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viernes 09 de septiembre de 2016

La sorpresa del cine de terror

Llegó a las salas mendocinas "No respires", filme del uruguayo Federico Álvarez que lidera la taquilla en Estados Unidos y recaudó el doble de lo esperado.

El filme No respires, del uruguayo Federico Álvarez y que lleva dos semanas liderando la taquilla en Estados Unidos, se estrenó este jueves en la Argentina.

La película cumple con los requisitos de cierto terror estadounidense, donde un grupo de jóvenes se ven cercados por un macabro anciano, que además es ciego, en una lúgubre Detroit vaciada por la crisis de 2008.

La ciudad, famosa por ser la sede de Robocop en los '80, se declaró en bancarrota en 2013, luego de décadas en que la otrora cuarta ciudad más poblada de Estados Unidos descendiera al decimoctavo puesto en cantidad de habitantes.

Esta crisis demográfica y económica provocó que en las últimas tres décadas los habitantes de Detroit buscaran otros rumbos y dejaran a los barrios periféricos semivacíos, con casas arruinadas, parques descuidados y un nivel de inseguridad que la ubicó como la "más peligrosa" del país del Norte.

Álvarez y su compatriota y coguionista Rodo Sayagues se nutrieron de su experiencia en Los Ángeles para explotar esa debacle social y centrar la historia en tres adolescentes que roban casas que conforman un trío con todas las de la ley: la chica hermosa, el novio y el enamorado.

La destrucción de la burbuja inmobiliaria, que arrastró en un primer momento a los bancos, las financieras y las automotrices, para luego continuar con los puestos de trabajo y la calidad de vida, no es la única coyuntura que Álvarez pone delante de su cámara.

Es Stephen Lang, quien personifica a un convincente ex combatiente de Irak, ciego, sin esposa y desesperado por la muerte de su hija en un accidente de tránsito, quien se convierte en un ser repulsivo, cruel, sin escrúpulos y que por medio de su desvarío mental hace que la cinta tome cierta originalidad.

A diferencia de muchas películas del género, en No respires no se encuentra esa "lucha de clases" en la que jóvenes sin responsabilidades se dan a fiestas en las que gente de escasos recursos o problemas psicológicos se transforman en su peor pesadilla.

En la cinta de Álvarez, Rocky (Jane Levy), Alex (Dylan Minnette) y Money (Daniel Zovatto) son tres sobrevivientes de la decadencia de Detroit y buscan su golpe de suerte para poder escapar, literalmente, hacia Los Ángeles, ciudad que presenta a sus playas como una salvación ante tanta oscuridad.

Para logar su cometido, Alex, el más "inocente" de los tres, es el encargado de robar las llaves y las claves de seguridad de las casas de los atracos a su padre, quien trabaja en una empresa de custodios.

De esa forma, llegan a la morada del ciego, poseedor de al menos 300.000 dólares como consecuencia del juicio que le ganó a la familia de la chica que atropelló a su hija, en lo que es el único enfrentamiento entre ricos y pobres que muestra el trabajo del director de Posesión infernal (2013).

Allí se desata este torbellino de suspenso, en el que la sangre aparece a cuenta gotas y donde la tensión pasa por los muy bien utilizados silencios de los protagonistas, la incertidumbre de un ciego y la acertada banda de sonido que le propicia un denso clima a esta casa perdida en un "barrio fantasma".

Ante la utilización de un escaso reparto (tres protagonistas entre un total de 10 actores), la dirección de Álvarez hace foco en los primeros planos de caras que reflejan el terror que viven los personajes, mientras el ciego expresa, con su no visión, la ceguera en la que sume a sus víctimas.

El realizador uruguayo, ganador de dos premios en el Buenos Aires Rojo Sangre 2006 por su corto El cojonudo, reparte muy bien los tiempos entre violencia, intriga y sorpresas siniestras, que incluyen jeringas con semen, y convierten a No respires en una pieza que inunda de oscuridad a la sala durante hora y media.

El escenario, que en un comienzo parecería somero (una pequeña casa), es explotado hasta en su más recóndito rincón, lo cual convierte a esta cacería por parte del ciego y su rottweiller en un laberinto indescifrable entre sótanos, habitaciones, escaleras, armarios y tuberías de ventilación.

Federico Álvarez demuestra que para hacer una buena película, sobre todo cuando de terror se trata, no se necesitan grandes presupuestos para ser rentable: con sus 19,4 millones de dólares superó durante las dos primeras semanas a la olvidable Escuadrón suicida (250 millones) y lleva recaudados casi 55 millones.

NO RESPIRES (Don't Breathe) | Trailer subtitulado HD

No respires se encuentra en el puesto 37 de la taquilla estadounidense de 2016 y se mantuvo por encima de los 20 millones de dólares en recaudación por segunda semana consecutiva, pese a tener mil salas menos que la cinta de superhéroes y la animada Buscando a Dory, que lidera el ranking.

15,7 millones de dólares recaudó No respires en su segundo fin de semana en Estados Unidos. El filme ganó ya 51,4 millones de dólares.
Fuente: Télam

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