejo ser, no armo un personaje"

A días de haber editado su segundo disco solista y de haber batido récords de venta, la joven de 24 años habla sobre su gran presente. En octubre cantará en Mendoza.

El fenómeno pop adolescente Lali Espósito, quien publicó hace unos días su nuevo disco Soy y en breve estrenará el filme Permitidos, consideró que el gran riesgo de la fama "es sentirse vacía" y recomendó a las miles de chicas que la siguen que "no la tomen como ejemplo".

Luego haber tenido un gigantesco éxito televisivo y teatral con Esperanza mía, Espósito se bajó de un proyecto que no le era propio y decidió continuar con su carrera musical e incursionar en cine.

El disco Soy, que ya miles de adolescentes han escuchado, lo presentará en septiembre en el teatro Ópera. Luego, en el marco de una gira nacional, lo traerá a Mendoza el 15 de octubre, al Stadium Arena Maipú.

Previo a salir a la ruta, la morocha concedió esta entrevista a la agencia Télam.

–¿Cuál fue el mayor desafío que enfrentaste al encarar este álbum?
–¿Desafío? Llegar a un público que quizás todavía no había escuchado mi música, por ejemplo, o que no tenía tan claro lo que había hecho en el anterior, A bailar. Con Soy a lo mejor se les ocurre escuchar algún tema o prestar atención a lo que sucede musicalmente y creo que es una evolución con respecto al primero. Se buscó eso, que suene mejor todavía, escribir mejor y que sea lo más personal posible. Creo que un desafío es ese, que un público que a lo mejor no me seguía se interese en mi música.

–El hecho de que fuera personal, ¿lo sentiste como un reto?
–No lo siento como reto, fue necesario. Tenía la necesidad de ser más personal por mi momento, porque así me pintó y porque empecé a escribir esas cosas. Empecé a escribir sobre cosas que estaba pensando o conjeturas que sacaba en este momento de mi vida que quizás no tenía de más chica y lo pude plasmar en el disco. De hecho, la decisión del nombre y de que el corte sea el tema Soy vino a lo último, fue una de las últimas canciones.

–¿Cómo hacés para que la fama no afecte tu sensibilidad?
–No sé. Tengo un gran temor, que es el de sentirme vacía. Ante eso, trabajo todo el tiempo en que no me pase. Si sólo me quedara con lo que pasa con la fama no tendría qué decir, sería rarísimo.

–¿Cómo actuás frente al hecho de que hay muchas chicas que te toman como parámetro?
–Es raro. Por un lado, no me hago cargo de que alguien me tome como ejemplo y, de hecho, no lo recomiendo (risas). Pero soy consciente del tipo de público que me sigue y la diversidad de edades. El otro día en la presentación del disco vi una persona de 30 años que estaba en la cola y una nenita que estaba con la mamá. Hay un público enorme de edades y yo respondo en algún punto a todo eso. Soy respetuosa con el niño que me está escuchando y par del que tiene mi edad, y no hago un personaje, me dejo ser. No porque una niña más chica se sienta reflejada yo voy a tener determinada actitud, no me pongo cosas en la mochila que no me quiero poner para que no pese de más. Pero sí soy consciente, porque trabajo de lo que trabajo y el público es una de las cosas más importantes que tenemos. Volviendo a la pregunta, no me siento responsable. Digo lo que pienso en la canción Tu revolución: estamos perdiendo de vista al otro. Estaría bueno sentir el cariño del otro.

–¿Cuánto pesó el intenso 2015 que tuviste para decir esto?
–En todo sentido, bueno y malo. Fue un año de mucho quiebre en muchas cosas y en lo profesional ni hablar. La apuesta en lo popular fue enorme, la llegada que tuvo mi trabajo en Esperanza mía tuvo un alcance enorme que me cambió mi manera de vivir. Entré en la casa de la gente y por primera vez lo sentí fuerte así.

–¿No creés que eso se vuelve en una coraza con respecto a tus sentimientos y tus vínculos?
–No, al contrario, me afianza todo el tiempo y cada vez más. Después del año que tuve, se supone que debería estar más dada vuelta y yo me siento más plantada que el año anterior. Pensaba también en una cuestión amorosa. Alguien se enamora de vos y las posibilidades se ajustan. Hay un poco de eso, capaz.

–Una cosa que podría haber pasado es el segundo año de "Esperanza mía". ¿No quisiste?
–No hay un miedo al personaje popular familiar por mi parte, no hubiese hecho el programa sino. Yo ya venía de hacer eso. Con Cris Morena trabajé años para un público joven, pero esto de que un programa tenga música y llevarlo al teatro ya lo había vivido. Trabajé más y me metí en un lugar de entender el proyecto, pero nunca descuidé a Lali con sus intenciones musicales.

–¿Pero por eso no querías seguir con la novela?
–No hubiese hecho ni el primero, cuando hicimos Esperanza mía ya tenía el disco A bailar en la calle, pero lo hice igual y fue una gran decisión. Lo que me pasó para el segundo año es que soy una gran cerradora de momentos. Ya está, fue un gran año y estuvo buenísimo lo que pasó, pero ya tenía planeado el lanzamiento de mi segundo disco y viajar. Lo que hice el año pasado fue una locura.

–Te ayuda a ser humilde ser el centro de un proyecto...
–Sí, pero más allá de la humildad, que es un concepto muy raro, ser humilde, como que no entiendo el contexto. Creo que porque hay gente que se tiñe de un montón de cosas malas, entonces el que no es así es humilde. Pero en realidad sos vos, este no es un agrandado porque no es humilde sino porque tiene esas cosas malas que lo vuelven el ser que es. Pero entiendo cuando me dicen que soy humilde porque debería tener otra actitud, quizás.

–¿Y vos? ¿Sos creída?
–Obvio, me la re creo. Cuando voy a trabajar me creo lo mejor, cuando salgo al escenario siento que soy Céline Dion, pero en el buen sentido.

–¿Cómo llevás el Boca-River del pop que protagonizás con Tini?
–¿Te parece tanto para ponerle el Boca-River del pop? Son dos clubes muy grandes (risas). De corazón, no entiendo la comparación. Creo que no hacemos ni música parecida. Entiendo que desde afuera por una cuestión de edades, pero igual ella es mucho más chica que yo. La exposición mundial que ella tiene yo no la tengo y nunca trabajé con Disney, aunque sí con Cris Morena que es otra escala. No entiendo la comparación, de verdad. Es mucho más delgada que yo (risa).

–¿Más alta?
–Desde ya, eso cualquiera (risas).
Fuente: Télam

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